Parece que en este siglo tan “civilizado”, en el que nos despedazamos anímicamente, pero sin enfrentamientos abiertos, las independencias de los nuevos Estados ya no se consiguen con sangrientas guerras o revoluciones, sino, poco a poco, en una especie de divorcio a plazos. En España, las dos Comunidades gobernadas por partidos independentistas -Cataluña y País […]