El constante afloramiento de nuevos escándalos de corrupción, con sus ramificaciones en el seno de los grandes partidos, está situando a la ciudadanía al borde de la exasperación, de la necesidad compulsiva y apremiante de que alguien acabe con esto y lo limpie de una vez. Pero, ¿quién y cómo podría hacer esa limpia?
En teoría solo caben dos opciones. La primera parte del supuesto de que Mariano Rajoy o Pedro Sánchez (aquí cada cual elige según sus preferencias) están realmente decididos a erradicar de su partido las prácticas corruptas. Quienes apuestan por esta opción piensan que esa limpia llevaría tiempo porque el riesgo de cortar por lo sano es demasiado elevado. A fin de cuentas es muy probable que esas prácticas estén ligadas con la financiación ilegal del partido y asociadas a personas clave que siguen teniendo poder. De manera que si a esas personas no se las echa suavemente, podrían decidir tirar de la manta y publicar papeles comprometedores que acabarían llevándose al partido por delante. Tanto miramiento solo se justifica con el argumento de que crear un partido capaz de gobernar es un proceso lento y complicado. Por tanto, la conclusión de quienes sostienen esta opción es que hay que confiar en que Rajoy o Sánchez sean capaces de regenerar a sus partidos porque son esenciales para el país y para la democracia. En definitiva, que estamos ante una especie de nudo gordiano que hay que ir deshaciendo con cuidado y paciencia.
La segunda opción presupone que los partidos que han protagonizado la vida política española, en estos casi 40 años de democracia, han acumulado tal cantidad de vicios y corruptelas que es imposible que puedan regenerarse a sí mismos y que, por tanto, la única solución tendría que venir de fuera del sistema, de gente nueva, no contaminada y dispuesta a hacer la limpia y la regeneración que este país necesita.
Lo cierto es que la ambigüedad de Rajoy ante los abundantes casos de corrupción que salpican al PP, así como la de Pedro Sánchez ante los casos que afectan al PSOE en Andalucía y en Asturias, hace que cada vez haya más gente que apuesta por esa segunda opción.
Y en estas, aparece Podemos. Con su flamante y mediático líder. Con un discurso que dice exactamente lo que muchos ciudadanos quieren oír. Con dirigentes de estilo de vida austero y dispuestos a entrar a saco para limpiar y regenerar nuestro sistema político. Encajan tan bien con el perfil que se requiere para esa segunda opción que muchos están pensando en votarles aun reconociendo que muchas de sus propuestas son inviables. Piensan que, ante la extensión alcanzada por la gangrena, hay que aplicar el serrucho y cortar por lo sano, asumiendo el riesgo de que el enfermo (esto es, el país) se nos desangre. Confían en que, a medida que se vaya acercando la fecha de las elecciones generales y que los sondeos vayan haciendo más creíble su triunfo, se les irán acercando más expertos dispuestos a colaborar con ellos y que eso les ayudará a pulir su programa. Y que, en todo caso, ya en el Gobierno no tendrán más remedio que poner los pies en el suelo y ser realistas.
Aun suponiendo que se dé esa evolución, ¿puede configurarse Podemos como la solución que necesitamos o descubriremos que no era más que un espejismo? Ya me he referido en otra ocasión a algunas objeciones que plantea esta formación, pero hay otras más. Unas afectan a su funcionamiento como partido y otras a su proyectada acción de Gobierno. Entre las primeras hay que señalar la dificultad de atraer a los cientos de personas adecuadas que un partido necesita para gobernar. Para ganar unas elecciones basta con un pequeño equipo, que tenga un buen dominio del marketing político. Pero suele olvidarse que después de ganar esas elecciones hay que gobernar, y para eso hace falta mucha más gente que, además, sepa qué hay que hacer, cómo hacerlo y, sobre todo, que sea honesta. Porque es evidente que, como estallen varios escándalos de corrupción en sus filas, la confianza en su capacidad para limpiar se puede ir al garete. Dotarse de toda esta gente no se puede hacer a la carrera, máxime cuando las perspectivas de alcanzar el poder atraerán, sin duda, a muchos arribistas.
En segundo lugar, aunque el partido haya nacido con una cultura eminentemente asamblearia, es más que probable que según se vayan acercando las elecciones los requerimientos de eficacia vayan convirtiéndolo en una organización jerarquizada y con una elevada concentración del poder en la cúpula dirigente. Más aún si llegasen al Gobierno; ya que es muy difícil gobernar teniendo unas bases que estén cuestionando y tumbando las decisiones de la cúpula. Tarde o temprano (si no ha sucedido ya) el poder de decisión se concentrará arriba.
Como, además, prácticamente lo único que conocemos los ciudadanos de Podemos es a su líder, Pablo Iglesias, por su éxito mediático, nos encontramos con que, hoy por hoy, dependemos de lo que él sepa, quiera y pueda hacer, en el supuesto de que llegase al Gobierno. Esto no es tan diferente de lo que sucede con los demás partidos, pero sí lo es que en este caso todo es una incógnita: no ha habido experiencia de Gobierno previa ni, por tanto, expresidentes o exministros que le expliquen de qué va la cosa. Y gobernar es mucho más que decir NO a la corrupción: por eso Podemos es, en cierto modo, un salto al vacío. Un salto que ellos parecen decididos a forzar, a juzgar por sus clamorosos y calculados silencios ante algunos de los problemas más graves por los que atraviesa este país, como por ejemplo el del independentismo catalán o el de la deuda pública.
El principal problema es que su prometida acción de Gobierno se caracteriza básicamente porque, más allá de regenerar el sistema político, han creado la expectativa de que van a devolver a la ciudadanía los derechos que ha perdido en estos años. Incluso hablan de ampliarlos con otros nuevos. ¿Cómo piensan hacerlo? Por lo que sabemos hasta ahora, su receta pasa por aumentar sustancialmente el papel del Estado y del gasto público, incluyendo el recurso a las nacionalizaciones de empresas y bancos privados. En realidad, lo que proponen es, en gran medida, una vuelta a las viejas fórmulas de la izquierda. En este sentido cuesta encontrar ideas o fórmulas nuevas. Y esto es lo más preocupante.
El fenómeno de Podemos tiene cierto paralelismo con el del PSOE de los años 70 y su primera victoria electoral en 1982. Entonces también era un grupo de jóvenes desconocidos que prometían muchos cambios y algunos irrealizables. Sin embargo, la gran diferencia es que el principal objetivo de Felipe González era el de asentar en España una democracia, y un Estado de Bienestar, similar al de Francia, Inglaterra o Alemania. Mientras que en el caso de Podemos solo sabemos que, a diferencia de estos países, ellos quieren extender mucho más el Estado de Bienestar en España, sin explicar cómo lo van a financiar. En definitiva: cuesta entender hacía dónde nos quieren llevar.
Ante esta situación, es evidente que los españoles nos enfrentamos a una difícil disyuntiva en las elecciones de 2015: o aferrarse a la creencia de que el PP o el PSOE regenerarán lo suficiente el sistema político, pese a los indicios en contra; o entregarse a Podemos, rezando para que se rijan con sensatez. Es un panorama tan polarizado que sorprende que no surjan muchas más voces, entre la ciudadanía, proponiendo activamente otras vías. Si algo ha quedado claro con la experiencia de Podemos es que sí es posible crear de la nada nuevas opciones políticas. De hecho, algunas han surgido en estos años, como UPyD, Ciutadans y otros, aunque por la razón que sea no han conseguido el suficiente apoyo electoral.
¿Por qué no nacen otros partidos que conecten bien con las aspiraciones ciudadanas? ¿Acaso es tan difícil encontrar gente que quiera regenerar a fondo el sistema político? No parece que esa sea la razón, porque seguramente habrá un montón de personas que estarían de acuerdo con ello. Si algo moviliza de verdad a la sociedad es la irritación ante tanta corrupción. ¿No será, más bien, que lo difícil es encontrar quienes estén dispuestos a dedicar el tiempo y comprometerse con la construcción de auténticas alternativas políticas? Cierto que el año 2015 está ahí, a la vuelta de la esquina, pero el 2019 no queda tan lejos y, si ahora no se ve una opción política capaz de solucionar bien esta situación, no es razonable pensar que las cosas vayan ir a mejor porque sí. ¿No estaremos, una vez más, ante un problema de pasividad y comodidad por parte de la ciudadanía que le impide movilizarse, aun cuando el panorama sea tan inquietante? Parece que la transición del franquismo a la democracia dejó pendiente desarrollar una auténtica cultura democrática de compromiso ciudadano, y esto es lo que ahora se echa de menos. Si las actuales circunstancias no sirven de estímulo para activar el compromiso político de los ciudadanos, ¿a cuáles tenemos que llegar para que lo activen?
https://www.youtube.com/watch?v=0VXoxXYVMzQ
Ahora que se comienzan a definir, a elegir a sus Jefes y a estructurarse en las 17 Autoctonías de rigor (todo un símbolo de su capacidad creativa y de análisis) va siendo hora de analizar a los personajes.
No nos quedemos con el mascarón de proa que siempre está para la parte de las neuronas. Veamos lo que hay detrás.
Es un documento audiovisual muy largo pero que una vez visto deja muy poco, consciente o inconsciente, a la indefinición.
No tiene desperdicio. Desde la falsificación deliberada de textos de Isaías Berlin a la referencia a la pistola. Desde la necesidad de reemplazar a los jueces venezolanos para poder implantar la revolución necesaria o la bibliografía que alaba y aquella que rechaza.
Tenemos un problemón «del copón» porque si el «chaval» ya pasa de los 50 tacos, me temo que no le queda tiempo para los hervores que necesitaría por lo que probablemente es como se le ve. Tal cual.
«Esto» da clase en nuestras universidades. También es «Marca España»
Saludos
Respondiendo al problema de por qué no emergen más partidos polítcos de la ciudadania, hay que decir que además de ganas hace falta una mínima financiación. Podemos la tuvo y la tiene. Esa financiación les permite liberarse de sus ocupaciones y dedicarse completamente a organizar un partido político. En segundo lugar para que la cosa salga adelante, además de la iniciativa y de la financiación hace falta poseer cierta formación que permita manejar, comprender y transmitir adecuadamente la información. Es aquí donde Podemos gana escandalosamente por goleada, en el nivel intelectual de su cúpula , en la capacidad para transmitir, para responder preguntas ante las cámaras de televisión sin aturullarse, sin poner cara de pánico ante cada pregunta, con ideas claras y no con guiones escritos por otros sobre preguntas ya pactadas. Estos profesores universitarios, hay que reconocerlo, tienen tablas, tienen argumentos, tienen formación e información y creen (más o menos) en lo que dicen y en lo que hacen.
Podemos ganará las elecciones porque no tiene rival en esto: ninguna otra cúpula política está dispuesta a salir en televisión un día sí y otro también con el desparpajo y la autoridad que lo hace podemos. No estoy entrando en ideologías o no ideologías, sino en capacidad de discurso. Me imagino a Rajoy tartamudeando en una entrevista abierta frente a Ana Pastor en la Sexta y me parto de risa. Lo echarían del gobierno ipso facto, los periódicos se lo merendarían al días siguiente. Me imagino al guaperas del Psoe y me temo que no fuese capaz de argumentar una sola respuesta. Veo las sesiones televisadas del Parlamento y me sorprendo viendo a todos esos señores trajeados aplaudiendo, vociferando o abucheando como niños a otros señores también trajeados que lo único que hacen, los pobres, y es mucho, es leer un papel que tienen ante sí del que no son capaces de separar la vista.
El nivel intelectual de nuestros políticos-parlamentarios (no de los técnicos ojo) es lamentable, por eso, sea cual sea el discurso de Podemos, ganará con él de calle. No porque sea mejor o peor. Si no porque al menos es un discurso articulado y no un tartamudeo ininteligible o una mera postura. Se llevará, como es lógico, el voto de la multitud de licenciados universitarios a los que representa porque es gente que está harta de ver cómo unos palurdos iletrados que no saben ni hablar saquean las arcas del Estado. Puestos a que nos roben, ¡diantres, por lo menos no nos robe el tonto del pueblo!
Empecemos por el final del articulo. Ante la pregunta que le falta a la gente para movilizarse?. La respuesta parece evidente, Podemos. Es que en una Democracia no se puede gobernar de espaldas a lo que la gente piensa, se identifica y necesita escuchar.
El problema no es esencialmente la corrupción. No partamos de esa contradiccion. En esta misma web se publican comentarios en que los asuntos de corrupción no han quitado votos a quienes han estado inmersos en ese tipo de escándalos.
El problema es la situación social. El problema es la concepción política que implica el «Realismo». Que implica la «Estatizacion» de la política. Aquí incurre el articulo en un error. La izquierda ideológica no es defensora del Estado. Al contrario considera al Estado como la herramienta para conculcar los derechos ciudadanos. La forma como los «estadistas» utilizan el poder para perpeturase. El famoso «Real-Politik».
El articulo defiende que las decisiones se centralizan, se toman desde arriba. Ese es el grave problema de la Democracia actual, la centralización de las decisiones. Eso no quiere decir que no haya armonizacion. Al contrario cuando se toma en cuenta al ciudadano, las decisiones son democráticas. Eso no esta en contra de la eficacia, es la eficacia misma, se hace extensiva.
Hace unos días, se publicaba en esta web, un comentario del libro «Porque fracasan los países» de Dacemoglu y Robinson. Este libro señala que el problema es la «Elite», lo que llama Pablo Iglesias la «Casta». Es que es evidente que el fracaso de España ha sido el «arribismo» de los que llegan al poder. Repasemos que le paso a Felipe Gonzalez cuando la «Beautiful people», que lo rodeo cuando se asentó en el poder.
El articulo señala que cual seria la reacción cuando, Podamos, tenga casos de corrupción y de abuso de poder. Pues sera el momento en que surja un movimiento democrático que los desaloje de la gobernanza.
Si, llego la hora del cambio. Y el cambio implica cambiar las formas ir hacia la Estética, hacia la transformación. No es que Iglesias sea el único, es que es un pueblo, es una gran Asamblea, la esencia misma de la Democracia
Si antes del éxito electoral de Podemos en las europeas se nos hubiese preguntado si era posible el generar en pocos meses una opción política capaz de alcanzar un voto de un 8% y que esa opción no tendría o no dispondría de ninguna de las fuentes de financiación partidaria “oficiales” estaríamos diciendo o escribiendo lo mismo que en el articulo se plantea sobre la dificultad que representa el gobernar para una opción como Podemos.
Lo que en ningún caso es entendible es la situación de confort en la que se vive : auténticos indocumentados/descerebrados dirigiendo el país, en sus tres niveles de gobierno, llevándose todo lo que se pone a tiro. Efectivamente los mensajes que desde Podemos se lanzan son cuestionables pero confrontémoslos con los que se lanzan desde los partidos oficiales. Los oficiales son trasnochados no generan ilusión suenan a rancio y se tiene la sospecha, certeza, que son parches para seguir con sus posiciones de privilegio y poder continuar habitando en su zona de confort.
La ciudadanía ha expresado muy claramente que es lo que quiere y que es lo que no quiere, me temo que la única manera posible es desde fuera y lo que se ha visto hasta ahora es que esta gente es más capaz de lo que de lo que muchos piensan.
Es verdad que la gente..aparentemente..estamos expresando lo que queremos y lo que no…en términos bastante absolultos, y casi desde el despertar sobresaltado del sopor político en el que estábamos inmersos.
Pero creo que en general adolecemos de la suficiente formación y conocimiento sobre nuestro entorno y nuestro funcionamiento social, como saber y demandar por tanto, qué caminos existen para conseguir los cambios necesarios, fuera de los que nos imponen. Hemos vivido durante mucho tiempo en un entorno de desinterés por lo que ocurría a nuestro alrededor, mientras no nos afectara directamente.
Podemos abre un campo de posibilidades que pueden ser nuevas, distintas y por lo tanto con su carga de ilusión añadida…pero tienen la difícil tarea de despojarse, también ellos, de viejos lastres ideológicos.
El hecho de que sus dirigente sean jóvenes y preparados, también responde a una concepción estereotipada de que «lo nuevo tiene que estar representado por gente aparente nueva».
En las elecciones «primarias» del PSOE de secretario general, tengo la impresión de que se cayó también en ese estereotipo, y uno de los candidatos que, en definitiva, representaba un cambio importante en cuanto a perfil (más mayor, y profesor de Filosofía, creo recordar), fue pasado por alto (consiguió un número pequeño de apoyos), y quizás se le obviara tan rápidamente porque no cumplía el perfil «nuevo», buscado y no se tomó en cuenta que un Filósofo…es una aportación nueva, y necesaria…a lo mejor antes que un Economista..
Es solo un ejemplo.
Pienso que, partidos que quieran comenza senderos nuevos, tienen una oportunidad de oro para ello, si no caen en prisas o ansias de poder, de explorar otros caminos que nos sean los dictados por viejas fórmulas…que deberían quedar ocupando su puesto en la historia, pero sin estorbar el devenir de la que ahora se está escribiendo.
Bajo mi punto de vista, ante la exposición mediática del estado evidente de corrupción generalizada, no solo en la política, sino también en la empresa, en la justicia y hasta en el clero, la sociedad española tiene una oportunidad de oro de hacer «algo», de decir «ya está bien». Porque si lo que se hace es decir, «que mal lo habéis hecho… pero no hay otros»….. pues vamos apañados.
Todo esto que ahora se publica, unos cuantos (muchos) antes lo presumíamos en silencio, sin pruebas judiciales… somos así de mal pensados. Y es que cualquiera se puede mear en una piscina, pero… ¡joder, desde el trampolín!. Creo que esta situación merece un «azote» bien dado, como diría «un padre»… no un «enemigo».
Aún compartiendo los «peros» que pone Manuel Bautista a Podemos, que me parece son evidentes, cualquier nueva fuerza que surgiera de este momento, en mi opinión, además de querer cambiar las cosas que están mal, deberían entender y asumir que ellos mismos son o debieran ser «aves de paso», que el sol que saldrá mañana deberá salir sobre «los buenos» y sobre «los malos», que la perfección social (y no digamos la individual) todavía está lejos, y lo seguirá estando cuando ellos dejen el poder. Porque otra cosa más fuerte o drástica, a mí me sonaría a «salvar la Patria»…. y, la verdad, eso sí que ¡YA ESTÁ BIEN!
Y en este terreno hay muchísimas cosas que hacer:
¿Democracia?, ¿qué democracia…… y la separación de poderes?. ¿Y la libertad? la no monopolización de los medios de comunicación, porque «yo soy el que mando» o porque «tengo pelas para aburrir». ¿Y los filósofos, los pensadores, los poetas?… ¿donde están, porqué no están?. Y la educación? donde se despierte un apetito «voraz» por conocer…. el amor y no el miedo al «misterio». ¿Y la Justicia? … Hombre, yo comprendo que ver a una «princesa» aunque solo sea con una pulserita en el tobillo para su «control telemático» resulta un poco chocante hasta para los que no son monárquicos. Yo no lo soy, pero no le deseo ningún mal, yo no digo ¿porqué ella NO?. Lo que me duele es ¿qué pasa con los setenta y pico mil presos que no son «príncipes»? ¿Porqué ellos SI?. ¿Porqué se les mete en una especia de «purgatorio terrenal» con paredes de hierro? ¿Para que hagan «penitencia»? (Sistema Penitenciario).
Todo cambio puede ser un riesgo…… pero la aventura está en correrlo… cuando merece la pena. La elección personal para mí está en: ¿merece la pena correr el riesgo de Podemos?.
Puede decirse que aparte de la «venganza de clases» hay razones, bajo mi entender, mas objetivas para arriesgarse con Podemos. Pero también hay más razones que las expuestas para no hacerlo.
Podemos no solo se enfrentaría a una casta política. Se enfrentaría a un Sistema, un sistema macroeconómico que lidera la globalización del planeta, y que ha demostrado que no se limita a observar con una sonrisa de superioridad las divergencias de sus planteamientos. Y el precio de este conflicto lo pagaríamos todos, los buenos y los malos, lo cual potenciaría, apoyado por el capital, una mayor radicalización de lo que se conoce como la derecha y tendríamos servido un conflicto bastante emponzoñado de duración larga y consecuencias previsiblemente desafortunadas.
Se podría argumentar que el apoyo a Podemos, y su victoria electoral, no solo abriría una puerta al cambio, sino que alentaría en los corazones oprimidos la sensación de que ellos pueden realmente cambiar las cosas con su voto. Así de fácil, y esto, creo yo, es un error. Porque, hombre, cambios si habría, pero la modelación de la sociedad para crear un armonía más «feliz y justa» no es tan simple, en mi opinión. Ese cambio debería tener su raíz y su fundamento en el individuo.
Todos sabemos lo difícil que es tener y mantener una armonía duradera y jubilosa en la familia o en la pareja, y son «sociedades» pequeñitas. El problema es mucho más complejo y su solución, que pienso que la hay, requiere de unas «habilidades» y «capacidades» que superaran las que tiene actualmente el ser humano.
Qué hacer entonces, nada. Por supuesto que no, pero eso no quita para tratar de evitar cometer errores más grandes de los ya cometidos. Un saludo, si es que hay alguien ahí.
Si, si que hay alguién ahí.
Y te felicito por tu razonamiento que aporta otro pequeño rayo de luz (como otros tantos que han intervenido aquí) para que todos (incluidos los miembros de Podemos), desde nuestro interior, como individuos, iniciemos la senda de ese cambio.
Sin ese cambio interior, como tu bien dices, será muy difícil que la deriva social tome otros rumbos.
Un saludo.
Interesante tu reflexión , Juan Pedro.
Es posible que esa complejidad a la que aludes en tu comentario, sea, la que haga que ser la alternativa para la gestión de toda una sociedad, para formar gobierno, sea también, complejo y complicado, a la vez, y que posibilidades ilusionantes…no concretizadas aún en una realidad gestora, cuando se diera la oportunidad de ponerlas en prácticas, se toparán en dificultades que crecerán exponencialmente.
Y a lo mejor ese crecimiento exponencial de trabas es consecuencia, entre otras cosas, porque solo se contemplan posibilidades de convivencia social, relación, de articulación de los pueblos: Gobiernos, Estados, Naciones…Política en definitiva..en unas pocas direcciones…que además tienen mucho que ver en cómo se detecta, organiza y distribuye el poder, teniendo su proyección más clara esa tendencia en la Economía y el manejo y circulación de la riqueza.
Pero, si contempláramos que la unidad de toda sociedad, es el ser humano, que éste y en éste se contemplan y se dan muchímas circunstancias y posiblidades de que las que se tienen en cuentan a la hora de quere reglar las estructuras sociales…en definitiva, si se tuvieran en cuenta, por parte de partidos y formaciones políticas, el Humanismo, la Filosofía, Las Artes, Las Ciencias…aunque ello pudiera suponer no tener un acceso inmediato a estructuras de poder….a lo mejor, esa actitud sí que supondría una verdadera revolución.
Me imagino un partido político, con votos y apoyo suficiente en unas Legislativas, no ya para gobernar, para, por ejemplo, formar parte de una oposición, y que este partido incluya en su programa y en sus prioridades, propuestas, además de económicas, artísticas, filosóficas, humanísticas, científicas…como necesidades básicas de los ciudadanos, además de condiciones dignas para vivir y de la protección social de los más frágiles.
O un partido, o una formación política, cuyo empeño no sean las prisas por acceder a cotas de poder ya asentadas….sino que su objetivo sean las personas, los ciudadanos..contemplados de manera integral, centrados en facilitar la llegada del Arte y su magia, de la Ciencia y sus misterios, de la Historia y de las grandes lagunas que existen en ella… y poniendo todas estas cosas al mismo nivel de importancia que el de asegurar una cobertura de necesidades adecuado y digno, solidario y empático.
¿Es una utopía?….
Discúlpeme, Loli. El Humanismo, las Ciencias, las Artes y la Filosofía están ahí, puede usted utilizarlas y ejercitarlas cuando usted desee. No creo que deba esperar a que nadie le diga cómo ni cuándo debe usted utilizarlas. Es una cuestión de uso de su Libertad, ¿no cree? De utopía nada, algunos, muchos, lo utilizamos a diario en nuestro trabajo y lo que queremos es que se nos respete y no se nos robe amparándose en derechos falsos, mal interpretados e interesados.
Un saludo.
Pues a lo mejor es una utopía, Loli, pero dicen por ahí que las utopías de hoy son los caballos del cielo, que nos llevan a las realizaciones del mañana.
Dices muchas cosas, me gustan y puedo estar de acuerdo con ellas, pero me temo que las cosas son aún más complejas. Y esto se entendería fácilmente si se piensa, como yo, que el ser humano es un Misterio, algo vivo y cambiante, y que no todos vamos a la misma velocidad.
¿Que pongo muchos «peros»?. Bueno, pero (otro) lo que pretendo decir es que es una Aventura asombrosa y fascinante que profundamente analizada toca la Maravilla, y que por todo ello merece la pena ser vivida. Sin prisas.
P-D: Como dice mi cuñado «Ni tenemos prisa, ni nadie que nos la meta».
Cuando entra la «realpolitik» por la puerta, salen las mariposas y las utopías por la ventana, aunque suene cruel, se necesita un equipo de marineros para llevar un barco a puerto, no sirve un equipo de digamos… vendedores de flores o peor: vendedores de humo.
Desgraciadamente estamos integrados en un sistema, lo cual nos lleva a tener muuuchas condicionantes que nos hacen virtualmente imposible una sociedad utópica, por otra parte, somos humanos, fallamos, y cuando se trata de la vida diaria, del bienestar de sus familias, la gente dice «los experimentos con gaseosa».
Nos falta mucho a la humanidad para poder hacer viable una sociedad de ese tipo, quizás algún día podremos.
Entiendo su comentario Mario. No se si lo ha hecho pero me gustaria que leyera el articulo de Sanchez Ludena en esta web. No es politico, digamos no es politiquero, es de Educacion. Pero contempla una sociedad distinta. Yo pregunto, pregunta ociosa, si el lider de Podemos fuera el hijo de Aznar o de Felipe Gonzalez, hariamos los mismos articulos que hacemos?. No seguramente no. No, porque seria un hijo del Sistema, garantizaria su continuidad. Queremos continuidad?. Esa es nuestra Libertad?. Queremos seguir teniendo las vallas de la ignominia en Melilla y en Caja de Madrid o en los ERE, o en lo que sea.
Sabes como se defienden los politicos a usanza?. Pedro Sanchez y Susana Diaz quieren enlodar a Errejon por tener un contrato de investigacion, que puede ser desde cualquier lugar donde uno investigue pero ellos, finos burocratas les gustaria que fuera unos de los suyos, seguramente incapaces y con un contrato de mucho mas dinero, pero que fuera vecino del barrio.
Si, hay articulos que analizan Podemos con cierta profundidad, lease el de Hector Schamis ayer en El Pais. Hace un enfoque de la situacion economica y social de Espanya y ve logica la respuesta de Podemos. Claro se cuestiona como podrian gobernar en esta sociedad blindada por poderes espureos pero historicos.
En fin, este no es un fenomeno, el de Podemos, solo de Espanya. Vease el Movimiento 5 Estrellas en Italia, el AAM ADM en India, el Syriza en Grecia, el Left Unity en Inglaterra. Y por otro lado de Le Pen en Francia.
En las calles la gente protesta, se desahucian ancianos para re-clasificar terrenos, hay huelgas de basuras de mas de 10 dias y los alcaldes llegan con abrigos de lujo, etc. Y nos cuestionamos si votamos por otros, Bueno, sera dificil que gane Podemos, sera una ilusion, un suenyo. Repito ojala leamos a Sanchez Ludena, solo por esto valdria la pena abrir los periodicos y las WEB
Me parece que el problema principal de la actual coyuntura es el que apunta usted en su primer párrafo, y le corrijo si me lo permite, los componentes de Podemos, desde el primero hasta el último, son tan hijos del Sistema como el hijo de Aznar, el de González, usted o yo. Se educaron en él, crecieron en él y se alimentan de él actualmente ¿o no? Fueron a la Universidad, que es SIstema, y se sacaron su carnet de conducir (el que lo tenga) dentro del Sistema. El problema, como digo, no está en ellos, sino en el caracter mesiánico que una parte de la sociedad les ha otorgado, y muchos se dicen ateos … Dice la mayoría de la sociedad que está indignada porque se depositó una confianza en esos políticos que Podemos ha etiquetado de «La Casta» y nos sentimos engañados, pero se les ha dado a ellos una confianza, en muchos casos ciega, de la misma forma. Ellos, leí hace unos días, aplauden la actitud del Papa, como si la Iglesia no hubiese sido, y es aún, «Casta»; Monedero trabaja para ellos, seguramente porque no le interesa ver el caracter de casta que ha tenido la Iglesia desde sus inicios … En fin, que tienen una visión ciertamente subjetiva de lo que es «La Casta» y la utilizan cuando y como les interesa.
Insisto, el problema no es lo que dicen, pues son libres de ofrecer las mismas verdades o mentiras que sus predecesores ya ofrecieron, sino la ceguera con la que la sociedad se ha rendido a sus promesas sin darse cuenta de cómo han suavizado su discurso adaptándose a lo políticamente correcto cada día que pasa.
Lo que más me inquieta del asunto es, tal y como he podido escuchar en alguna entrevista a sus líderes, que en el momento que se vean como los demás (lo cual va a ser inevitable), abandonarán. Es decir, que siendo aún nada, o practicamente nada, ya han puesto sus condiciones y preparado su espantada. Unos volverán a sus clases (que es trabajo seguro y bien remunerado, y Sistema, o sea, «Casta» docente), otros volverán a sus ocupaciones y contratos y aquí no habrá pasado nada, excepto que la crispación y la desconfianza se habrá podido situar, entonces, a niveles hoy desconocidos. Son suposiciones, claro, pero también son probabilidades. Los que estamos «hasta ahí» pero nos esforzamos por no perder la sensatez, lo deberíamos valorar, creo para decidir si se les da un voto a los que ofrecen, no algo bonito, sino obvio.
La única opción, pienso, que existe para que su plan salga adelante, sería obtener una mayoría absoluta e imponer su modelo a golpe de decreto, o sea, exactamente como hace «La Casta». Entonces, ellos serían «La Casta» y, según manifestó Iglesias a J. Évole, abandonarían (eso si son honestos, de lo cual no hay una sola prueba hasta hoy. Tampoco de lo contrario, claro). En el caso contrario, tendrán que plegarse para pactar con la oposición. En ese caso dudo mucho que lleguen a poner en marcha una mínima parte de lo que a día de hoy prometen.
Un saludo.
Estimado Higinio. Le agradezco su contrapunto. No tengo ningun reparo a lo que usted enuncia. Simplemente tenemos diferente vision de las perspectivas politicas, creo yo, es mi interpretacion.
Empecemos por Juan Carlos Monedero. El trabaja como profesor en el ICADE, una universidad de prestigio. Yo no creo que eso signifique trabajar para la Iglesia. Que el piense en la importancia de mantener los servicios sociales, entre ellos la educacion publica, no implica que se acaben los Centros privados. No se si defienden al Papado, o a la Iglesia Catolica, creo que hay libertad religiosa en Espanya. Probablemente estaran de acuerdo con algunas de las declaraciones liberales del actual Papa contra la «casta».
Si, probablemente, usted y yo nos alimentamos diariamente, incluso bien. Pero, hay mucha gente, en Espanya, que esta pasando calamidades. Esto lo dicen los datos oficiales. Y hay desescolarizacion, desnutricion, etc. El hecho de ser privilegiados nos obliga a considerar a los otros. Es una actitud etica, incluso consagrada en la Constitucion.
Yo tengo ilusion de cambiar yo y que al hacerlo contribuya a cambiar las circunstancias.
José María, soy consciente de la situación actual de España, de la que sale en la televisión y de la que no sale y no se conoce. Yo mismo, parado desde hace 8 años, la vivo cada día y, por supuesto, ciertos círculos de la sociedad con los cuales vivo y con los que trabajo muy estrechamente dando voz a sus necesidades e inquietudes están en mi más alta consideración. Tanto es así que son el tema de una gran parte de mi trabajo personal.
Yo no tengo la ilusión de cambiar; hace 8 años sentí la necesidad moral y existencial de hacerlo y lo hice sin pensármelo dos veces. Todavía no se hablaba de crisis ni de «crecimiento desacelerado», la gente, por lo general, veía completamente ajenos los deshaucios y del mundo de la educación (fui profesor durante 10 años y mi mujer lo es actualmente) sólo se decía «¡cómo viven los profesores!» y sí, por supuesto, mucha gente vivía una vida insostenible que hoy parece que le escuece a mucha gente reconocerla.
«Cambiar» es una tarea larguísima, dura y muy complicada que no consiste sólo en tener buenas intenciones, me temo. Surge del conjunto de reflexiones existenciales de cada uno y no del ideario político de ningún partido, organización social o moda solidaria. O cambias tu vida o no la cambias, pero «tener ilusiones» es el primer paso del inmovilismo, en mi opinión. Animo al que inicia el camino del cambio, le apoyo y le ayudo si mi experiencia le sirve de algo y me necesita, pero he visto muy pocos que sepan bien de qué hablan, algunos menos que inicien el camino con compromiso y una inmensa mayoría que hablan por hablar y no actúan jamás, que viven esperando que algo o alguien cambie todo de la noche a la mañana. Esfuerzo y sacrificio, no ilusiones.
¿Privilegiado? Bueno … si vivir al límite de la indigencia, por decisión propia o por obligación, es ser privilegiado …
Un saludo afectuoso.
(A Mario) Hombre el humo aunque a muchos les molesta, a otros nos gusta (entiéndase fumadores), en todo caso siempre alerta de un posible fuego. Se me podría objetar que si el fuego del que alerta es el de un cigarrillo es bastante insignificante (entiéndase despreciable), pero los fumadores sabemos que un cigarrillo puede llegar a quemar un monte.
De todas formas hice la «mili» en la Marina, y me caen bien los marineros.
Me pareceria interesante que se leyera el programa de Podemos, en economia y sociedad, que redactaron los prestigiosos profesores, Vincens Navarro y Juan Torres. Que se analizara y se debatiera sin prejuicios.
Estimado Higinio:
El Humanismo, Las Ciencias, Las artes, la Filosofía….efectivamente no son propiedad de nadie.
Forman parte de la riqueza en aportaciones y conocimientos sobre el ser humano, su origen y destino, que a lo largo de la Historia de Hombre en este Mundo, otros seres notables han ido profundizando, descubriendo y sacando a la luz, dejando esos legados a la Humanidad.
Nadie tiene que indicarnos dónde y cuándo utilizar esos legados, sí, pero quizás ahí también está el «quid» de la cuestión.
Pues para poder ejercer una libertad de elección, primero se tiene que «conocer», entre
lo que se puede elegir.
Se tiene que haber habilitado el acceso al conocimiento, no se puede discernir entre dos o tres cosas, si se te ocultan dos de ellas, pero si resulta que no sabes que tienes capacidad para aprender y conocer, pues aunque te las pongan delante, tampoco te sirven de mucho. Y eso se da mucho más de lo deseable en las llamadas «sociedades desarrolladas».
Todas las materias de las que se ha hablado al principio de este comentario, las puse un poco como ejemplo, el acceso a la cultura es mucho más amplio y complejo, y tiene muchísimo que ver en cómo el sistema que intenta estructurar esa sociedad ,aborde y conceptúe la Educación.
Yo no pido, ni muchísimo menos, a ningún Estado ni al programa de ninguna formación política que amarre y estabule contenidos culturales y educativos.
Al revés, les pido que suelten amarras y creen los cauces necesarios para que esa riqueza que forma parte de la Humanidad sea accesible, para su cultivo, a todo el mundo.
Y eso implica, abordar la educación, desestabulizarla, poner a disposición de niños y adultos todas las herramientas conocidas hasta ahora para que la persona bucee y descubra sus capacidades, posibilidades y potenciales para reconocerse y descubrir el entorno…el mundo. Educar..si se le puede llamar así…en la Aventura de lo que desconocemos de nosotros y del todo, y no llenar, en este aspecto, a una sociedad, desde el principio de contenidos blindados…haciéndola creer que no hay más..
Eso también implicaría, buscar a los mejores para el cometido de dotar de esas herramientas, y a los mejores se busca sin criterios ideológicos, ni de poder, sino por valores de otra índole, conocimientos y ninguna apetencia por ejecer poderes, ni supuestas «propiedades intelectuales».
Porque me gustaría recordar, que , a mi modo de ver, todo aquello que se descubre..ya sea a través de la experiencia, estudio, investigación, trabajo personal o en grupo…por muy loable y digno de admiración que sea, ..que lo es…, siempre es posible porque de un modo u otro…y a través de la Historia, otros han recorrido caminos, y han ido dejando «Descubiertos», para facilitarnos recorridos…
¿Alguién ha oído o escuchado algo sobre «derechos de constructor» de o de los Arquitectos de la Catedral de Chartres?
¿Existe alguna claúsula desconocida que indique «derechos de autor» de libros como el Avesta o el Mahabharata?
Querida amiga.
No acierto con el argumento central de su comentario. Por un lado, lo que usted dice tiene sentido, claro, pero me parece un poco «de perogrullo». No es España un país que niegue el acceso a la cultura ni al conocimiento. Me gustaría que usted me pusiese un ejemplo a ver si consigo aclararme. La Educación, históricamente, ha sido el tropiezo más grande en las políticas de todos los gobernantes, y no sólo en este país, convirtiéndola en herramienta de adoctrinamiento en lugar de lo que debe ser. De acuerdo totalmente. Es lógico, aunque no deseable, pues es la herramienta más directa para manipular la mentalidad de una sociedad y hacer crecer en ella anhelos de la más variada índole. Creo que no hay que poner ejemplos de ello, ni actuales ni pasados, y que no hay que recordar el profundo desprecio que se ha profesado históricamente a los profesionales, a los que se les ha ido despojando paulatinamente de herramientas para enseñar de manera efectiva.
En el caso de España, las reformas educativas han ido de desatino en desatino, se han inventado políticas que han ido arrinconando progresivamente el conocimiento humanístico hasta dejarlo noqueado y, en muchos casos, terminal. El arrinconamiento de asignaturas como Filosofía o la calificación de «maría» de la asignatura de «Educación Plástica» o Educación Musical (lo pongo entre comillas por la ridiculez y miopía del término y del planteamiento general de la asignatura) son errores que, tarde o temprano, lamentaremos. No me refiero a que cualquier ciudadano ande dando clases magistrales de Filosofía por las esquinas, sino a que el ciudadano, simplemente, sea capaz de crearse su propio sistema filosófico de vida, los principios que rigen su vida. Esto es algo que va en relación con lo que pretendía explicar en la respuesta al comentario de José María Bravo. El objetivo, más bien, es generar la necesidad de tener una filosofía de vida que vaya más allá de la producción y el progreso por sí mismos, de articular un criterio diferente a ir por la vida «como un pollo sin cabeza», que es lo que gobierna actualmente en una sociedad que sin pensárselo, deposita una y otra vez su confianza en quienes, de una manera más o menos acertada, canalizan su cabreo alrededor de unas siglas.
Por otro lado, el sentir generalizado de la sociedad hacia los conceptos de «cultura» y «arte» se reduce, de forma casi generalizada y terrorífica, al «entretenimiento»; sin pudor lo llaman «la industria del entretenimiento». Ese sentir, aceptado casi unánimemente por el grupo y generado desde los púlpitos del consumismo más feroz, se aplica como solución a todos los problemas, psicológicos, sociales, económicos, etc. La ruptura con ese «sistema» es tarea del individuo, no de un Gobierno. Hacerlo de la mano de cualquier tipo de política, pienso, no es otra cosa que hacerlo de la mano del adoctrinamiento e intereses de éste. En la actualidad, existe suficiente cantidad de recursos a mano como para que una sociedad inteligente y suficientemente formada, sepa utilizarlos si es que tiene esa inquietud.
Ahí está el núcleo del problema: la gente tiene más interés, porque es más económico, en consumir bienes culturales, y si puede ser, de forma gratuita, que en entender el papel de la Cultura y el Arte. No sé si me explico. No les importa la Cultura ni el Arte, les preocupa cuánto les cuesta. Y, si no es gratis o casi gratis, se interpreta un robo. Para esa actitud yo tengo una respuesta directa: «si la cultura te parece cara, prueba con la incultura».
En esa línea intuyo yo que va su última pregunta. ¿Me equivoco? A menos que usted sea editora ¿qué importancia tiene para usted que un libro esté protegido, o no, por derechos de autor? ¿Qué tienen que ver los derechos de autor con el acceso a la cultura? Es que no la veo …
Un saludo.
Querido Iginio
Entiendo que la palabra ilusión se refiere a soñar y se utiliza a alguien que se engaña a si mismo. Quizás a eso tu le llamas el inicio del inmovilismo. En Mayo del 68 francés, Marcuse sono » seamos realistas busquemos lo imposible». De Gaulle, con dignidad,cayó.
Es posible que se quiera cundir con el desengaño para llamar ilusos a los votantes de nuevas propuestas. Quiero esto decir que la maquinaria de la Realidad ahogará cualquier cambio de estas circunstancias de desigualdad y frustración ciudadana
La maquinaria de la Realidad está ahogando, precisamente, con desigualdad y frustración. ¿Es que no lo ve?
Mayo del 68, créame, no fue tan modélico, auque sí tiene cierto paralelismo con la situación actual: una serie de profesores universitarios acomodados en sus puestos, desde los cuales azuzan a la sociedad, pero que no pretenden tocar absolutamente nada en la Universidad para no dañar sus posiciones. Le invito a que busque algo en el ideario de Podemos que pretenda eliminar la endogamia de la Universidad. No lo encontrará.
Estimado Higinio, me parecen muy interesantes sus comentarios.
En relación con este último, con el que estoy plenamenmte de acuerdo, ayer se publicó un interesante artículo de Félix de Azúa, titulado «UN partido de profesores», que recomiendo. Pongo aquí su enlace:
http://elpais.com/elpais/2014/11/28/opinion/1417202506_176244.html
Un cordial saludo
Lo leí, lo leí … Por eso en otro comentario escrito aquí hablo, precisamente, de la endogamia.
Interesante reflexión de Félix de Azúa que, sin embargo, me consta que ha sido muy criticado desde los pasillos del Cervantes por su «personal» forma de gestión.
Un saludo.
(Jose María Bravo) ¿Cómo te gustaría discutir un «programa» que los lideres dicen que es algo como un «borrador sujeto a cambios»? En la Web de Podemos hay una pestaña que dice Programa pero que se está modificando sutilmente pero muy a menudo. Cada persona que dice que es de Podemos dice cosas distintas continuamente. Llevo estudiando las distintas propuestas, borradores, y biografías que también cambian segun se hagan notar irregularidades, incongruencias, etc.
¿Cómo es que Podemos quiere guiarse por Suecia y encarga informes económicos a personas que trabajan en instituciones neoliberales?
¿Cuáles son las implicaciones legales, socipolitícas dentro de la EU, o las geopolíticas que confrontan enemistosamente contra los Estados Unidos?
Las propuestas o borradores sujetos a cambios no pueden ser unos informes estudiantiles de primero de carrera.
Es cierto que todo está montado sin rigor y que actualmente ni hay verdadera separación de poderes, los medios de comunicación están controlados por italianos o por italianos y Manuel Lara (con intereses economicos adicionales que dependen del apoyo de los distintos gobiernos de España), una Constitución llena de buenos deseos pero excesivamente ambigüos (derecho a una vivienda digna, en propiedad segun intereses de mentalidad burguesa y que lo que se propone es ir en contra de responsables ahorradores; para todos un chalet de lujo o un piso de 50 metros cuadrados en el extraradio??).
Todos sabemos que hay que, hay que, hay que, y urgente, urgente, urgente pero quién lo hace, como se hace, cuando se hace, se puede hacer?
Estimado Javier:
Empiezo por lo ultimo, la situacion social en Espanya tiene la respuesta de Podemos.
En lo concerniente a que Vincens Navarro y Juan Torres son neoliberales es algo que no corresponde con sus libros, sus analisis y sus articulos. Son personas totalmente criticas del neoliberalismo. Criticos de Reagan y criticos de Merkel, criticos del neoliberalismo americano y del europeo.
Es cierto que Podemos, con ayuda de gente perteneciente a la Catedra o al sector economico esta intentando hacer un programa posible, no «realista», porque no es estatico.
Un saludo
Si se me permite …
No se puede hacer un programa, o como lo quieran llamar, en el que se cuestiona un sistema sin cuestionar a quienes lo componen, es decir, al propio ciudadano. A día de hoy no existe un solo partido en España que se atreva a cuestionar al ciudadano; ni lo hacen ni lo harán nunca, porque son votos y es lo que, precisamente, necesitan.
Estoy plenamente convencido de que gran parte de nuestro problema somos nosotros mismos y nuestra falta de autocrítica. Mientras no nos atrevamos, de manera individual, a cuestionarnos, y eso no es algo que deba partir de ningún partido político que, repito, no lo van a hacer nunca, nada va a cambiar en absoluto.
Pretender aplicar un modelo ajeno no es otra cosa que despreciar el modelo de sociedad que, nos guste o no, es la que hemos contribuido a modelar cada uno de nosotros.
Saludos a los dos.
Estimado Higinio:
Claro que hay responsabilidad individual. Claro que es necesaria la autocritica. Eso es parte del ejercicio de nuestra Libertad. De la Libertad inherente al Ser Humano. Esa Libertad que en Filosofia y Politica ha sido extensamente invocada. Recuerdas a Rousseau que decia algo asi que el hombre nace libre pero enseguida esta encadenado. Digamos que hay libertad individual pero «encadenada» a una libertad social.
En la vida politica hay leyes artificiales, leyes que limitan la libertad inherente al Ser Humano y el hombre es responsable que esa Libertad se realice individual y socialmente.
Estimado Higinio:
Comprendo que no entienda el párrafo final de mi comentario, porque yo he cometido el error de no leer cuidadosamente el suyo y confundirle con un posible autor de libros o comentarios de índole humanístico que protegía su trabajo.
Después me he dado cuenta de lo equivocada que estaba, y le pido disculpas por ello.
Por otro lado no puedo estar más de acuerdo con uno de sus comentarios sobre el miedo a la autocrítica del ciudadano, a efectos políticos y electoralistas, y su análisis sobre el «sentir generalizado» de la sociedad hacia el Arte y la Cultura (lamentablemente me incluyo ya no en el «sentir», sino no una áspera ignorancia de todo ello con la que me estoy encontrando, tras intentar, poco a poco, deshacerme de la inercia del «entretenimiento» de la que Ud., acertadamente habla).
Me cuesta expresarme…y por eso mis comentarios puede dar lugar a equívocos, pero trataré de matizar el que dio pie a su respuesta:
Parece que vivimos en una sociedad libre donde todo el mundo puede tener acceso a la cultura..si quiere..
Sin embargo todo es más complejo, creo que se puede crear una impresión de eso es así, y de forma subliminal desplegar los mecanismos necesarios dentro de un sistema social, para, precisamente…lo que Ud. apuntaba anteriormente, lanzar el mensaje de la confusión y hacer creer que la Cultura no tiene que ver con el cultivo como persona y ser humano y sí con el entretenimiento y la superficialidad.
¿Depende que ésto no sea así solo del individuo y su afán por crecer?, Supongo que en gran parte sí,..pero no podemos olvidar que el ser humano se desarrolla en sociedad, de que ambos desarrollos, el individual y el social, no se pueden dar el uno sin el otro.
Y que ésto es manipulable….una sociedad educada para no buscar más (porque «todo está prácticamente descubierto») y donde a los niños desde el principio se le llena de «contenidos» ya cerrados prácticamente, y a los mayores se les convence de que no pueden aportar «nada nuevo» y que lo que mejor pueden hacer es «estorbar lo menos posible», pues….creo que no es una sociedad libre, por mucho acceso que parezca tener a esa Cultura.
Y ¿Hay responsabilidad por parte de las formaciones y partidos políticos?, yo creo que también, pero en la medida en que toda sociedad necesita de algún tipo de organización y gestión en todos los aspectos….pero sin duda no en la forma en que ahora lo tenemos conceptuado, delegando prácticamente nuestra supervivencia (no solo material, también cultural…como necesidad básica que es) a su gestión y criterio, sino precisamente pidiendo que desarrollen las herramientas necesarias para gestionar lo imprescindible, y no estorbar el desarrollo de lo fundamental.
No sé si me he explicado…seguramente no…pero de nuevo le reitero mis disculpas y le agradezco sus comentarios, que me resultan interesantes y enriquecedores.
Un saludo
Ah! se me pasaba, un ejemplo de cómo la política educativa de un país puede trabar el acceso a la cultura, puede ser el tratamiento del que Ud. habla y que parece conocer bien, a las asignaturas llamadas «maría», que se da en el planes de estudio.
Otro ejemplo, lacerante, es que un Estado grave la Culltura de País con un IVA del 21%, y la Pornografía con un 4%….dramático.
Loli, voy a responder a sus dos últimos comentarios en éste para facilitar el seguimiento del asunto, aunque considero que está fuera de tópico, porque me parece interesante 😉
Creo que estaba usted en lo cierto, así que no tiene que disculparse. Efectivamente, soy autor de libros y de muchas otras cosas más. He invertido cuanto tenía en mi trabajo de estos últimos ocho años (dinero, salud, estabilidad emocional, equilibrio de pareja, etc) y defiendo mi trabajo porque es parte de mi propio proceso evolutivo ¿cómo no lo voy a defender? No entiendo qué problema hay en proteger el trabajo que uno realiza y en defenderlo. Si a lo que se señala usted es a los derechos de autor, los defiendo por tres razones: porque la propiedad de una obra, la autoría, es un derecho inalienable, porque cada uno es libre de elegir cómo quiere que sea entendido y tratado el fruto de su trabajo y porque vivir de ello es un derecho fundamental que nada ni nadie puede eliminar.
Creo que no se debe confundir libertad con gratuidad manipulando, o sea, convirtiendo el capricho de no querer pagar en un Derecho de Pernada. Que yo cobre por mi trabajo no significa que prohíba acceder a él, que lo exponga al público no quiere decir que lo regale, y mucho menos que dé mi permiso para que cada quien haga con él lo que le parezca.
Cuando me planteo sacar a la luz un trabajo es, precisamente, porque quiero que la gente acceda a él y opine, ojalá les llegue y empuje a pensar y, por supuesto, lo publico como parte de mi «contrato» para poder vivir de él. Todo eso me enriquece como autor y como persona que es parte de una sociedad, como usted bien dice y aunque yo actualmente crea muy poco en ella. Ofrezco un trabajo a la sociedad para que ésta me devuelva «algo» que me permita seguir realizándome como individuo dentro de ella. Ése es el contrato social, las reglas de funcionamiento; cuando se incumplen, hay que defenderse. Cualquier gobierno que trate el fin de mi propia vida, o sea, la expresión artística, y que lastre su aprendizaje para otras personas tratándola como una «maría», es mi enemigo. Por eso quiero que, primero, este gobierno pida disculpas; después, que arda en su infierno.
Vuelvo al asunto. Como no estoy de acuerdo con las normas de funcionamiento que imponen los contratos con empresas distribuidoras y editoriales y, como otras empresas a través de Internet me ofrecen la oportunidad de no depender de lo que no me gusta, me autopublico, así pago sólo lo que debo pagar y contribuyo con impuestos evitando en lo posible intermediarios que puedan embolsarse dinero a costa de mi esfuerzo. Elijo, por tanto, mi canal de distribución sacrificando otros, pago de mi bolsillo el alojamiento de mis trabajos en el servidor que mejor me parece y, ya que el acceso a mi trabajo es gratis porque así lo he decidido, me veo obligado a buscar financiación externa, marcas o personas que crean en mi trabajo y que estén dispuestas a ayudarme para que pueda seguir creando con dinero o en especies. Si todo va bien y vendo libros es porque mis libros interesan y la gente quiere pagar para tenerlos y, si con ello me forro (que no es el caso), será porque habré llegado a mucha gente que paga porque considera que el precio de mi trabajo es justo. Quien esté dispuesto, puede hacer lo mismo, es libre. Pero, eso sí, si alguien distribuye mis trabajos sin contar conmigo y por canales que yo no he decidido, me parece lógico defenderme. Me da igual si existe ánimo de lucro o sólo quieren «ayudarme dando difusión a mi trabajo», no quiero aparecer en YouTube junto a la basura que allí se expone, con mala calidad de imagen y contribuyendo a que Google gane dinero y fama a costa del trabajo ajeno y no quiero que mis fotos se publiquen sin mi permiso. Me da igual si eso se entiende o no, yo he decidido no hacerlo de ese modo y mi decisión debe respetarse siempre y por encima de todo.
El hecho de que un gobierno grave mi trabajo (y el de cualquier autor) con un IVA de un 21% … yo también estoy en contra de la cifra y, sin embargo, tengo que aceptarlo y cobrar ese 21% que después declaro y que, por otro lado, es el que me cobran a mí al comprar las herramientas que necesito para trabajar y sobrevivir (cámaras, ordenadores, sistemas de almacenamiento, etc). Que la pornografía sólo esté gravada con un 4%, yo lo calificaría también como dramático, pero probablemente responda a otras razones, tan criticables moralmente como lógicas en sus intenciones. Le aconsejo echar una ojeada al libro «Todos los monos del mundo» de Roger Wolfe (creo que Google Books lo tiene «pirateado»), concretamente el capítulo 5, «Quién te ha dicho que 2+2 son cuatro». Si no, y deduciendo que usted es aficionada a filosofías que para mí son completamente ajenas, conocerá la distinción que hace Osho acerca del buey y el toro. Por ahí, creo, va la justificación …
En fin, que para centrar el asunto con el título del artículo y no divagar (me aburre tanto criticar partidos políticos …), insisto en lo que dije en mi primer comentario, dirigido ya a no sé quién: el problema radica en que la gente debe cambiar por autoconvencimiento de que el sistema de vida que hemos llevado, llevamos y, si no lo remediamos, llevaremos en el futuro, es absolutamente insostenible y absurdo.
Se puede hacer, claro que se puede, pero no porque Podemos lo diga. Siempre se ha podido hacer, pero ¿siempre se ha querido? No es un problema del concepto, sino de falta de actitud.
Atentamente.
Estimado Higinio, le he agradecido su defensa de la individualidad creativa. Es evidente que el mas grave de los problemas de esta sociedad «neoliberal» es la masificacion competitiva.
Como puede usted haber visto, que ante el plante, melifluo o no, de Francia en el Tratado de Libre Comercio UE -EEUU, esgrimiendo la «Excepcion Cultural». El Ministro Espanyol, habla, que mejor una «competencia razonable».
Realmente lo que quiere la politica tradicional no es un desarrollo de la individualidad ni de la autocritica. Quiere una sociedad que consuma en grandes cantidades «MacDonalds» y se «aplaque» viendo peliculas pornograficas.
Por eso hay que esgrimir una oposicion efectiva a este modo de hacer politica. «Podemos» ha hecho saltar el tablero y evidencia la pobreza de nuestra prensa, de nuestra clase politica en general
Desde luego, estoy completamente de acuerdo con usted. Lo del Tratado de Libre Comercio con EEUU es algo que está pasando casi desapercibido y que puede tener consecuencias nefastas, porque no soluciona los problemas de la microeconomía, que es la que nos afecta a todos día a día.
Sobre el papel de los medios de comunicación, mejor ni hablamos, porque están muy lejos de ser independientes y objetivos.
Gracias por su aclaración, Higinio, en todo caso creo que yo he mezclado cosas que no tienen mucho que ver.
Como hoy no estoy en disposición de poder extenderme mucho, solo le diré que un amigo, al que aprecio y admiro, tiene una importante faceta de escritor y por lo tanto también es autor de libros, y que en alguna ocasión le escuché decir, creo que algo así como que le daba miedo publicar sus libros por si le «leían mal».
Por supuesto que tiene Ud. todo el derecho a vivir de su trabajo, pero nos desenvolvemos en una organización social que impone sus normas , y de algún modo es necesario cierta integración para poder mantenernos en ella….lo cual no significa que nos creamos esa forma organizativa.
Yo tampoco creo que «dos más dos sean cuatro».
Un saludo
Su amigo, Loli, sabe lo que dice. En general, a todo creador comprometido con su trabajo le sucede lo mismo. Sin embargo, a menudo, tiene uno que jugársela y soltar el pájaro para que vuele aún a riesgo de ser malentendido. Siempre hay alguien que sabrá entenderlo, y ese es el consuelo que queda.
La sociedad impone sus normas, cierto, pero no debe hacerlo contra los derechos de los trabajadores por un interés, digamos, egoísta. Es posible que haya que cambiar de modelo de negocio, como la sociedad pide, pero también hay que cambiar de modelo de consumo, y eso, por ahora, brilla por su ausencia.
Buen viernes para usted y para todos.
Muy de acuerdo con el artículo, Podemos no es para nada la «panacea» que salve a España, pero mi pregunta es: ¿qué puede salvarla?¿existe tal salvación?
Empezando por el final del artículo «¿Por qué no nacen otros partidos que conecten bien con las aspiraciones ciudadanas? ¿Acaso es tan difícil encontrar gente que quiera regenerar a fondo el sistema político? «, mi reflexión es que no cambiaría nada.
Si naciera mañana uno o varios partidos políticos con más ideas de cambio, ganas, etc, se dinamitaría igual que se hace con Podemos.
Porque no nos engañemos, cualquier alternativa distinta al bipartidismo actual asusta.
Si mañana se crea un nuevo partido llamado, por ejemplo «SOLUCIÓN ESPAÑOLA», ¿no se llenarían los platós de televisión de tertulianos sacando trapos sucios de ellos?¿No comenzarían los periódicos tradicionales a desentramar trapos sucios de sus dirigentes?¿No comenzaríamos a decir «es que no tienen experiencia previa en gobernar?¿No comenzaríamos a decir «es que sólo venden humo»?¿No comenzaríamos a encasillarlos en izquierda/derecha y, con ello, a criticarlos por el sector correspondiente?
Efectivamente. No nos engañemos. Si salieran 1, 10 o 100 nuevos partidos políticos con muy buenas y revolucionarias ideas, pasaría lo mismo que con Podemos. Se les dinamitaría.
Porque España es así, desde el más pobre al más rico todos son ignorantes y asustadizos.