Imaginemos que un colectivo, profundamente insatisfecho con la oferta educativa actual, quisiera montar su propio colegio. Un colegio diferente, con otra forma de educar, que no sea una réplica hecha a la medida de lo que ya existe. Sería un colegio pequeño, con pocos alumnos y que no precisara de muchos medios.
Los requisitos mínimos que debería cumplir este centro para que obtuviera los permisos necesarios y fuera legalmente reconocido vienen fijados por Real Decreto. Allí se establecen las titulaciones que debe tener el profesorado, la relación numérica entre alumnos y profesores, las características de las instalaciones en relación con el número de puestos escolares y otros aspectos de necesario cumplimiento “para impartir enseñanzas con garantía de calidad”.
Parece evidente que un colegio pequeño necesita menos espacio que un colegio grande; no obstante en el Decreto se fijan unas instalaciones mínimas que todo centro de este tipo debe tener, con independencia de que los alumnos sean 30, 300 o 3000. Así, cualquier centro en el que se imparta educación primaria debe contar con despachos para la dirección y administración, sala de profesores, patio de recreo, biblioteca, gimnasio y una sala polivalente. Si, además, se quiere proporcionar educación secundaria tendremos que añadir un laboratorio, un aula de tecnología, un aula de música y otra para educación plástica, como mínimo.
Todo ello, por supuesto, además de las aulas propiamente dichas; que deben ser tantas como unidades escolares tenga el colegio. Donde se entiende por unidad escolar cada agrupación de niños y niñas que pertenecen al mismo curso, con un tope de 25 a 30 alumnos por unidad. Con esto se da por sentado que las enseñanzas deben organizarse en la forma que todos hemos conocido: separando por edades, fragmentando y secuenciando los saberes y asignando los contenidos adecuados a cada edad. De esta manera, en cualquier colegio elegido al azar podremos encontrar los alumnos de primero que tienen siete años y aprenden a leer y a sumar, los de segundo que tienen ocho años y ya restan, y así sucesivamente.
Cumpliendo esta forma impuesta de reparto, es bastante probable que la distribución no sea uniforme; es decir, que haya muchos niños de ciertas edades y pocos de otras, con lo cual habrá aulas muy llenas y otras casi vacías. Una situación que podría resolverse fácilmente reuniendo alumnos de distintas edades en la misma aula, cosa que la legislación no permite, salvo en aquellos centros que atienden a poblaciones de especiales características sociodemográficas o escolares; como es el caso de las escuelas rurales.
En estas escuelas los alumnos de tres a doce años se reparten en dos, tres o cuatro grupos que comparten aula y profesor, y reciben la visita periódica de docentes itinerantes de inglés, música o educación física. Otros requisitos indicados en el Decreto, como la extensión mínima del patio de recreo o la necesidad de disponer de un gimnasio, también se aplican de una manera más laxa.
En estos centros, aunque solo sea porque lo imponen las circunstancias, se trabaja necesariamente de otra manera. Los cursos y las asignaturas se diluyen, así como la separación de funciones entre el profesor y el tutor. Todo es más cercano y se aprende más necesitando menos cosas. Tiene los inconvenientes, claro está, de todas las comunidades pequeñas, incluida la familia: la falta de diversidad y la pérdida de perspectiva, la endogamia, el reparto de roles… Pero se podrían conservar sus virtudes y paliar sus defectos con una escuela un poco más grande, como esta de la que estamos hablando.
Incluso esta fórmula se podría mejorar revisando el concepto de profesor itinerante, que podría extenderse a personas que no serían literalmente profesores, según los requisitos académicos y legales actuales, pero que podrían recorrer las escuelas aportando su experiencia. Y en esta categoría entran todos los oficios y profesiones, tanto los investigadores o los médicos como los poetas y los magos.
Algo que no está contemplado en las leyes actuales, en las que estas escuelas son un paliativo para las poblaciones pequeñas y remotas, pero no una oferta alternativa en las poblaciones grandes, en las que el diseño escolar admite pocas variantes.
Es sabido que la ley educativa actual, la LOMCE, tiene los días contados, si es que llega totalmente a implantarse. Faltan pocos meses para un cambio en el reparto de poderes y, posiblemente, en la forma de gobernar, ahora que el bipartidismo se encuentra en retroceso. Sin embargo, gobierne quien gobierne, la educación sigue estando en manos del Estado y dudo que la futura ley de Educación sea, en esencia, muy diferente de las anteriores. Dudo que incluya aspectos que abran la posibilidad de educar de otra manera diferente de la que el Estado impone, sea este neoliberal, socialdemócrata o de cualquier otra tendencia, más o menos extrema de estos dos patrones básicos.
Tal vez me equivoque, pero la nueva ley que esperamos posiblemente no legislará la educación en casa, a la que seguirá manteniendo en un limbo, si no es que la prohíbe expresamente, ni tampoco incluirá la posibilidad de crear escuelas similares a la que hemos esbozado en este artículo; como tampoco renunciará al currículo único, ni ofrecerá la posibilidad de flexibilizar los horarios, el tiempo de permanencia en las aulas o el mismo concepto de aula.
Así contado parece fácil y todo 🙂 No lo es, pero el resultado vale la pena.
Solo un apunte: al ser una iniciativa privada (y por tanto un colegio privado) necesariamente debe velar por la viabilidad económica, y ahí hay que encontrar un equilibrio entre el mínimo imprescindible y el máximo manejable. Normalmente eso implica que se intentan llenar todos los cursos, es decir, tener el mismo número de niños por cada año (aunque luego no estén agrupados con ese criterio).
¡Saludos!
Sinceramente es un tema delicado, hablamos de un negocio propio en el que avalas, en mi caso, con las pocas propiedades que tengo. Lo mejor es un buen asesoramiento previo para que antes de empezar puedas ver si el negocio es rentable o no. Yo lo mejor que hice fue hablar con mis abogados de toda la vida que además son expertos en derecho educativo, Muñoz Abogados. Los conozco porque desde que me despidieron de mi primer trabajo, me han llevado todos los temas legales, desde un accidente laboral que tuve hasta la pensión de mi hijo discapacitado. Son una maravilla.
El tema es apasionante y no solo al nivel escolar.
Está igualmente el asunto de los niños (muchos o pocos) que con gran ventaja para ellos y ahorro para el sistema pueden educarse en su hogar hasta el bachiller. El sistema vigente en Europa lo prohíbe en general –e incluso en ocasiones lo penaliza–.
Es decir, la enseñanza también es un Paraíso de los Ideólogos y los Sectariuos. Un campo de actuación esencial para su supervivencia y todos procuran controlarlo a nuestra Costa.
El resultado es penoso en calificaciones y está Marcado por la Negación de Espacios de Libertad. ——————–
O entender cómo se están educando los niños de familias rotas –las actuales generaciones escolares ya terminan así mayoritariamente–, el impacto de estas situaciones en los niveles de fracaso escolar, o los posibles paliativos (internados atendidos con voluntariado de lunes a sábado, etc).
Pero no hay mucho tiempo para hablar de estas cosas y, en cualquier caso, a uno se le «pasó» el tiempo. Pero me sigue interesando mucho el tema.
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Pero sí quiero comentar a Enrique que no es tan cierto como parece que «la educación esté en manos del Estado» en España.
Para que esto sea cierto hay que considerar «Estado» a gente como Artur Mas o Bildu y, sinceramente, esto es un disparate, algo que desafía la inteligencia y el sentido común.
La Educación, en España, está Transferida a los Nacionalismos desde antes de la Constitución del 78. Y probablemente fue así por pactos paralelos previos a la Carta magna.
Mejor dicho, así sucedió porque se había «cerrado» el tema desde Moncloa cuando se estaba pactando la Constitución. Nuestros Nacionalismos,. como toda ideología «Telocrática» exige dominar la Educación del Rebaño.
De hecho, en los artículos 148 y 149 que regulan competencias de Autonomías y del Estado……………..la Educación brilla por su ausencia.
Hoy que tantos Gerifaltes de Partido se llenan la boca con Cambios Constitucionales –¿para que ellos puedan seguir viviendo a costa nuestra otros cuarenta años?——————–ninguno de estos parlanchines dice ni Mu para Recuperar Esta Competencia para el Estado.
Y sin embargo es crucial si queremos abordar en serio el tema educativo y mejorar aunque sea un poquito nuestros espacios de libertad y prosperidad.
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No es que piense que fuera de España se atan los Perros con Longanizas –en absoluto lo creo– pero España tiene los peores resultados educativos del mundo por algo y los ciudadanos (nosotros, no los Políticos) hemos de debatir esto a fondo.
Gracias por el artículo.
Eso no es ni de lejos, rigurosamente cierto.
Ya hemos hablado de quién son los que nos evaluan.
Lo que pasa es que algo tan esencial como el conocimiento, es también y crecientemente, objetivo central de los mercados.
Porque de eso nos alimentamos: de pan y de libros.
El gobierno futuro tiene que dejar de tener una legislación tan estricta, que nos viene de la UE y que nos vendieron en Bolonia etc.. y despenalizar la voluntad de que eligamos como queremos que nuestros hijos se formen.
Ayer me enfadé bastante, tanto que si mi hijo de 13 años tuviera menos no estaría en este tipo de escuelas, porque alternativas las hay por todas partes.
Problema de matemáticas de un libro de 2ª de la ESO: ( que llevan ni se con lo de los números «primos» y de ahí no salen.
Un agricultor riega su campo cada diez días ( mi hijo dice..¿cada diez días?- pues se le secan las verduras-) y fumiga cada 18, ¿cuando le coinciden estas dos tareas?……
Y el segundo problema: Una fábrica de dulces, tiene 1200 magdalenas y 1400 mantecados- o algo así- y los tiene que poner en bolsas ( no los puede juntar)…._pues claro, no?– y después el resultado con los datos que dan es que hacen bolsas de 20 unidades de magdalenas y de otro número para los mantecados, ninguno de los resultados se ajusta a las cantidades de magdalenas que se venden normalmente, ( media docena, una docena) porque si compramos bolsas de 19 mantecados o 20 magdalenas, cada una con su bolsita individual, además de que se nos ponen rancias, estamos contribuyendo a comer lo que NO NECESITAMOS y además generar plásticos, etc…
Esto que está en los libros de las principales editoriales no tiene que ver con las matemáticas en absoluto…y si con otros muchos mensajes que van dentro de cada «paquetito de magdalenas» o «formas de cultivo» sobre los que se tienen que aplicar mínimos comunes etc…
En cuanto a lo de la educación centrada en lo que dicte la santa inquisición, pues no Señor Oquendo, Las matemáticas de nuestros espacios, su literatura, su paisaje y geografía, a nosotros no nos las va a enseñar ni Obama, ni Junker, ni mucho menos Navracsics o los que se han ido a seguir el negocio a la ciudad del amor…ni de broma.
Sobre la situación legal del homescholing en los distintos países, se pueden consultar los siguientes artículo
https://madalen.wordpress.com/2014/01/07/que-paises-han-prohibido-el-homeschool/
http://www.homeschoolingspain.com/2010/12/situacion-del-homeschooling-en-europa.html
Lo estructural se define en las Constituciones. De ellas salen las estructuras institucionales y los moldes jurídicos que van dando cuerpo a los Estados.
Hoy los Estados –ciertamente los Europeos– están en crisis. No por ellos mismos porque otros estados siguen existiendo y algunos incluso floreciendo más que nunca sino porque Europa forma parte de una estructura imperial.
Entre la fragmentación fomentada y las necesidades del imperio no solo se desvanecen los estados continentales sino que hay quien ya vaticina el colapso de esta forma de Europa.
Pero voy a referirme aquí a nuestro caso español para ver cómo están algunas cosas y lo lejos que estamos de poder hacer algo sobre ellas cuando es evidente que hemos de hacerlo.
Echen, por Favor, una ojeada a los artículos 148 y 149 de la CE.
¿Los han visto ya? Son los que definen Competencias Estatales y Autonómicas.
Efectivamente. No dicen nada de la Educación.
No es clara competencia estatal. Tampoco autonómica, pero el Estado hoy debe callarse –y calla– ante algunas Taifas.
¿Qué sucedió?
Sucedió que este asunto se negoció y acordó antes de la Constitución del 78 y se corrió un tupido velo. El evento lo recuerdan algunos testigos pero está bastante escondido en la memoria colectiva que no entiende muchas cosas.
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Uno de los problemas de esta Constitución es que fue en muy buena medida «otorgada» por quienes a la muerte de Franco «estaban en el ajo». Es decir, los poderes reales, los partidos políticos de todo signo y los lobbies que estaban gestionando el tránsito. Desde Dentro y desde Fuera de España. Desde la Izquierda, desde el Centro y la Derecha. También desde los partidos del etnicismo identitario.
La ciudadanía se limitó a votar lo que se le fue ofreciendo desde los medios y los partidos según se iba cocinando..
Más allá de la esperanza de llegar a ser una democracia «Homologada», de un vago pero fuerte deseo de ser «Normales» la sociedad no tuvo arte ni parte.
Algo por otra parte absolutamente normal en las constituciones del siglo XX en toda Europa continental que, resto de viejos y destrozados imperios, forma hoy parte aún aletargada de la nueva estructura imperial creada por nuestras guerras. Hecho relevantísimo del cual nunca se habla y sin el cual nada puede entenderse.
Desde la Sociedad Civil no hubo –ni podía haber– un claro estándar de exigencia de lo que sería o no sería aceptable, sensato o insensato, sostenible o insostenible, razonable o retrógrado, justo o tomadura de pelo.
Probablemente hubo sonoros aciertos junto a sonados fracasos que también, lógicamente, hoy son más perceptibles.
Lo que no ha cambiado es la In-capacidad de la Sociedad Civil para plantearse seriamente una serie de exigencias mínimas y de líneas arquitectónicas imprescindibles para regir una sociedad a lo largo de un siglo XXI que será turbulento.
A la crisis indudable de los estados nación europeos se superpone toda una estructura imperial que ya no proyecta criterios morales –la base real de cualquier imperio– pero que detenta poderes y competencias que no están ni en las Ciudadanías ni en los Estados.
Y esto sí que es motivo de alarma porque en este momento histórico es evidente que toda una generación de estructuras políticas y jurídicas están obsoletas y deben ser objeto de profunda revisión.
Es igualmente evidente que esto no puede ser conducido por las mismas estructuras e instituciones que se han demostrado inservibles e ineptas para la labor. Es momento de evitar «Mediaciones Formales», «Falsas Delegaciones» o «Tramposas Representaciones». Demasiadas ha habido y caro estamos pagándolas.
Tanto es así que si algo debe darnos miedo en este momento es que las mismas estructuras que hasta aquí nos han guiado vuelvan a darnos el cambiazo constituyente y nos vuelvan a dar gato por liebre en un momento en el cual la soberanía de las ciudadanías es, de hecho, más débil que nunca.
Y cuando digo Nunca incluyo al Viejo Régimen que por lo menos ofrecía la posibilidad de decir que no a muchas cosas que hoy se nos imponen sin preguntarnos y sin defensa alguna y desamparados por estas «Constituciones» otorgadas.
Ya hay partidos y «liderazgos» que están largando de lo lindo a base de insinuar Cambios Constitucionales…………….No, hombre, no.
Vamos a proponerlos nosotros, los ciudadanos. Que florezcan mil flores y ya veremos cuáles pueden crecer.
Para que no vuelvan a estafarnos.
Por ejemplo y por mostrar algo que en esta Constitución nos han birlado en un cambalache infame: Cualquier Constitución que surja debe consagrar algo tan meridianamente claro como que………………
«El Estado asumirá plenamente la Competencia Educativa sin perjuicio de la libertad de cátedra». Los detalles están disponibles pero mejor en otro momento y desde luego………………….. el Estado no son las Taifas.
Lo anterior y su desarrollo es complemento necesario a los Vigentes artículos 148 y 149 de la CE que hoy corren un tupido velo sobre el tema.
Un vacío clamoroso porque la Ciudadanía fue Estafada y no se dio ni cuenta de lo inconcebible que esto era. Se entregaron nuestros hijos y nietos a lo más sectario de España.
Un clarísimo ejemplo de un Estado que no Cumple una de sus funciones más Básicas. Proteger a sus ciudadanos del abuso. La Educación se ha entregado a quienes la han usado para Destrozar.
¿Lo corregiremos o todavía hay quien está dispuesto a tragar más?
Creo que no podemos permitirnos ese lujo.
Pues bien, como esto, muchas cosas, algunas incluso más importantes como por ejemplo las LIBERTADES INDIVIDUALES. Me refiero a las que no consisten en sexo y consumo de droga
Hay tajo, ¿verdad?
Saludos cordiales