Los comisariados

Llevamos mucho tiempo en el que el tema de la “socialización” se ha convertido en un pilar esencial de la vida comunitaria de nuestras sociedades, sobre la que pivota el adecuado funcionamiento del colectivo, una vez instalado este sistema en el que forzadamente nos han/hemos situado. En base a ello hay un buen número de aspectos que justifican acciones concretas a las que nos hemos acostumbrado con sorprendente facilidad.

“Mal vamos si los legisladores establecen los límites de tu comportamiento, obviando el peor efecto perverso que puede darse, cuando ellos se convierten en los principales intoxicadores”.

Empezando por el precepto jurídico, en la contemplación de los casos que se tratan, relativo a la alarma social, siguiendo por el tratamiento que se hace a hábitos como el consumo de tabaco en el que se pone el acento en el mal sobrevenido en el caso de la inhalación del humo del cigarrillo ajeno, hasta el imperativo legal establecido en la escolarización obligatoria de los menores cuando los padres practican una especie de objeción de conciencia escolar, ha quedado marcado en las conciencias el carácter negativo que para el conjunto pueden tener las acciones que realizamos, más allá de cualquier otro razonamiento que pudiera surgir.

“Hasta los manuales de Psicopatología recogen las anomalías que refieren a aquellos que sienten cierta aversión al mundo social”.

Mal vamos si los legisladores establecen los límites de tu comportamiento, obviando el peor efecto perverso que puede darse, cuando ellos se convierten en los principales intoxicadores del clima colectivo con sus artimañas, trampas y falsas propuestas de medias verdades premeditadamente sectarias para mayor logro de sus objetivos políticos. Ya mismo, en las primeras elecciones que tenemos a la vista, el espectáculo sería cómico de no resultar dramático por, no ya la mal disimulada manipulación a la que nos someten, sino la abierta y descarada consideración de los ciudadanos de a pie como estúpidos e imbéciles sin remedio a los que Ellos tienen que venir a un rescate no solicitado.

Hasta los manuales de Psicopatología recogen las anomalías que refieren a aquellos que sienten cierta aversión al mundo social (fobia social), sin mencionar siquiera aquellas otras que indican las alienaciones propias de quien es incapaz de desarrollar su individualidad. Así, personas subrogadas por las sectas y el sectarismo, la mafia y los mafiosos, lo militar y lo militante, psicopatías y sociopatías que crecen por doquier, no adquieren la consideración de males de la mente, sino de total normalidad.

En esta locura generalizada, en la que hay Ministerios enteros manejando importantes cantidades del dinero de todos, dedicados a la ingente tarea de “socializarnos”, es decir de tratar de que todos pensemos como ellos, pone los pelos de punta observar la nimia resistencia ciudadana a los engranajes de esta importante maquinaria de la Verdad.

“En esta pandemia se están viendo cosas espeluznantes, más por lo que significan que por los detalles en si…”

En esta pandemia se están viendo cosas espeluznantes, más por lo que significan que por los detalles en si, como personas en los balcones vigilando el cumplimiento de las normas dictadas por el orden establecido, ideólogos avalando el uso de vacunas que han significado la muerte de otros seres en aras de la inmunización colectiva, y cuidadores encargados de velar por la salud de los ancianos poniendo pies en polvorosa cuando las cosas se pusieron feas al comienzo de todo esto en las residencias, abocándolos a una de las muertes más angustiosas como es la asfixia. Bendita socialización esta, que aprueba una ley de eutanasia mientras decenas de miles de ciudadanos mueren desasistidos por la ineficiencia de un sistema henchido de ¿orgullo?

“Bendita socialización esta, que aprueba una ley de eutanasia mientras decenas de miles de ciudadanos mueren desasistidos”.

En un plano menos trágico pero igualmente sintomático, esta socialización nos ha convertido en “comisarios” del otro, al modo soviético y cubano, de forma que nos sentimos plenamente legitimados de llamar la atención, montar un pollo, o amenazar a quien no sea yo por hechos nimios e irrelevantes como si la mascarilla traspasa o no los límites de la nariz, o si entramos por el sitio indicado en la puerta del supermercado. Esta división de la ciudadanía entre buenos o malos en función del cumplimiento de las directrices establecidas por un poder que desconoce y detesta los principios mínimos de la individualidad, y que lo cacarea por doquier por unos medios que no paran de avivar el fuego para que no decaiga, es lo que realmente son estas políticas de socialización.

“Seguir intentando definir al otro más allá de la adversidad o la complicidad, ambas sectarias, por el simple hecho de que disfruto de su simplemente deliciosa singularidad.”

Mientras tanto, a seguir optando por posturas individuales en las que mirar al otro desde la amabilidad, la amistosidad y la comprensión. Seguir intentando definir al otro más allá de la adversidad o la complicidad, ambas sectarias, por el simple hecho de que disfruto de su individualidad, su diferencia y su simplemente deliciosa singularidad.

¡Ustedes mismos!

4 comentarios

4 Respuestas a “Los comisariados”

  1. O'farrill dice:

    Magnífico artículo que debería estar en los medios de comunicación y en las megafonías corporativas con que nos machacan cada día. Totalmente de acuerdo con su contenido valiente y sincero. Un abrazo.

  2. Loli dice:

    Hoy aparecía, en un diario digital, como noticia, una sentencia por la que se confirmaba la sanción impuesta, en mayo del año pasado, a una mujer que salió acompañada de sus hijos menores para poder comprar, en un horario en el que solo estaba permitido pasear a los mayores de 70 años…..

    Una medida un tanto desesperada por no denominarla hasta “loca”, (sin ánimo de ofender a nadie), en un momento en que los encargados de gestionar la crisis sobrevenida no tenían ni idea de cómo hacerlo.

    Medidas como la que le cuesta una sanción a esta señora, lo demuestran…, a mi modesto entender.

    Pocos días antes de que se nos confinase en nuestros domicilios se habían permitido, conociendo ya lo que estaba ocurriendo, una serie de manifestaciones y actos multitudinarios a pesar de que el país mediterráneo más cercano estaba desesperado viendo como su sistema sanitario colapsaba…

    Las residencias de ancianos, como instituciones además de domicilios, habían estado, hasta ese día, como si nada estuviera ocurriendo, con una población mayoritariamente vacunada de la gripe estacional con una vacuna algo distinta en su excipiente al de poblaciones de menos edad.

    Las verdaderas bombas de contagio es lógico que estallaran en lugares donde entra y sale gente más joven, sana o menos vulnerable en lugares de personas que lo son más por edad, donde hay patologías previas y encima son personas que….no salen, viven, conviven y se contagian entre ellas.

    Cualquier cepa de patógeno tiene el caldo de cultivo de contagio listo en ese escenario, cuanto más algo…nuevo y parece que armado muy eficazmente en su capacidad de transmisión.

    Después, creo que no se ha realizado ningún estudio a fondo para aseverar que la virulencia acompañada de letalidad demostrada por el sars-cov2 en la población “anciana”, fuera debida a su especial querencia por organismos debilitados por la edad, o se debiera al compendio de circunstancias que rodearon la tasa de transmisión en recintos como las residencias.

    La ocurrencia de hacer una “desescalada” (ya me contará alguien cómo se escala bajando y no subiendo…), haciendo salir a la gente a pasear, por tramos de edad, creo que responde no solo al desconocimiento de cómo se comportaba este nuevo patógeno, sino también y quizás más preocupante, a la gestión de alguien que no tiene ni idea de qué hacer ni se deja asesorar por gente que podría saber algo más.

    Dando por sentado que se podría tratar de una medida desesperada (la de los paseos por horarios y tramos de edad), lo inquietante es que pueda ser objeto de sanción ahora, cuando ni en su momento se podría demostrar que una persona que sale con sus hijos a comprar, con mascarillas y medidas de seguridad de por medio, resulta que se ratifica que se le penaliza porque… no le tocaba salir, pues se podía encontrar…en la calle…paseando a una persona de setenta años, a dos metros de distancia, y con mascarilla puesta.

    Esas son las incoherencias que, parece, han venido para quedarse.

    Las residencias para “personas mayores” como gustan las administraciones en general denominar estos lugares, en principio, y en Madrid, al menos, las públicas y concertadas, están dotadas de personal médico, enfermero y personal auxiliar (no en el número necesario, seguramente, y algunas están mejor cuidadas en este aspecto que otras, pero todas lo tienen), además de unidades de hospitalización dentro de la propia presidencia, normalmente se denominan Unidades de Enfermeria, dotadas incluso para realizar tratamientos intrahospitalarios.

    Durante la “primera ola”, faltó oxígeno en los hospitales…, había gente en las urgencias a los que le llegaba y cuando se acababa la bombona…no había para el siguiente.

    Así estaba la red hospitalaria…

    Desde el “mando único” del gobierno, a las residencias, al parecer, se suministró….morfina, curioso…., mientras, parece también, que hubo bastante tiempo, con la que estaba cayendo, para dar cuerpo y terminar aprobando la “Ley de Eutanasia”.

    Esto, sin embargo, tiene pinta de una “coherencia” muy….inquietante.

    Las vacunas que se han puesto en el mercado en un tiempo récord, vienen bajo prospectos que dejan bien claro su carácter experimental.

    Incluso se hace hincapié con las que son de dos dosis, la mayoría por ahora, que la segunda siempre se ha de poner en el tiempo indicado y, por supuesto, de la misma vacuna, sin hacer pruebas experimentales con otras.

    Las reacciones adversas que están surgiendo, por más que se intente, no se pueden comparar con las de otras que llevan ya mucho tiempo administrándose después de sí haber completado los años necesarios para su puesta en el mercado.

    Y no se puede dar por sentado que el poner una vacuna en un organismo sano y no envejecido siempre podrá tener el riesgo, aunque sea mínimo, de tener una trombosis, una reacción anafiláctica grave, una muerte súbita o una miocarditis…

    Esto puede no ser una incoherencia, pero entiendo que sí es ….una verdad a medias.

    No sé la cantidad de gente que se hubiera vacunado de la gripe estacional, si la posibilidad de ese número de efectos secundarios tan sistémicos (alcanza a muchos sistemas a la vez), estuviera presente aunque fuera en pocos casos…

    Estamos hablando en terapias aún en fase experimental…., como lo hacen constar las industrias farmacológicas encargadas de su producción y venta, ¿por qué se obvia tanto en los mensaje lanzados esta realidad, no escondida por nadie?.

    Ultimamente se está imponiendo una forma de saludo, que ojalá no llegue igualmente para quedarse…¡Hola!…¿te han vacunado ya?…

    Yo también creo que es un magnífico artículo, Carlos.

    1. O'farrill dice:

      Y un estupendo comentario Loli que, al igual que el artículo, no tendrá la difusión mediática que merecen. El problema mayor es que la mayor parte de lo que nos llega es un insulto a la inteligencia natural de las personas…. ¿cuando se darán cuenta?. Un saludo.

  3. canko dice:

    Si no puedes con tú enemigo, únete a él..

    El «policismo» que hemos hecho crecer dentro de cada uno de nosotros es, obviamente, un efecto secundario de la imposición de tanto rigor descontrolado. No obstante, el cáliz que estaba tomando nuestra realidad, a los ojos de un recién divorciado magnate de pacotilla e hijo de un conocido defensor de la teoría eugenésica, comenzaba a demandar una solución paliativa que redujera nuestra huella como especie sobre el planeta.

    Hoy hay 7.840.000.000 habitantes censados en 2021 sobre el planeta. En el año 1800, sólo éramos 978.000.000..

    Los científicos llevan 50 años hablándonos del calentamiento global, de los gases CFC’s, de los plásticos en el mar, de los combustibles fósiles.., y el «divorciado» nos dijo en 2014 (https://www.ted.com/talks/bill_gates_the_next_outbreak_we_re_not_ready?language=es) que la próxima guerra mundial tendría la forma de virus, hoy es uno de los más grandes inversores en la OMS..

    Hagan juego.. 1+1=3

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