Facilitar la educación de los menores es responsabilidad de sus progenitores, pero también social. Y corresponde a la sociedad la creación de un sistema de enseñanza que haga posible que todos sus menores se eduquen. Un sistema que garantice el acceso a la educación con igualdad de oportunidades y que certifique y homologue las enseñanzas recibidas y los saberes adquiridos. Esto puede conseguirse de diferentes maneras, pero lo habitual es que se haga mediante un sistema público financiado y gestionado por el Estado.
Ahora bien, aunque sea socialmente útil, este sistema no tiene necesariamente que ser estatal ni tiene por qué ser el mismo para todos. Es más, no es bueno que lo sea. Hay razones poderosas para no dejar totalmente la educación en manos estatales.
Para hablar de todo esto os invitamos a nuestro tercer Encuentro el miércoles 14 de junio a las 19.00, en el Café Manuela (c/San Vicente Ferrer, 29) de Madrid. El plan es que Enrique Sánchez haga una breve introducción, antes de abrir el turno de palabra, para que podamos tener un coloquio y profundizar entre todos sobre el tema.
El local estará reservado para nosotros hasta las 21.30 y la entrada será libre, sin más coste que el de la consumición.
PD: Para evitar sorpresas con el espacio reservado, nos vendría bien que quienes penséis asistir nos lo comunicaseis al correo: otraspoliticasinfo@gmail.com con cierta antelación.
Hola Administrador, me pregunto cómo se puede discutir la intervención del Estado en la educación si no define claramente qué se entiende por educación en general y educación escolar en particular. Le agradeceré referencia a posts del blog qué expliquen sus significados. Mejor todavía si usted puede hacer referencia a posts u otros documentos en que se compare «educación» con algún otro servicio –por ejemplo, «sanidad»– cuya definición no genera los problemas serios que se nos presenta cuando queremos definir «educación».
Y como se trata de la intervención del Estado en la prestación de un servicio, su discusión seria requiere un marco analítico adecuado que también sería necesario y conveniente. En los posts del blog que yo he leído no he encontrado propuestas de ese marco analítico (sea para educación o para cualquier otro servicio en que el Estado interviene o podría intervenir).
Hola EB,
Estaremos encantados de recibirle en Madrid, el día del Encuentro. Ya que esa es su finalidad. Allí, sin duda, se aclararán todas sus dudas.
Entre tanto, dada la gran cantidad de tiempo que le dedica a nuestro blog, puede invertir parte de él en investigar sobre lo que ya está escrito.
Primero, contrariamente a lo que usted cree le dedico muy poco tiempo al blog y a todos los blogs que reviso diariamente. Si puedo comentar rápido es sólo porque dedico la mayor parte de mi tiempo a la investigación académica.
Segundo, la distancia no me permite asistir a los encuentros, aunque tampoco iría si estuviera cerca porque esos encuentros son muy poco productivos. Para un buen encuentro se requiere primero una base común clara y si algo tengo claro es que no tengo esa base con los editores del blog.
Francamente, permítame que dude que le dedica «tan poco tiempo» a este blog, tan solo los «ratitos» de «asueto» que le permiten el «arduo» y exhaustivo trabajo de «investigación académica», en los que Ud. dice haberse empeñado.
La extensión y proliferación de sus «comentarios», su exhaustivo seguimiento, a mí, particularmente, me hacen pensar, que intenta algo más de este foro que el que se convierta su «patio de recreo» particular.
¿Quizás una plataforma dónde publicar el resultado de sus «trabajos» personales? ¿un sitio desde donde hacerse oir, pues otros ya se lo ha impedido….hartos seguramente de sus contínuas malas formas?.
Si no tiene base con los editores del blog, si desprecia a sus comentaristas, o a una parte de ellos, ofendiéndoles con sus maneras y su lenguaje, si no está dispuesto a contrastar en sus encuentros, porque no le «merecen la pena», si encima, demanda ,a modo de una especie de «jefatura» autonombrada de Ud. mismo, que se le expliquen y desglosen conceptos, trabajo que puede realizar con emplear un poco más de tiempo del que ya utiliza mirando anteriores artículos de este blog,( como ya se le ha indicado), entonces: ¿de verdad… qué busca aquí?.
¿Publicidad gratuita?.
Da la impresión de que oculta razones….que no es claro….
Pero sí que se mantiene reiterativo en la ofensa y el desprecio continuado….y cansa….cansa mucho.
Hola Administrador. Una pequeña inversión en el archivo de posts sobre educación me llevó al primer post de Enrique (escrito en enero 2012) y a compararlo con su último post. Ambos dicen lo mismo en cuanto a lo que Enrique considera la esencia de la educación escolar, pero su primer post es más claro que el último. En el primero ( http://www.otraspoliticas.com/educacion/especialistas/ ) Enrique intenta rescatar para la educación escolar el saber universal frente al conocimiento de los especialistas porque los humanos podemos lograr ser mucho más que especialistas, y en el último rescata la formación en cultura general y su aplicación frente a la formación de especialistas teóricos porque estos últimos parecen ser buenos para nada. No me extrañaría, sin embargo, que Enrique alegue que estoy equivocado sobre que ambos apuntan a lo mismo, pero si así fuera yo lo atribuiría a la poca claridad del último.
Más importante, no creo que entre esos dos posts Enrique haya desarrollado ideas precisas sobre educación en general y educación escolar en particular porque si lo hubiera hecho su último post estaría centrado en esas ideas y ya las habría puesto sobre la mesa para discutirlas en el encuentro. No me extraña que Enrique —como tantos otros preocupados por la educación— no haya podido hacerlo porque todavía es una tarea difícil y si me preguntan si alguien ha sido capaz de hacerlo diría que yo no lo conozco. Ojalá que Enrique sí conozca a algún experto que haya planteado por lo menos las bases para un análisis “completo” de lo que ha sido históricamente la educación, de lo que es hoy día, y de lo que podría ser mañana (por cierto, mucho mejor si a partir de esas bases el experto ha realizado investigación empírica en su apoyo). Si así fuera, le agradecería las referencias.
Insisto en que si la intención del encuentro es discutir cuál debería ser la intervención del Estado, tema distinto de lo que ha sido y hoy es esa intervención, primero es necesario delimitar bien el ámbito de la educación en general y de la educación escolar en particular. Dado que la educación hace siempre referencia a un largo proceso de formación personal (en el análisis económico, de acumulación de capital humano; en el análisis psicológico, de desarrollo de la personalidad), un camino para esa delimitación es primero definiendo los “requisitos mínimos» para graduarse de adulto y segundo analizando cómo se puede ir logrando el cumplimiento “consistente” de los varios requisitos durante ese largo proceso en distintos “contextos sociales”. Aunque el camino propuesto difiera poco del camino tomado por otros, más implícita que explícitamente, las diferencias grandes radican en incluir todos los “requisitos mínimos”, superando visiones y análisis parciales de alguna facultad, y condicionar el proceso al contexto social.
El tema es peliagudo y salvo los expertos poco podremos expresar los legos sufridores del sistema actual. Poco pero algo.
Hoy el Estado ha vuelto a dictar los conceptos correctos y los incorrectos (lo cierto y lo falso, lo bueno y lo malo) especialmente en el ámbito de lo opinable.
La Ciencia –la Social al menos pero no solo porque la enseñanza de la Física sigue estando restringida y por tanto manipulada– se ha hecho Patrimonio del Estado y hay Organismos Inquisitoriales por ejemplo para vigilar la adhesión y promoción de la Ideología de Género y otras del mismo pelaje. Impidiendo la acción de quienes se les oponen incluso con sanciones penales y administrativas –con inversión de carga de prueba.
Como creo que ya se ha comentado en alguna ocasión se están produciendo en Europa situaciones en las cuales el Estado no solo obliga a que los niños y jóvenes aprendan doctrinas como mínimo cuestionables como si fueran dogmas de fe y negando desde la libertad de Enseñanza y de Cátedra a penalizar hasta la libertad de pensamiento y de sentimiento cuando este no concuerda con los deseos del Poder.
En otro momento traeré un extracto de la situación en Europa (Ley del PE 20 de Febrero del 2006) y actualmente en nueve o diez Comunidades Autónomas que ya están legislando en clara violación de la vigente Constitución en apoyo y promoción de los intereses del Lobby LGBT y de los Ideólogos del Género.
La cuestión que se suscita as amplia e importante.
No solo en lo referente a la capacidad del Estado para Adoctrinar contra la voluntad de los Padres sino……………………….. para intentar responder por qué…………………….. en esta Coyuntura, el Estado Occidental ha decidido que los Arquetipos Humanos clásicos de nuestra cultura ya no les interesan y les resulta necesario Establecer otros muy diferentes y contra la voluntad de la mayoría que ve cómo sus hijos se convierten en Objeto del Manoseo de Ideólogos de tres al cuarto.
La UE no va bien y no solo por la economía y otros problemas sino por la deriva antropológica (carente) y hasta de los mismos valores de los que, violándolos, presume.
Saludos
Sería interesante descubrir quién o quienes están detrás de esas influencias interesadas, una cosa es el respeto/tolerancia a las diferentes opciones sexuales y otra es el que nos estén guiando a una ideología con intereses oscuros.
Hola Manu. Si lee mi último comentario dirigido al Administrador verá que comparto su preocupación por la dificultad de la tarea, algo en lo que conviene insistir porque algunos creen que es un tema de suma importancia y por lo tanto todos tenemos que opinar aunque no sepamos nada. Para insistir en esa dificultad le recomiendo leer este post del domingo pasado
http://johnhcochrane.blogspot.cl/2017/06/noahlogic.html
que nos recuerda que el debate sobre lo que el gobierno debería hacer (no sobre lo que ha estado haciendo) es mucho más difícil en el caso de educación que en otros bienes y servicios.
Respecto a sus ideas sobre la intervención del Estado en educación, si uno quiere explicar lo que ha estado sucediendo con la educación escolar (algo muy distinto del propósito del encuentro) primero debe centrarse en su masificación repentina a nivel de estado-nación. Aunque se argumente que la masificación igual hubiera sucedido, sin intervención estatal habría sido más lenta y entonces se podría haber evitado varios de los problemas graves que hoy afectan a la educación escolar en muchos países. Peor, en algunos países la intervención estatal para acelerar la masificación ha sido acompañada por (o quizás una simple excusa para) intentos grotescos de controlar las escuelas con propósitos varios, comenzando por el adoctrinamiento (el más común el adoctrinamiento nacionalista y el más perverso el adoctrinamiento socialista) pero también adoptando las “últimas modas” como la inclusión social. Para entender la historia de esa intervención uno debe necesariamente analizar la política y el gobierno en cada estado-nación. No podemos ignorar, sin embargo, que además de la intervención estatal otros factores han jugado para un extraordinario aumento en la demanda por educación escolar desde fines de la SGM.
A pesar del mucho ruido que se hace en y con el debate público de la educación en todas partes, la investigación académica seria sobre lo que ha estado ocurriendo sigue siendo escasa (compare usted con la investigación sobre sistemas sanitarios). El caso de Chile destaca porque ya en época de Allende (1970-73) se intentó una reforma radical para acelerar la masificación y más importante para controlar la educación escolar de manera totalitaria, algo que por suerte no se llegó a implementar. Desde entonces durante el gobierno militar (hasta 1990) y los sucesivos gobiernos democráticos se hicieron reformas varias que han transformado a la educación escolar en tamaño a todos los niveles, especialmente a nivel universitario, pero con un impacto sobre el capital humano del país que poco o nada se ha analizado y evaluado aunque la inversión parece haber sido de dudoso valor (no le quepa duda que las propuestas de reforma de la Sra. Bachelet no tienen fundamento alguno en la investigación académica y son fruto de revivir el intento totalitario de Allende, aunque en buena medida se han tenido que echar atrás por el rechazo masivo). Peor, si se tiene en cuenta que desde 1970 hasta ahora ha habido un aumento fuerte en el porcentaje de nacidos y criados fuera de “la familia tradicional”, uno debe preguntarse sobre su educación extra-escolar y la relación con su educación escolar. Sí, volvemos siempre a lo mismo: sabemos poco de algo, se ignora lo poco que sabemos por motivos políticos y luego aparecen los ingenuos que siguen promoviendo más o mejor intervención estatal sin tener idea de las consecuencias de esta intervención.
1. Hay un libro de Alicia V. Rubio, con 29 años de experiencia docente en Madrid, que trata el tema en gran amplitud y profundidad. Un libro editado por Amazon por el pavor que las editoriales españolas tienen a enfrentarse a este entramado de lobbies en contubernio con un poder político absolutamente en sus manos.
Se titula: «Cuando nos prohibieron ser mujeres …y os persiguieron por ser hombres» Para entender cómo nos afecta la ideología…
Aquí…..
https://www.amazon.es/Alicia-V.-Rubio/e/B01MQ4NPZ5
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2. Acaba de salir a la calle una obra colectiva titulada «España, democracia y futuro». La editorial es Tirant lo Blanch, una editorial académica reconocida. Es un libro notable porque en sus muchas y variadas ponencias se descubre que el Centro ideológico de España está harto.
En ella –de modo indirecto– se aborda el asunto de los comentarios anteriores y con foco en la Libertad que nos están robando a escondidas.
Curiosamente en este asunto el problema no arranca en España sino en una Ley promulgada por el Parlamento Europeo el 20 de Febrero -2006- que es la que se va extendiendo poco a poco por los Países y por las CCAA españolas.
Supongo que lo último que esperaría Enrique es hablar de estas cosas en un coloquio sobre educación.
Sucede, sin embargo, que de modo subrepticio para la gran mayoría de la población se está produciendo el adoctrinamiento de la infancia por directrices de la UE que emanan de la legislación citada a favor de lobbies y comportamientos muy concretos.
Sin el menor género de Dudas el Demos Europeo de siempre ha dejado de Interesar al Poder y se está trabajando en muchos frentes –El Educativo de modo muy notorio– para sustituirlo por un demos Diferente. El poder está obligando al cambio de Arquetipos. Nuestros hijos y nietos están en sus manos.
Una Legislación en virtud de la cual los Estados se ven Obligados a ocuparse de que la infancia y adolescencia en los centros docentes, –los ciudadanos en general–sean convencidos de que es personal y socialmente igual lo homo que lo heterosexual; y a que los padres que quieran educar a sus hijos en el matrimonio entre hombre y mujer, deberán hacerlo en posiciones clandestinas, enfrentándose a los dogmas oficiales.
Ya hay casos de retirada de Patria Potestad (Noruega) y de rechazo para ser hogar de acogida a familias Cristianas practicantes (Reino Unido) Uno de ellos creo que ya figura en el blog con datos detallados.
Con ello se abandona incluso la tolerancia para ser sustituida por la indiferencia obligatoria entre las dos orientaciones sexuales imperativamente establecidas por los poderes públicos de la Unión Europea. Todo un atentado a la libertad de pensamiento, de expresión y de educación que recuerda tiempos que creíamos pretéritos.
La pretensión de que vivimos en democracia y libertad se derrumba estrepitosamente; la ciencia se hace estatal, dogmática y obligatoria.
Esto se está haciendo aquí a través de los Parlamentos Autonómicos (saltándose por la puerta trasera sentencias del Constitucional sobre libertad de cátedra, de expresión y de opinión) De momento van nueve o diez CCAA’s (La Ley Cifuentes es una de ellas en Madrid).
Es llamativo en estas leyes el empeño por «visibilizar» las tesis LGTBI, es decir, por hacer presentes y patentes esas diferentes sexualidades y conductas, así como los modelos de familia consiguientes de cada tipo.
El mandato de «visibilizar» se reitera una y otra vez en los artículos(12, 13, 15, 21, 22, 26.1, 26.2, 30); y en otros se sustituye por «concienciación y normalización del hecho LGTBI»(28,2), «incorporar la realidad LGTBI y los diferentes modelos de familia» (24), «incorporará la realidad homosexual, bisexual, transexual, transgénico, intergénero» (22), «campañas de concienciación respetuosas e inclusivas» (21,1), «divulgar las distintas realidades y los distintos modelos» (17,1), «normalización» de las distintas orientaciones sexuales y de familias (26,1).
Se trata de que la población «vea» todas esas formas de sexualidad y que las vea como «normales»; que no sólo se traten con igualdad, sino que se vean como iguales, ninguna como más o menos preferible que otra; llega a decir que «se potenciarán referentes positivos de la homosexualidad, bisexualidad, transexualidad e intersexualidad» (28,1),
Todo ello en las escuelas, «a todo el alumnado (22), en la formación del profesorado (24), en las escuelas de padres (25), disponiendo que en los centros públicos o sostenidos con fondos públicos, concertados, se conmemorarán las celebraciones internacionales LGTBI (26,2). Ídem en la Biblioteca de la Comunidad y en las producciones culturales (27 y 28), en el deporte (29), en la juventud (30), en los centros sanitarios públicos y privados concertados (19).
Los medios de comunicación, tanto los públicos como los que reciban subvenciones, habrán de participar de estos objetivos y crear códigos de buenas prácticas que los instrumenten (31), para «la transmisión de una imagen igualitaria, plural» de lo LGTBI.
Todo ello con base en una perversión del principio de igualdad. Principio que implica igualdad de derechos, pero no de situaciones.
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Hablar hoy de educación en España y en Europa es imposible sin hablar de estas formas de Manipulación desde el Poder que recuerdan aquella frase de Hitler en Octubre de
1933 en la Siemens Motorwerke……………………. «No nos importa no estar en vuestra mente o en vuestros corazones, nos basta con educar a vuestros hijos».
Vaya, hombre, qué casualidad. Educar a la fuerza, sin libertad de elegir. ¿Nos Suena?
Termino con un caso conocido que resumo así:
Lo más llamativo es que se crea el derecho a terapias para acceder a la homosexualidad o la transexualidad mientras se castigan los tratamientos en sentido inverso –Art. 70 Ley contra la LGTBIfobia de la Comunidad de Madrid–.
Vemos en los medios el caso de una profesional que ayuda a heterosexuales a «salir del armario» y que también ayudó a homosexuales que quieren dejar de serlo.
Por esto último ha sido denunciada y expedientada. Una Autoridad ha justificado tan incomprensible desmán declarando que tal conducta es “lo contrario de lo que queremos”.
¿Lo quiere, quién?
Saludos cordiales.
Totalmente de acuerdo, Manu.
Y están igual de imbuidas en estas convicciones – o «poses» interesadas – las derechas como las izquierdas. Como Cristina Cifuentes, que muy bien citas. Por más que lo discurro no sé qué beneficio puede perseguir, ella ni su partido, humillándose de ese modo.
Para esto suspirábamos tanto por la democracia; para elegir qué bozal ponernos.
Me quedo con la desazón de haberme quedado un poco corta. Así que aquí va un resto, un poco largo, es verdad:
Jamás, en toda mi vida ni aun en los tiempos del franquismo, tuve la sensación de vivir bajo una dictadura tan implacable como la que se nos ha impuesto en nombre de la democracia.
Nunca antes me sentí tan asaeteada por prohibiciones. Algunas muy insignificantes, si se quiere – como no poder decir palabras como “cojo” o “tuerto” o “bizco” o “negro” que, me pregunto, ¿dejará el cojo o el tuerto o el bizco o el negro de ser como es porque yo no lo diga? Y, otra, ¿por qué decir blanco no es ofensivo? –, y otras que en mi opinión atentan directamente a la “esencia del ser” (que eludo entrar en carácter o temperamento o personalidad porque la verdad es que son conceptos con los que me lío) de quien ha de sufrirlas y contra las que considero justo y necesario rebelarse.
¿Pero cómo?
En mi caso, que es el que tengo a mano y el que mejor conozco, el instinto natural – ¿carácter, temperamento, personalidad? – es ponerme como una auténtica hidra, y despotricar (en tono y palabras más que airados, he ahí el problema) contra gays, lesbianas y resto de modalidades homologadas o sin homologar de tendencias sexuales que me voy a tomar la libertad (y que salga el sol por donde quiera) de denominar “desviaciones”.
Que no tengo nada personal en contra ni en principio en lo que respecta a la privacidad; siempre y cuando, por tanto, que no se me exija- y se me exige, la sociedad y la liberalidad me lo exigen – que sea no ya tolerante sino aquiescente con las manifestaciones públicas de las tales (o cuales) formas de vivir cada cual su propia vida.
Y no me quiero poner como una hidra. Y no quiero mostrarme “excesiva” al manifestar mis opiniones. Pero también ocurre que no he “aprendido” a que mi firme voluntad de controlarme y moderarme (que os juro que es firmísima) no me haga sufrir ni sentir avergonzada de lo que, quizás y en definitiva, es tan sólo falta de valor por mi parte.
Ellos, esos a los que remite Manu con su frase final “¿Lo quiere, quién?” gozan de absoluta libertad – o se la toman, con perfecto descaro – para arremeter (e incluso amenazar de forma más o menos explícita, muy explícita a veces) contra aquellos cuya conducta es “lo contrario de lo que queremos”.
Siempre caigo en pensar – creo que erróneamente – que el término “educación” concierne a lo que los niños – y niñas (nótese que va con mala leche, o “uva”, para que se note que me esfuerzo) – aprenden en su etapa escolar como matemáticas, física, química, geografía y el resto de asignaturas y, además, a no tirar papeles al suelo ni hablar con la boca llena o bostezar…
Pero me ronda no sé qué barrunto de que el ser “educado” implica saber estar en el mundo sin – ni avasallando ni dejándose pisotear – caer en la desesperación y quién sabe si no incluso en la enfermedad… mental.
Así que si bien en un principio me dije cuando vi la convocatoria del encuentro “tú a que vas, si de esto no entiendes” en seguida dije voy.
Y espero el día con una cierta expectación. No ya por lo nada que puedo aportar sino por lo que sí puedo aprender – en vivo y en directo y en palabra hablada, mucho más traidora y tirana que la escrita – de la elegancia, el tacto y el saber estar con que muchos (casi todos salvo “rara excepción”) de los que formáis parte, sea como articulista o comentando, de este blog sabéis ¿”interlocutar” o acabo de inventarme la palabra? con quienes Podemos resultar no poco irritantes.
Hola Manu. En relación a la inclusión de la sexualidad múltiple en la docencia a todo nivel escolar, me permito agregar algo relacionado con esa inclusión en la investigación académica. Recurro a su buen conocimiento del inglés y también a un buen sentido del humor para recomendarle que lea este artículo
http://www.skeptic.com/reading_room/conceptual-penis-social-contruct-sokal-style-hoax-on-gender-studies/
Luego espero poder comentar el libro de Alicia V. Rubio.
No he comido en mi vida croquetas como las de mi vecina Aurora. Yo le rogaba a mi madre “mamá, croquetas como las de Aurora”. Y mi madre se ponía, pero…
Todos conocemos a alguien que es el mejor en algo, y cuando necesitamos o queremos algo que queremos o necesitamos que sea lo mejor dentro de su Algo daríamos algo por tener a mano a ese alguien que es el mejor, sin importar poco ni mucho sus carencias en otras habilidades o saberes ni, incluso y aunque sea, echar cuenta de su ideología ni de su religión ni del color de su piel.
A veces pienso cosas disparatadas como que quien quiera hacer las mejores croquetas busque a su correspondiente Aurora y se presente “vengo a ser tu aprendiz”.
Si no existiera una educación oficial, estatal, reglada – otro disparate, sí –, y no viviendo en la selva como Tarzán ni en una isla desierta como Robinson sino en un entorno, como los que solemos, en los que hay tanto de todo entre lo que elegir y no menos de entre lo que rechazar, ¿no encontraría cada cual aquello en lo que ser el mejor?
No haría falta que nadie lo instruyera en que para su “algo” necesitaría en mayor o menor medida una infinidad de otros “algos” que se avendría a aprender en la medida justa y necesaria (sin tener que ir de sobrao; pero si le sobra y no le pesa, pues tan contento) porque, él solito, se daría cuenta de que para lograr su objetivo le es imprescindible saber leer qué otros antes han escrito al respecto, y saber calcular – medidas, distancias, decibelios, proporciones (x cucharadas de harina e y de azúcar por z huevos) –, y a que reglas conviene recurrir para saber calcular, y saber escribir para dejar constancia y que el que venga después y quiera saber de lo mismo se encuentre ese paso ya hecho; y a saber razonar, y a saber discurrir, y a saber descartar qué no le sirve, y por qué le sirve o no le sirve y qué pretende, y para qué lo pretende…
Y se acabaría encontrando, así, como el que empieza a tirar al tuntún de un padrastro, sin premeditación ni haberlo buscado (o sin saber si lo buscaba), haciéndose quién sabe qué planteamientos del para qué de sus afanes, y del para qué de su propia existencia, y de los para qués de los afanes de otros y de las existencias ajenas, y del Mundo, y del Universo y del Cosmos… o al revés, que nunca sé Cuál es el que va dentro del Otro.
¿No es algo inherente o consustancial al ser humano?
Y todos viviríamos felices, contentos de ser el mejor en algo que alguien querrá o necesitará para algo. Contentos de saber que siempre que queramos o necesitemos lo mejor de algo sabremos dónde o cómo encontrarlo o – si no sabemos ni el dónde ni el cómo, que pudiera ser – cómo o dónde aprender a buscarlo.
O cómo o dónde aprender qué se sabe y qué no. Pero ahí me paro.
Otra cosa que no sé es si este comentario queda mejor (o menos mal) aquí que en “El Movimiento Maker”. O si regular o mal en los dos sitios…
Que qué estrés me traigo, de verdad y, cuando es mucho, me gusta a mí decir que me parecen cuatro.
En fin, que allá va.
Una cosa, mira, antes de acabar, es cuánto siento no tener eso que se llama “formación académica”; que estoy segura de que en la universidad se aprende mucho más de lo poco o mucho que te puedan o quieran enseñar.