A menudo se olvida que la creación de un nuevo Estado es una cuestión de hecho y no de Derecho. Un Estado es una organización política que ejerce soberanía/poder sobre una población y un territorio. Cuando se dan estos tres elementos -soberanía, población y territorio- y se declara la independencia, lo habitual es que el nuevo Estado vaya paulatinamente recibiendo el reconocimiento de distintos Estados que forman parte de la comunidad internacional.
La Generalitat ha dado pasos importantes en la creación de un nuevo Estado que no se han atajado. Desde septiembre de 2014 está disponible en su web el Libro Blanco de la Transición Nacional de Cataluña, hoja de ruta para la creación de la República independiente. En 2015 el Parlamento de Cataluña aprobó una resolución que dio el pistoletazo de salida al procés y que decía abiertamente que las instituciones catalanas quedaban desconectadas de la legalidad, «no supeditándose a las decisiones de las instituciones del Estado español, en particular, del Tribunal Constitucional (TC)». Y en la práctica así ha sido. Cada resolución del TC relativa al proceso secesionista ha sido ignorada por la Generalitat. Y ya van unas cuantas.
Tras la escenificación del 1-O en Cataluña, la Generalitat está más cerca de conseguir su propósito, ya que el Estado español fue incapaz de imponer plenamente el orden constitucional y, además, fue incapaz de trasladar un mensaje claro y contundente a la Nación. Es cierto, que en el 1-O no hubo referéndum ni nada que se le parezca, sino que fue una farsa sin censo, junta electoral o cualquier garantía exigible a una votación mínimamente seria; pero se vieron numerosos colegios electorales abiertos y la policía autonómica ignoró la orden judicial de cerrarlos.
Ahora el país está paralizado ante la posibilidad de que el Parlamento catalán declare la independencia. En ese momento entraría en vigor –para los separatistas- la Ley de Transitoriedad, provocando una situación caótica, en cuanto, al mismo tiempo, esa Ley está suspendida en su vigencia por el TC. La Ley prevé, entre otras barbaridades, que los jueces y fiscales en Cataluña pasen a depender de la Generalitat, reservándose el Presidente de la Generalitat la facultad de designar al Presidente del nuevo Tribunal Supremo catalán.
Desde 2015 llevan cometiéndose continuos delitos de desobediencia y malversación de caudales públicos. El domingo 1-O se cometió, a la vista de todo el mundo, por lo menos el delito de sedición, que sanciona con penas de prisión de hasta 15 años a quienes “se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las leyes” o el legítimo ejercicio de sus funciones por cualquier autoridad o la aplicación de las resoluciones judiciales o administrativas (artículo 544 del Código Penal). Los separatistas estuvieron al borde del delito de rebelión que impone penas de hasta 25 años de prisión a los que se alcen “violenta y públicamente para… derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución” o “declarar la independencia de una parte del territorio nacional” (artículo 472 Código Penal).
Estos delitos los están cometiendo directamente cargos electos y públicos de la Generalitat con la cooperación de la policía armada catalana, integrada por cerca de 17.000 efectivos.
Que pueda haber 2 millones (o los que sea) de ciudadanos de Cataluña abducidos por los separatistas a través de años de propaganda consentida, no otorga ni un ápice de legitimidad a quienes están cometiendo graves delitos. Como tampoco los más de 17 millones de alemanes que votaron a Hitler en marzo de 1933 legitimaron los delitos que cometió.
Lo primero en estos momentos es restaurar el orden constitucional y dar seguridad a los ciudadanos de todo el territorio nacional, incluidos, por supuesto, los millones de catalanes que están aterrados y paralizados con el curso de los acontecimientos.
En cualquier país normal, ante una crisis de este calibre, las fuerzas políticas constitucionalistas tardarían cinco segundos en formar un Gobierno de concentración. Si el actual Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no se siente capaz de liderar este camino debe dar paso a una candidatura que permita esa solución unitaria. Nadie podría poner ningún reparo a una Presidencia transitoria de una personalidad de prestigio, preferentemente catalán y del principal partido de la oposición, como, por ejemplo, Borrell –ex presidente del Parlamento europeo-, que liderara una respuesta unitaria que reponga el orden constitucional, para convocar elecciones una vez restablecido.
La pregunta del millón es cómo se restablece el orden constitucional roto en Cataluña, sin provocar una confrontación civil e incluso armada que no sabemos a dónde nos puede llevar.
La solución más inteligente en estos momentos sería activar, de una vez por todas, el artículo 155 de la Constitución (CE), que está pensado para solucionar crisis mucho menos graves que esta, pero que también nos sirve para afrontar lo que está ocurriendo. El caso de libro, que se pone como ejemplo, para la aplicación del artículo 155 es la rebeldía de una Comunidad a ejecutar las resoluciones del TC. No he echado la cuenta, pero desde 2014, la Generalitat ha ignorado consciente y deliberadamente cerca de una decena de resoluciones de ese Tribunal. En varias de esas resoluciones, el TC requirió personalmente a todos los miembros del Gobierno de la Generalitat para que obedecieran, advirtiéndoles expresamente de las posibles responsabilidades penales en que estaban incurriendo. Se lo han pasado reiteradamente por el forro.
Pero el 155 no es un número mágico cuya sola invocación solucione automáticamente los problemas. Hay que aplicarlo con inteligencia para que el remedio no agrave la enfermedad. Para decidir cómo aplicarlo, viene bien recordar la medida más eficaz que hasta ahora se ha adoptado para impedir el ilegal referéndum: la imposición por parte del TC de multas coercitivas de hasta 12.000 € diarios a los síndicos electorales. Todos ellos dimitieron inmediatamente y el referéndum se convirtió en una farsa sin junta electoral. ¿Alguien sabe por qué el Gobierno no ha pedido al TC que imponga multas coercitivas al Presidente y todos los miembros del Gobierno de la Generalitat? La Ley Orgánica del Tribunal Constitucional permite imponer multas de hasta 30.000 € diarios a cualquier autoridad, empleado público o particular que incumpla las resoluciones del TC. Para esto no hace falta activar el artículo 155 CE, ¿cuánto tiempo aguantaría su rebelión con multas de este tipo?
En fin, estamos en 2017, al borde de la descomposición del más sólido e ilusionante proyecto constitucional que jamás haya tenido España y el remedio del 155 sigue esperando. Su aplicación sólo exige que el Gobierno requiera al Presidente de la Generalitat para que cese en su actitud. Dada la gravedad de la situación, se le puede dar un plazo de horas. Si no atiende el requerimiento, el Gobierno debe proponer al Senado medidas concretas que tengan amparo en el 155; y el Senado, tras conceder un trámite de alegaciones, también necesariamente breve, a la Generalitat, ha de aprobar las medidas por mayoría absoluta.
El artículo 155 CE permite que se suspendan competencias autonómicas y se asuman por órganos del Estado. Lo primero es tomar el control de la policía autonómica, para después poder imponer a través de esta las demás medidas que se implementen. Para ello habría que suspender al Mayor de los Mossos y sustituirlo por un agente estatal. Si algunos policías autonómicos se niegan a cumplir instrucciones del Estado, se les debe suspender cautelarmente de empleo y sueldo y, en su caso, imponerles multas coercitivas. No creo que en estas condiciones económicas la revuelta durara mucho tiempo.
A partir de ahí se debe proceder a la suspensión y sustitución por responsables estatales de los titulares de las competencias claves de la Generalitat utilizadas en el proceso secesionista: desde luego al presidente de la Generalitat, pero también a los consejeros de economía y hacienda, asuntos exteriores, interior, justicia e incluso educación. No parece necesario, por el contrario, suspender competencias como sanidad, trabajo y otras no relacionadas con el procés. Es imprescindible también poner a las órdenes del Estado los medios de comunicación públicos de la Generalitat que están haciendo la función de agitprop. De nuevo los empleados públicos que decidan seguir obedeciendo a los consejeros suspendidos, deben ser suspendidos de empleo y sueldo. De este modo, el Estado irá poco a poco tomando el control efectivo de la Generalitat hasta restablecer el orden conculcado y, pasado un tiempo razonable, convocar nuevas elecciones en Cataluña.
En paralelo, es lógico pensar que la fiscalía actuará penalmente contra los cabecillas de la sedición y que se abrirán procesos penales contra los mismos.
Una vez restablecido el orden constitucional, viene la más difícil tarea de recuperar a una buena parte de la sociedad catalana que ha sido manipulada y desvinculada del resto de España.
Pero lo primero es lo primero: si no conseguimos superar esta crisis constitucional, estaremos condenados a repetir la trágica historia constitucional española. No nos engañemos: si esta crisis no se resuelve adecuadamente, detrás de Cataluña viene el País Vasco y unos cuantos reinos de taifas más.
No desesperemos, si lo resolvemos bien, el envite puede ser una oportunidad para hacer lo que no se pudo hacer hace 40 años: recuperado el orden constitucional, acordar una reforma que garantice la solidez del sistema y que nos permita avanzar con confianza y seguridad hacia el futuro, sin la continua amenaza de rupturas internas y el consiguiente chantaje nacionalista.
Hola Isaac, desde un tren en California, le escribo corto. Usted olvida la alternativa de que los anti-independientes voten con los pies, es decir, primero sacando su capital y segundo su persona. En Cataluna tiene mayor probabilidad de exito que su alternativa u otras. Lo siento pero tomaria largo explicarlo.
Atribuye usted a los separatistas poderes «extraterrestres». Y prohibir hacer «propaganda consentida» no parece muy constitucional.
https://actualidad.rt.com/actualidad/252276-barcelona-protesta-separatismo-catalan
Si no es ahora, les auguro «problema catalán» para siglos. Nosotros ya llevamos tres arrastrando «problema castellano» (digan las cosas por su nombre)
https://www.youtube.com/watch?v=0S19dt7JWQs
Sí, lo llevan arrastrando más de 500 años y aún no lo han superado. ¿No les haría falta algunos psicofármacos?
No se si los memes son tan persistentes como los genes. En cualquier caso los indepes o indepres actuales no duraran tanto como siglos.
No me apetece argumentar sobre creencias y tribalismos. Cansa mucho.
Les adjunto un breve comentario sobre el «Brexit», en el cual si sustituyen «brexiters» por «indepes catalónicos «, y Hammond por Borrel, el comentario no pierde validez.
Todos los nacionalismos son narcisistas y xenófobos.
The nature of Brexiters is blame others. They blame immigrants. They blame the BBC. They blamed some mysterious organisation behind Project Fear conspiracy. They blame Cameron for them not having a plan of their own. They blame the EU for not giving them what they want.
No they’re blaming people like Hammond whereas the reality is they need to blame themselves for the shambles they’ve created. They hadn’t even figured how to deal with N.Ireland border without the customs union and no free movement to the EU. Brexiters are the biggest bunch of clowns I’ve ever seen.
Todo se esté enficando cñomo si de sólo el problema catalán se tratase.
El problema de fondo, el que anima a Rajoy y otros cuatesa ir detrás de ese engendro como «parlem» es que lo que está amenazado de muerte es el modelo de las Taifas, las 17, en toda España.
Lo mejor es que la DIU salga cuanto antes, y cuanto mas dura y radical mejor. Será la unica ocasión de medir fuerzas y acabar cion estas charlotada que dura ya demasaido tiempo.
Si ni hay DIU tengan ustedes por seguro que Rajoy está en el ajo.
En perpetrar un apaño que le permita estirar la goma 2 meses mas… y otra vez a las andadas pero con mas rabia e irracionalidad. Las 17 Tifas están en juego.
Cualquier acuerdo, cualquier parlem es un soberano error.
un cordial saludo
Valorando su artículo a la vez lo lamento. El país no esta para actitudes efusivas. Todo esto que expresa en el artículo puede tener una lógica jurídica y ejecutiva pero la herida está abierta.
Parece que todas las miserias de los «independentistas» solapan todos los otros problemas de corrupción, de descrito de todas las instituciones y de la fractura socioeconómica que padece gran parte de la población a pesar del relumbre de neón del crecimiento económico.
Como usted dice, el problema de Cataluña no es de ahora aunque se rasguen las vestiduras los ex presidentes. Ya nadie les cree. Hoy hay guerra de banderas y falta el » chupinazo» . El desencanto enfermizo de una sociedad desconcertada.
El 155 no acallará nada. Seguro que se estarán haciendo cálculos electorales. Qué poca vergüenza!
Muchas gracias por su artículo.
Hola Isaac, no tengo tiempo para referirme a lo que usted y otros han estado escribiendo sobre Cataluña. Pero leyendo pronósticos de violencia me parece importante destacar que en este conflicto no habrá violencia alguna. Esto significa sólo que ambas partes saben y aceptan que aunque quisieran no podrían por el alto costo. Y no siendo posible recurrir a la violencia solo cabe esperar que se generen las condiciones para un acuerdo o para que una de las partes abandone. Generar esas condiciones puede tomar mucho tiempo, pero cuanto más tiempo tome mayor será la votación con los pies a que me referí en comentario anterior. Mi impresión es que en este conflicto votar con los pies será suficiente para que el bando pro-independencia abandone (otras cosas pueden acelerar o retrasar este resultado, pero no cambiarlo).
Gran artículo que nos debe hacer pensar y actuar.
Esto va a llevar tiempo y lo primero es prepararse para ello. La batalla es entre la Ciudadanía y el Nacionalismo que nos limita nuestras libertades más elementales.
En esta batalla la ayuda del gobierno de España será siempre escasa y somos nosotros los que debemos mantener el impulso.
En otro momento, más. Ahora solo les pido una oración:
Por la niña de Barcelona que se avergüenza de que su madre escriba en español a sus profesores para justificar una ausencia y pide en casa llorando, «por favor, mami, en español no»
Piénsenlo despacio y verán el nivel de Maltrato Psicológico que allí se vive en la propia escuela.
Imaginen los aullidos del Podemismo y del Sanchismo si esto sucediera con una niña marroquí.
Bonus: ¿Han oído hablar de los Círculos Espirituales de Podemos?
Pues están funcionando a base de Misticismo, No Dualidad y Mindfulness.
Ya te digo.
¿Hasta dónde…hasta cuándo….podremos seguir manteniendo como prioritarios y objetos de todas las demandas, exigencias, emergencias, por encima de todo y de todos, a….nuestros «ombligos»?.
http://www.elmundo.es/internacional/2017/10/10/59db46eee5fdeaec558b4616.html
Es inadmisible que en un estado de derecho se transgredan reiteradamente las leyes por parte de unas autoridades, que detentan ese cargo por las leyes establecidas, y no tenga consecuencias jurídicas.Si no se respetan las leyes, entramos en la ley de la selva.
Hemos llegado a una situación de locura hipócrita e irracional que es indispensable atajar.
Considero, que varios son los factores que han propiciado esta situación :
– La ley electoral existente, que sobredimensiona la representación parlamentaria nacionalista. Propiciando el chantaje para conformar mayorías que soporten el gobierno, responsabilidad compartida entre chantajeadores y chantajeados.
– La transferencia del sistema educativo. Ponte ahora a rozonar con personas por debajo de los cuarenta, que lo que les han esseñado en la escuela, es falso.
– Los medios de comunicación. Incapes de exsitir económicamente, si no es al amparo de dádivas y subvenciones.
– La ausencia del estado en las comunidades, haciendo dejación de su responsabilidad dejando el campo ideológico a merced del nacionalismo.
– La falta de valentía y buenismo que por desgracia creo que está presente en gran parte de la sociedad occidental.
un saludo y gracias a los sustentadores del blog.
Muchas gracias Isaac por tu artículo que, no sólo se fundamenta jurídicamente, sino racional y lógicamente. Las preguntas que dejas son las mismas que se están haciendo en otros muchos foros y las respuestas que deberían haberse puesto en marcha hace años, son las mismas que muchos creemos posibles dentro del ámbito jurídico-administrativo. No entro en el ámbito de lo penal. Las «chapuzas» que se han venido haciendo en el conjunto de CC.AA. con el asunto de las transferencias, titularidades, delegaciones de gestión, etc.etc. no afectan sólo a Cataluña, sino es un problema del sistema político en que se basó la Transición que algunos creen terminada, pero en mi opinión está por terminar. Los comentarios a tu artículo son claros en este sentido de lo «chapucero». Otra cuestión es la deslegitimación de la autoridad del Estado y, en clara relación con ello, las legítimas rebeldías de los ciudadanos ante otras resoluciones institucionales que les afecten y no les convengan. La supuesta declaración de independencia no se va a producir finalmente (se la alargará para mantener la tensión y el pulso con cualquier justificación) y esto es lo que hace suponer «pactos» en la sombra. Lo peor de todo es la fractura social que existe no sólo en Cataluña, sino en otros muchos lugares por esta cuestión; la fractura institucional por enfrentamiento de órganos del Estado y la violencia grabada ya en las mentes de muchos que vino a dar importancia a los que se dijo que no la tenía. No nos engañemos, esto ha colapsado y llevará mucho tiempo y esfuerzo recomponer el tejido de la convivencia. Sólo habrá una forma: la revisión en profundidad del texto constituyente y su ajuste a la realidad social por otra forma de participación política que no sea exclusivamente «partidaria». Un saludo.
Hola Isaac, suerte la suya que puede entretenerse con tantos payasos falsos. Todo lo que dicen y escriben causa risa. La apuesta ahora es cuándo
En este momento, tras la «declaración-no-declaración» y la «suspensión-que-no-hubo», estoy intentando ver si se me ocurre qué podría No hacer D. Mariano Rajoy.
Me tranquilizo pronto porque veo que, puestos a No Hacer, hay mucho donde elegir.
No puede decir lo mismo nuestro queridísimo D. José Manuel Maza, Fiscal General, –con lo bien que estaba en su sala del TS–, que está irremediablemente obligado a actuar ante la flagrante comisión de un Iter Delictivo desde hace ya mucho tiempo.
Al igual que debe actuar el Magistrado de Guardia en la Audiencia Nacional y el TSJC donde ya obran pruebas indiciarias suficientes para que el Sr. Trapero, junto a otros, pase a prisión preventiva de modo inmediato.
Usted puede comprar una olla a presión y no es delito. Puede comprar diez kg de tornillos y tampoco. También puede comprar una bombona de Butano y tampoco lo es.
Pero si usted anuncia o se descubre que va a poner una bomba al paso de un autobús no hay que esperar a pillarle activando el detonador. El delito en grado de tentativa ya se está cometiendo desde el primer instante.
En su momento habrá que tratar de entender por qué un Gobierno de Juristas ha optado deliberadamente por analizar cada «compra» aislada en vez de lo que se nos iba anunciando. Al hacerlo se estaba facilitando la comisión de un delito anunciado con altavoces.
Por otra parte hay que recordar que ha sido importantísima la labor de Obstrucción llevada a cabo por el PSOE, el de Pedro Sánchez y el de Rodríguez Zapatero. No podemos perder el foco de lo que no han hecho.
Este partido es cómplice objetivo del Iter delictivo. Muchos de los delincuentes gobiernan gracias al PSOE y sus sucursales. Carmena y Colau, sin ir más lejos.
Recordemos: se trata del Iter Delictivo, no de cada acto individual y aislado.
Pero sigamos con Rajoy. ¿Ha llegado el momento de torear? Lo Dudo.
D. Mariano probablemente cree que debe resistir su comprensible impulsividad, el irrefrenable hervor de su sangre, y dejar que los que sí tienen que trabajar, lo hagan.
Una poderosa razón para que D. Mariano siga sin actuar es no quebrar la concordia en nuestra fiesta Nacional.
Lo importante ahora es la inminente efemérides del gran día de la Hispanidad en el cual todas las instituciones de nuestra gran Nación se unirán en un gran abrazo. Allí veremos a Carmena de la mano de Colau apoyadas ambas por las huestes de Pedro Sánchez.
El Estado de Derecho es estupendo.
Lo han pillado hasta el par de indocumentados que tenemos al frente de la Generalidad.
Saludos
Don Manu, se olvida usted de Borrell
A mencionado varios «Iter» delictivos.
Yo me pregunto
¿Que pintaba Borrell en el atril el Domingo en Barcelona?
¿Realmente quien lo llevó/impuso allí?
¿Realmente para quien habló? ni de coña pra los que allí pacinetemente estaban.
¿A que vino eso de regañar al personal porque pedia cércel para Pugdemint? Por lo visto lo deseable es que lo juguen los mismos que han llevado el caso Pujol
y después de lo de Borrell otro peso pesado de la cosa Uropea, el Tusk, y por el camino otra vez Juncker..
Y después del numerito del parlamento nos vino el numerito de la firma, que es pero no es.
https://politica.elpais.com/politica/2017/10/10/actualidad/1507630250_872602.html
Supongo que si opino que la firma condenando a Companys se puede considerar simbólica alguien se molestará. Lógico.
De lo de la firma no habla ni el tato. Tema tabú.
Ayer oía en la radio a un exmagistrado del no se que, experto en derecho Constitucional comentando que el 155 podía tardar hasta meses desde que se solicitaba hasta que se se impusiera, comentando si los senadores vivían muy lejos y si tenían que viajar.. melindreces juríacas de todo tipo mientras transpiraba pánico.
A mi me hervía la sangre recordando cómo cuando nos apretaron los «esos» reformamos la Constitución en 48 h, cuando lo del tope de déficit.
Nuestros juristas son peores que nuestros políticos.
Y que no se ofendan los políticos.
un cordial saludo
Hola Isaac, no terminé el último comentario porque el gran Leo marcó su segundo gol y a partir de ahí fue todo celebración. Le decía que ahora la apuesta es cuándo los pro-independencia abandonan. Si uno cree -como yo creo- que Rajoy no negociará aunque se arrodillen, pronto los veremos arrodillados y luego llorando pero listos para auto-exiliarse (la duda es que se llevarán).
Los opositores a Rajoy –incluyendo editores y lectores de este blog– presionan para que Rajoy negocie para evitar que sea el gran ganador del fracaso de la izquierda catalana. Sánchez refleja bien ese miedo. Las negociaciones solo prolongarán el circo y no resolverán el conflicto.
Riase Isaac de todas las tonteras que se dicen y escriben porque la gran mayoría nada aportan a entender lo que está pasando.
Estimado EB, muchas gracias por su esperanzador comentario. Espero y deseo que así sea, pero por desgracia estoy en parte de acuerdo con este artículo que enlazo. Creo que deberíamos despertar ya a lo que significa el nacionalismo (https://blogs.elconfidencial.com/espana/una-cierta-mirada/2017-10-11/declaracion-independencia-cataluna-proces-eterno_1459235/). Saludos
Hola Isaac, esperando vuelo de regreso a Santiago me pongo al tanto de que ha estado pasando con Cataluña los últimos días. Parece que se termina pronto, cuándo quede formada la Junta interventora, y que habrá que esperar hasta la elección para darse cuenta de la magnitud de la derrota de los independentistas. Por suerte se puede ignorar las muchas tonteras que se siguen y se seguirán diciendo.
Menos mal que usted sabe lo que está pasando, aunque no es capaz de explicarlo.
Es como los «misterios» de tantas religiones. Mucho cerebelo y poco cerebro. Como los buenos feligreses santurrones de bandera y procesión.
Voy a copiar un muy brve comentario similar al anterior sacado de the guardian sobre theresa may y sus cuates tories:
( donde pone «goverment» se puede poner «govern catalónico» y el texto mantiene su validez)
A hopeless government and a chronically deluded electorate, made to believe they are superior to the rest of the world….