
En una época en la que Europa (y con ella Occidente) parece condenada a perder definitivamente el liderazgo histórico que ha venido ejerciendo durante siglos, muchos europeos se consuelan señalando la superioridad de los valores y modos de vida que, según ellos, sigue encarnando, pese a todo, esta parte del mundo.
Sin negar la evidencia de que Europa ha producido y consolidado muchos de los valores más importantes que hoy caracterizan lo mejor de nuestra civilización, como son, por ejemplo, la tolerancia, la libertad, la democracia, etc., sorprende, sin embargo, la escasa conciencia que tenemos los europeos sobre algunas de las lacras que también hemos generado y que aún se manifiestan en todo su vigor. A mí personalmente me llama la atención la prepotencia de la que hacemos gala en muchos de los ámbitos de nuestra vida.
Aunque sea irse un poco lejos, conviene recordar que somos herederos de una práctica religiosa que impuso sus creencias como las únicas ciertas y verdaderas.
Hasta el punto de concebir como santas las guerras que se libraron contra quienes fueron considerados como herejes y contra quienes se educaron en el seno de otras religiones y otras interpretaciones de Dios y lo divino. Por supuesto que los europeos de entonces no fueron los únicos en entender la religión de este modo; pero, aunque los seguidores de otras religiones compitieron con ellos en fanatismo, es un consuelo escaso.
Hoy, desde la distancia, miramos aquellos tiempos como si fueran completamente ajenos a nosotros. Pero, el fanatismo, esa intransigencia ante las dudas que pudieran suscitar en los otros nuestras creencias, era solo una componente de aquella actitud. Más desapercibida ha pasado la prepotencia que alimentaba el hecho de creer que “somos nosotros los únicos que estamos en la verdad acerca de Dios (nada menos) y todos los demás están equivocados o, peor aún, son unos malvados”.
¿Realmente la Ilustración le dio la vuelta al sustrato que habíamos acumulado durante siglos? ¿Acaso nos hizo más humildes? ¿O, simplemente, se limitó a cambiar el discurso que envolvía a nuestra soberbia?
El caso es que esa prepotencia forjó, nos guste o no, el carácter europeo durante siglos, aunque después llegara la Ilustración y le diera en gran medida la vuelta. Pero, ¿realmente la Ilustración le dio la vuelta al sustrato que habíamos acumulado durante siglos? ¿Acaso nos hizo más humildes? ¿O, simplemente, se limitó a cambiar el discurso que envolvía a nuestra soberbia?
Nuestra civilización actual reivindica el laicismo, como antídoto y valor superior frente a aquel fanatismo religioso. Y, en gran medida, así es. Sin embargo, el laicismo, como hijo intelectual del racionalismo y del cientifismo, también ha propiciado sus propias exageraciones y desviaciones.
Por ejemplo, entre uno y otro se ha extendido la actitud de que solo existe aquello que podemos ver o tocar; o, como mucho, aquello que los científicos dicen haber demostrado que existe. Estamos persuadidos de que la única verdad es la que viene avalada por los métodos científicos, aun cuando estos caminen, en muchas ocasiones, a tientas y cada dos por tres estemos asistiendo a nuevos descubrimientos que invalidan muchas de sus afirmaciones anteriores. Tantas rectificaciones parece que solo sirven para aplaudir el avance de la ciencia, pero apenas para entender que, frente a la inmensidad de lo desconocido, es un ejercicio de arrogancia y prepotencia seguir afirmando que no hay más realidad que la que es capaz de mostrarnos la ciencia a partir de sus laboratorios, y que, más allá, solo hay fantasía, superstición o engaño.
Frente a la inmensidad de lo desconocido, es un ejercicio de arrogancia y prepotencia seguir afirmando que no hay más realidad que la que es capaz de mostrarnos la ciencia a partir de sus laboratorios, y que, más allá, solo hay fantasía, superstición o engaño.
Y si nos remitimos a la situación actual el término a emplear es ese, prepotencia, u otro similar. Porque, ¿cómo calificar, si no, un modelo de sociedad que considera normal basar todo el progreso material en el consumo destructivo de muchos de los recursos naturales que posee este planeta, sin preocuparse del impacto y las consecuencias que puedan acarrear? ¿Cómo calificar esa actitud tan arraigada de sentirnos como propietarios del planeta, en lugar de inquilinos o meros habitantes? Antes, en la antigüedad, la gente se creía que los recursos de la Tierra eran propiedad de Dios, ahora hemos decidido que aquello no era más que una superstición y que esos recursos están ahí para nuestro exclusivo disfrute. Hasta que se acaben. ¿Y después? Pues eso, que lo solucionen como puedan los que vengan detrás.
Nuestra actitud en el ámbito de la economía tampoco es como para tirar cohetes. En Europa, y en general en el mundo occidental, nos hemos acostumbrado a disfrutar de un nivel de confort y de unos privilegios, a los que creemos tener todo el derecho del mundo por haber nacido en este lado, sin querernos parar a pensar en cuánto de nuestro modo de vida es la causa de que otros muchos millones de personas tengan que vivir en unas condiciones que jamás aceptaríamos para nosotros.
Nos hemos acostumbrado a disfrutar de un nivel de confort y de unos privilegios, a los que creemos tener todo el derecho del mundo por haber nacido en este lado, sin querernos parar a pensar en cuánto de nuestro modo de vida es la causa de que otros muchos millones de personas tengan que vivir en unas condiciones que jamás aceptaríamos para nosotros.
No solo eso. Hemos generado una actitud política por la que nos sentimos con derecho a reclamar de nuestros gobernantes más y mejores servicios y prestaciones, aunque su financiación esté efectuándose mediante el endeudamiento de las siguientes generaciones.
Vivimos, por lo demás, en una civilización que desprecia a sus filósofos, artistas e intelectuales de más nivel, mientras la mayor parte de sus ciudadanos se ha acostumbrado a que sea su propia ignorancia y mediocridad la que decida lo que debe considerarse relevante para la sociedad, en términos políticos y sobre todo culturales.
Sorprende desde esta perspectiva la arrogancia con la que miramos hacia atrás, a lo largo de nuestra Historia. Convencidos de que nosotros representamos el estadio más elevado que jamás ha alcanzado la humanidad en sus más de dos millones de años que, al parecer, llevamos en este planeta, pese a que apenas disponemos de indicios sobre cómo vivieron y cómo fueron las gentes que nos precedieron. Pero, no importa, aunque no lo sepamos estamos persuadidos de que nosotros hemos superado con creces a cualesquiera de nuestros antepasados y en cualquier aspecto.
Aunque no lo sepamos estamos persuadidos de que nosotros hemos superado con creces a cualesquiera de nuestros antepasados y en cualquier aspecto.
Vivimos en una civilización que ha conquistado muchos logros, y es lógico que nos enorgullezcamos de ellos. Pero, es absurdo que, en cambio, nos resistamos a ver los problemas y defectos que, como el reverso de la moneda, también encarnamos. Cuando miramos a otras culturas y hablamos de la superioridad de nuestros valores, tendríamos que ser conscientes de lo negativo que también aportamos. Sobre todo, si pretendemos llegar en algún momento a una auténtica convivencia global.
Esa manera de abordar el desarrollo es tipicamente anglosajona-protestante.
Carlos V estuvo varios años debatiendo acerca de la legitimidad de la presencia española en America. Se conservaron lenguas indigenas, el matrimonio con indigenas siempre fue legal. Se construyo. La perspectiva protestante, particularmente inglesa, siempre fue de pillaje, pirateria y depredacion. El matrimonio interracial fue permitido en USA en los años 60 del siglo pasado.
La lucha contra el Islam era una cuestion de supervivencia. Si Carlos I hubiera entregado Viena a ver que desarrollo tendriamos ahora y lo consiguio a pesar de que nadie le ayudo.
Es curioso que la civilizacion de la prepotencia, como usted dice, esta dejando entrar musulmanes a espuertas, permitiendo que usen unas leyes que van totalmente en contra de los valores occidentales, fomentando y financiando su reproduccion y haciendo lo posible para que los europeos nos extingamos ¿El suicidio es prepotencia?
Hola Paz,
Escribí el artículo con la pretensión de mostrar esa cara prepotente de nuestra civilización apuntando a una serie de aspectos a modo de ejemplos. Me imaginaba que ello daría lugar a comentarios de lo más variados.
Sin embargo, me ha sorprendido, sinceramente, en el suyo, que se centrara en el papel de España en América y en el del emperador Carlos I frente a las tropas musulmanes, ya que en mi artículo ni siquiera menciono esos episodios.
Imagino que usted ha supuesto que, cuando yo hablaba del fanatismo religioso en Europa, me estaba refiriendo en particular al de los reyes españoles en la defensa de los postulados católicos. Pero, en realidad yo estaba pensando en todos los fanatismos religiosos que se dieron cita en Europa y su entorno: luteranos, calvinistas, católicos, judíos y, por supuesto, islámicos.
En realidad, la intolerancia religiosa es un ejemplo demasiado fácil.
Me parece mucho más interesante analizar los rasgos de «prepotencia» (el uso de este calificativo siempre es subjetivo, porque nadie se lo aplica a sí mismo y siempre apunta a otros) en las actitudes actuales que siguen vivas y que habitualmente no calificamos como tales.
Como he tratado de apuntar en el artículo, la arrogancia y prepotencia de nuestra civilización / cultura / modelo de sociedad, no solo se manifiesta en las actitudes frente a la religión (sobre todo las de los otros), sino también en muchas otras actitudes que tenemos muy arraigadas y que, además, consideramos «normales». Y es en estas últimas donde nos conviene rascar.
Saludos cordiales
Gracias por su respuesta.
Yo proponia a Carlos I porque es el unico, que yo sepa, que se plantea la legitimidad de su proyecto. Las circunstancias de la actuacion de los españoles que llegaron a America y convirtieron en una region mas de España, pocos hombres, consideracion de subditos de España e hijos de Dios, hicieron que fuera una relacion de colaboracion mas que de depredacion.
Por oposicion, las colonizaciones del resto de paises europeos fue mas efimera y destructiva en conjunto. Contrapongo el respeto de los primeros 200 años de los españoles en America a la manera de organizarse de los nativos a la fase puramente colonial de los paises protestantes que trataban a los nativos como animales sin ningun animo de negociacion ni interaccion.
En cuanto a fanatismos, los modernos me dan mucho miedo: feminismo de ultima generacion, utilitarismo de las vidas por nacer y a punto de morir, manipulacion de masas…
Manuel me gustó mucho tu AUTOCRÍTICA, algo que en España no se ve tanto y en otros paises de Europa que asumen como sinónimos la autocrítica con la autodenigración que son dos conceptos diferentes,en mi opinión personal la prepotencia viene más de los paises que fueron imperios coloniales como Francia, España o Inglaterra, porque de los paises europeos actuales, algunos nunca fueron imperios coloniales y pertenecían a los imperios ya mencionados; ejemplo En México la imagen hacia España es mayoritariamente negativa por la época del imperio pero de los otros paises Europeos, el pueblo mexicano tiene una imagen muy admirable hacia Irlanda sin importar que ellos son también fervientes católicos romanos.
Si no recuerdo mal nuestra Civilización Occidental, la China y la muy reciente Musulmana son las tres grandes ramas del árbol humano que han sobrevivido con cierto vigor hasta nuestro tiempo.
Esta es la visión de Arnold Toynbee cuya lectura lenta y reposada es tan importante que su obra es casi imposible de encontrar en Español y complicado –y caro– en Inglés. Lo siento pero no me cansaré de recordar que nuestra civilización tiene numerosos autores «inconvenientes» y «a olvidar» por parte del circuito de difusión cultural. Toynbee, hoy es uno de ellos.
La faceta de la agresividad que señala el artículo de D. Manuel Bautista, no nos es única aunque los efectos de la tecnología nos convierten sin duda en una de las más «violentamente eficaces» aunque es cierto que lo que podríamos llamar la «cultura de paz» tiene hoy más peso social.
Ahora mismo estamos viendo episodios de guerras financiadas y atizadas por nosotros por motivos que no son del conocimiento público. Lo cual es una prueba de que nuestras élites imperiales y expansionistas (a lomos del rollete de la «democracia representativa» y del «Free Trade» obligatorios) ya saben que sus actos bélicos no son compartidos por la creciente cultura de la paz y por lo tanto esconden sus actos mientras sus presupuestos militares se disparan y sus gastos de «Inteligencia y guerra encubierta» ídem de ídem. Esto, en este momento histórico está sucediendo con la complicidad de la Izquierda atestiguada por sus silencios.
Mi postura personal no es belicosa pero tampoco pacifista a ultranza. Creo, como el viejo dicho romano, que………»si vis pacem para bellum» pero que la paz es una prioridad y una exigencia moral.
Por ello debemos preocuparnos porque es evidentísimo que Arnold Toynbee, al predecir el colapso civilizatorio de Occidente en los años 30 y 40 del siglo pasado, fue profundamente predictivo valga la expresión.
Al hablar de, por ejemplo, la enorme aventura hispana (de España y Portugal) hubo violencia, sin duda. Pero también una inmensa obra de progreso que en el caso de España no habría podido suceder sin el apoyo militar de la inmensa mayoría de la población nativa que por aquel entonces estaba cruelmente sometida por sus élites gobernantes. El caso de la criminalidad estructural y sangrienta de los Aztecas fue realmente lo que permitió a Cortés enlistar las fuerzas autóctonas para derribar a Moctezuma.
Hoy día basta ver el «mapa» humano al Norte y al Sur de Rio Grande para ver que en un lado el 95% es nativo y mestizo y en el otro se ha producido un genocidio hoy silenciado. Y ello a pesar de que la Cuenca del Mississipi es de las zonas más ricas, vivibles y autosuficientes del Mundo.
O sea, que occidente es violento, –no podemos negarlo y menos con lo que hemos vivido y estamos viviendo– pero dentro de Occidente hay clases históricas y planteamientos morales muy diferentes.
En este sentido es interesante ver cómo Toynbee describe el comportamiento Asirio en lo referente a crueldad y violencia para ver lo que se cocía en otras civilizaciones.
La obra de Toynbee puede leerse en un resumen en dos volúmenes –unas 1,100 páginas– titulado «A study of History» . Preparada por Sommerwell y publicada por Oxford University Press. Salen los dos por unos 75 euros –en papel– y será con toda probabilidad una inmensa aportación a su biblioteca de libros «inconvenientes» y enriquecedores.
Saludos
https://es.wikipedia.org/wiki/Estudio_de_la_Historia_(Arnold_J._Toynbee)
Totalmente de acuerdo con el contenido del artículo. Nos hemos creído dioses y ejercemos para demostrarlo con nuestro desarrollo armentístico y con las guerras que podemos programar para probarlo…. Anoche veía una estupenda película (La buena mentira) sobre el mundo de los «refugiados» de las guerras de Sudán y Etiopía. Una historia humana sencilla de cómo hemos sido capaces de sembrar el caos y la destrucción sobre poblaciones a las que consideramos inferiores. Lo mismo que las «culturas». Manu habla sólo de tres de ellas: cristiana (occidental), china (oriental) y musulmana (yo díría árabe)., pero lo cierto es que este mundo ha conocido y visto pasar culturas e imperios que luego se han diluído, adaptado o sobrevivido en diferentes rincones de la Tierra. No olvidemos que mucho del conocimiento occidental procede de algunas de ellas. Que cuando en Persia surgía la poesía, Europa era barrida por pueblos bárbaros, que el arte occidental se alimenta de Bizancio y de Grecia, que la filosofía bebe en fuentes orientales en una gran parte, que la medicina tiene el sello árabe en sus recetas, que la música sonó antes en Oriente…..
En el mundo del arte se llama «apropiación» al hecho de que alguien intente erigirse en «artista» sobre la obra de otro. Europa supo capturar y hacer suyos muchos de los conocimentos de otras culturas, al mismo tiempo que las riquezas de otras tierras. Nuestros vastos imperios lo permitían. Y permitían destruir civilizaciones en Mesoamérica y Suramérica. Y en Africa y Asia más adelante. Todo en nombre de nuestra supuesta superioridad.
A partir del siglo XX otros imperios harían lo mismo: comprar lo ajeno y venderlo como propio a mayor precio. La inteligencia y el talento al servicio de quien podía pagarlo mejor…..
Sí, somos muy hábiles a la hora de vender lo nuestro y denostar lo ajeno…. Eso es prepotencia. Sólo los sabios saben que cada vez conocen menos cosas, pero….. ¿tenemos una sociedad de sabios o de «resabiados»?
Un saludo.
Muy interesante tema y debate
Me ha gustado mucho el apunte de Paz y los comentarios del autor y de MANU. También el de O’farril.
De MANU y su necesidad de resaltar a Toynbee y su obra, también se podría sacar a Sprengler (es de unos años antes y no tenía la perspectiva de haber pasado por dos guerras mundiales), me quedo con Toynbee. Lo conozco poco, de oídas, y es de una de mis asignaturas pendientes, si dios quiere y me da tiempo y luces para asimilarlo minimamente.
Simplemente y por retomar lo que dice Paz me gustaría preguntar a quienes conocen mejor la obra de Toynbee donde nos deja al mundo/cultura hispano-ibérico, versus la anglosajona y centroeuropea.
Me temo que simplemente nos ignore, o nos dedique apenas un pie de página, versus las «civilizaciones de la Reforma».. Si cómo he leído en el link de la wiki, parte de que la civilización occidental comienza su despegue tras el S. XV .. y no se menciona cómo afectó a esa civilización el descubrimiento de un nuevo continente, y toda una cultura, bienes .. y cómo esa civilización desapareció, no sólo porque los conquistadores fuéramos mas o menos brutales o porque lleváramos involuntariamente mas o menos enfermedades, si no por el shock cultural que les supuso.. sólo porque lo hicimos un pueblo alejado de la angloesfera, ergo cómo la posibilidad de analizar podría dar lugar a reflexiones poco convenientes se ignora.
Hay un exceso de anglo centrismo y centrouropa centrismo en los análisis históricos, me temo que basados en prejuicios, que pueden desvirtuar el mensaje final.
El hecho de que la historia medieval y renacentista española sea completamente ignorada fuera de aquí, y también aquí; sólo ha que ver el debate catalano vascongado fuera y dentro, para constatarlo da que pensar. Y que las deriva de esa España medieval, proyectada hacia el Atlántico, que dio lugar a la escuela de Salamanca, precursora en muchos aspectos de la teoría del Poder y su control, incorporada en sus análisis por los padres fundadores USA; sea ahora mas que ignorada; sólo porque es castellana, y todo lo que rezume cultura castellana es tabú, es mas que lamentable.
No creo que en el tema de la conquista fuéramos unos angelitos. Probablemente mucha de esa mezclas de razas se base en violaciones, o en que las mujeres, si tenían que elejir entre dos males, preferían arrimarse al que mayores posibilidades de futuro representaba; pero si lo comparamos con el exterminio sistemático en USA, Argentina (por los ingleses y postcolniales); Australia.. por no hablar del Congo y Leopoldo, o las «aventuras» holandesas en Indochina, las francesas en todo el mundo, o la Guerra del Opio, que mercería un capítulo aparte en su análisis. Por lo que representó y sus derivas actuales. Tantas que es sistemática ignorada por los media de la angloesfera. Y no es casual.
Un cordial saludo a todos y gracias por sus aportaciones.
En relación a las cuestiones planteadas por nuestro compañero Pasmao resumo lo que pienso-
Es cierto que Toynbee ofrece lo que hoy llamaríamos una visión «Anglo». Pero lo hace de forma muy poco sectaria y es muy generalista. Hay que serlo para meter en unas 1200 páginas la evolución de entre 20 y 30 civilizaciones. En la nuestra no he visto grandes distinciones del tipo anglo vs hispana.
Pero también es cierto, en mi visión de la historia, que gran parte del Pensamiento anglo es el relevo de nuestra escuela de Salamanca –sin duda en lo socioeconómico– y que por lo tanto recoge lo mejor de la tradición hispana que nosotros hemos olvidado. La Ilustración Inglesa y escocesa es tributaria y heredera de Nuestro Siglo de Oro. A veces olvidamos que Inglaterra sigue siendo Católica con una Papisa, la Reina Isabel.
Algunos detalles
1. Roma conquistó la Galia en 3 años y tardó 200 en completar la de Hispania. De aquí salieron varios de los mejores emperadores romanos.
2. Le Ley Perpetua de Ávila fue en 1520 la Primera Constitución escrita de Europa. Luego Carlos V la ahogó comprando voluntades a cambio de «Fueros» y cortando algunas cabezas. Pero la primera Constitución europea fue Española. («La Ley Perpetua de la Junta de Ávila», 1520. Ramón Peralta, Ed. Actas; 2010)
3. Como bien apunta Pasmao, nuestro imperio de 400 años pasará a la historia como uno de los mejores. Desde luego no hubo un genocidio como el que llevaron a cabo los Anglosajones en toda la Cuenca del Misisipi (el territorio más feraz de América) y desde allí hasta el Pacífico y el Cabo de San Ramón (Alaska). En nuestra América Ibérica un 95% de la población es nativa y mestiza. Hay que tener muy mala memoria, no haber vivido allí y disponer de escaso juicio histórico para no verlo.
La conquista fue posible por la cantidad de recursos militares de nativos aliados nuestros para liberarse del yugo de los nativos dominantes. Otra cosa es lo que hicieron tras la independencia los criollos. Eso no lo hicimos nosotros desde España ni con las Leyes de España que ya las hubiesen querido los miembros de otros imperios europeos incluyendo los «Ilustrados»
4. Todavía hoy nuestro nivel de relación personal con los países árabes es infinitamente más fluido y limpio que el de cualquier otro país europeo. A pesar de nuestra dependencia colonial y subordinada desde la Transición. También, a pesar de la historia negra, la cultura judía sabe que esta es su casa histórica y que a pesar de los problemas fuimos mucho mejores que otros. Franco es en dicha comunidad una figura muy respetada por sus hechos.
Nuestro decaimiento es un problema nuestro pendiente de resolver. Creo que lo resolveremos a poca autoestima que tengamos. Razones para tenerla y superar el bache secular, no nos faltan.
En Resumen, Toynbee es un gran autor que no se mete en particularismos, analiza grandes flujos históricos. A mi me recuerda a un Asimov del Pasado Galáctico.
Además creo que nunca ha caído muy bien al poder de los últimos 80 años.
Un saludo cordial y gracias
Muchas gracias MANU
A mi lo que mas me molesta del discurso ANGLO, además de que es comprado por cualquiera de los propios «ejpañolitos», sin preguntarse siquiera cómo encajamos ahí, si es que existimos es la necesidad imperiosa que tienen muchos de ellos de borrarnos de la historia.
Mi percepción subjetiva es que ello se ha acentuado sobre todo en el XX, aunque comenzara a finales del XIX.
Les importa un bledo la «inconsistencia» que representa que haya 500-650 millones de herderderos de la cultura hispano/lusa hablantes, al sur (y también al norte de forma creciente) del Rio Grande, que además muchos de ellos sean mestizos, y que haya una pequeña porción al otro lado del Atlántico.
Uno tiene la sensación de que en SU (la de ellos) «lógica» interna, y por el simple aspecto racial, porque hay un trasfondo racista (porque presentan rasgos indígenas, y en menor proporción negroside) claro en ello; consideran la cultura hispano/lusa cómo precolombina.
Es decir, asumen que Colón poco mas o menos que llegó allí por libre y les dijo a los del Mayflower que fueran para allá.. hasta que se encontraron con las tropas mexicanas en el Álamo, que poco mas menos estaban mandadas por un Moctezuma II, que hablaba español.. Por el camino unas gentes que no se sabe muy bien de donde habían salido se dedicaban a enviar galeones llenos de oro para que sus flotas corsarias tuvieran con que entretenerse atracándolos.
Hablo del anglo medio, el que ve Factor X o Master Chef, ese es su imaginario.. imaginario promovido por unas élites que sabiendo mucho mas, saben de la necesidad de justificar que sólo ellos han existido y que toda la bondad universal que hay en el planeta Tierra emana de ellos.
Sólo así pueden vender que si hay ciertas zonas del mundo donde las cosas no «acaban de funcionar» es porque en cierto modo se lo merecen, tienen un pecado original suigeneris, que les hace refractarios a la prosperidad, que sólo ellos pueden adminsitrar.
Y créame que yo de marxista nada.
Pero cuando una minera canadiense destroza ahí abajo y en otros sitios de la manera en que jamás le habrían permitido en Canadá en el fondo la justificación «moral» que ellos se hacen es esa. Luego parte de los beneficios de esa minera si se invierten en Canadá, eso es cierto, lo que legitima a esos gobiernos canadienses a apoyar a sus empresas allí donde estén. Parecido caso ocurre con otras, tenemos aquí el caso Boliden con una sueca, y no sólo en mineras…
A continuación «acogen» a unos cuantos preseguidos políticos, muchos de ellos en esos paises, y nos dan lecciones de libertad.
El caso Puigdemont (o antes ETA) es también y al respecto arquetípico.
El contraejemplo mas claro de cómo operan se dió en la Guera del Opio. Se imagina a Pablo Escobar montando un Banco de éxito mundial, no porque era de los de morenos de abajo, pero el HSBC tiene unos orígenes no mucho menos siniestros que los del otro criminal; sólo que cómo estan bendecidos por su cultura anglo, todos tenemos que transigir con los pelillos a la mar y punto pelota.
Tenga en cuenta que no me refiero sólo a las empreas transnacionales, me refiero a su segunda derivada, la escuela de lo políticamente correcto, que ahora nos está infestando de manera creciente.
Por eso preguntaba por la distancia que ponía con su propia cultura Toynbee.. porque sin ese distanciamiento sus reflexiones no tienen tanto peso. Supongo que el que sea poco apreciado por ellos se deberá posiblemente a eso.
Un muy cordial saludo
Muy interesante, el debate y el post.
He tenido la suerte de vivir décadas a ambos lados del Atlántico y puedo confirmar que en mayor o menor medida, algo similar sucede en EE.UU., incluso en regiones o estratos de Latinoamérica. He podido ver que en general, existe una tendencia social a la autocomplacencia y a una falta de autopercepción con perspectiva global.
Uno de los aspectos más importantes a nivel social ─e incluso personal─, es que damos demasiada importancia a lo que sabemos, pero no damos importancia a lo que desconocemos que ignoramos.
Ese es el gran tema a abordar. No creemos que haya espacio para que exista algo radicalmente importante. ─Y que a pesar de que sea importante, aún no tengamos ni remota idea de que lo ignorantes que somos de su existencia.
Es tan poco común plantearlo, que el simple hecho de escribirlo, puede resultar lingüísticamente complejo. Ni siquiera la estructura de nuestro lenguaje lo concibe como una actividad.
Gracias por el excelente Post,
Saludos a todos.