
Abraham Maslow lanzó una sólida teoría sobre la jerarquía de las necesidades y motivaciones humanas allá por 1.943, que se estuvo estudiando durante décadas en las facultades de psicología del mundo entero, popularizándose entre círculos sociales muy amplios, y que fue conocida como la Pirámide de Maslow. También tuvo su repercusión en el mundo de la empresa, donde proliferan los gurús que envuelven los grises y oscuros tonos de la competitividad feroz y psicopática en cantos al liderazgo, la productividad y la implicación laboral, amparados por la lógica empresarial inherente de la pirámide.
Las investigaciones que se han hecho sobre las motivaciones desde aquellos aún difíciles años de la recta final de la II Guerra Mundial, han desdicho frecuentemente el planteamiento norteamericano del éxito, dotado de una mentalidad marcadamente infantil, si bien este asunto de los “motores” humanos sigue siendo un amplio misterio dada la versatilidad y complejidad de la psique. Lo que está detrás, en sucesivos planos, de cualquier comportamiento, decisión y acción de los individuos parece estar aún lejos de resolverse para la ciencia.
“Dicen los entendidos en estos tiempos de zozobra, que el miedo se ha apropiado de la mente psicotizando su normal funcionamiento.”
Persisten preguntas clave para aclarar los secretos que esconden los motivos por los cuáles hacemos las cosas que hacemos, o tomamos decisiones que acaban siendo abiertamente equivocadas y negativas para nuestros propósitos. Seguramente la razón y el análisis con el que nos acercamos al estudio de estos fenómenos, no es el instrumento más preciso para contemplar con claridad meridiana estas realidades.
Dicen los entendidos en estos tiempos de zozobra que corren desde la pandemia hasta las guerras, pasando por erupciones volcánicas e incidencias climáticas, que el miedo se ha apropiado de la mente psicotizando su normal funcionamiento y desviando los propósitos intrínsecos del aparato más complejo que haya creado la naturaleza. Más allá del interesante debate sobre si esta está o no mediatizada por otras realidades, el impulso que ha dominado a la humanidad desde tiempos inmemoriales es que está intentando modificar a la naturaleza, tratando unas veces de hacer la vida más sencilla, otras más rentable desde su dominación y control.
Quienes dedican su tiempo al estudio comparativo de las realidades humanas, observan, como rasgo diferencial de nuestro momento histórico, la exaltación del deseo individual como motor fundamental de nuestras acciones. Algo que fundamenta psicológicamente el sistema económico, el comercio globalizado y el mundo de la imagen, asentado en un consumismo extendido en la mayor parte de los países desarrollados. No se entendería su extensión ni su vigencia si no entroncara directamente en algo tan profundamente humano como es el funcionamiento de los deseos y los impulsos teogónicos que lo sustentan. Algo así como la felicidad truncada en satisfacción tras una compra, convertida posteriormente en un bucle compulsivo irrefrenable y ganancial.
“Quizás nos hemos olvidado de los factores estéticos con los que las neuronas-espejo vibran ante el reconocimiento perceptivo de la belleza presente y circundante en la vida.”
Decían hace poco un importante grupo de psiquiatras internacionales que se echaba de menos en la salud mental la existencia de creencias transcendentes que aliviaran el malestar existencial que padecen un importante número de ciudadanos de las sociedades avanzadas, como un elemento paliativo del sufrimiento y de apoyo para sobrellevar una vida que, en cambio, es más sencilla, estimulante y dotada de recursos como nunca antes ha dispuesto la humanidad.
Entendiéndose esta perspectiva que da de lleno en la zona medular de nuestras estructuras psíquicas, disyuntiva que jalona la esencia de nuestras mentes aseguradas con pólizas vitales, atrapadas en populismos falaces y nacionalismos gloriosos, cabe hacer una interpretación diferente sobre los estados que dominan la realidad interna. Quizás nos hemos olvidado de los factores estéticos con los que las neuronas-espejo vibran ante el reconocimiento perceptivo de la belleza presente y circundante en la vida.
Tendremos que hacernos más conscientes de que el mayor enemigo de la Belleza está en el Poder, el Territorio y la Imagen, aunque cueste invertir la pirámide.
Muy Interesante el artículo.
Creo que toca de forma frontal un aspecto importante y de gran trascendencia, aún más en la actualidad: La mente no siempre es mecánica y no puede ser acotada a un diagrama.
Realmente la pirámide de Maslow, en su tiempo, aportaría algo de novedad o claridad. Sin embargo ante las primeras reflexiones y escrutinio, la pirámide colapsa. Sino, porqué por ejemplo, hay personas que teniendo la base de la pirámide muy sólida (sus necesidades fisiológicas más que cubiertas, con seguridad, afecto, reconocimiento social y familiar, siendo creativos, etc.), acaban suicidándose en una noche tras algún concierto, tras grabar alguna aclamada película, etc.
¿Qué sucede entonces? ¿Si la cumbre de la pirámide no es completa, todo colapsa? ¿La pirámide realmente debe estar invertida?; creo que no necesariamente, sino que el esquema de la pirámide es simplista y sobre todo acartonado.
Tal vez podríamos hacer una analogía de la mente con algo más dinámico, como podrían ser las raíces de un árbol, en donde unas llegan a mayor profundidad que otras y también las hay de diferente grosor. Algunas se sustentan de las capas más superficiales como las fisiológicas, mientras que otras se sustentan de aspectos de seguridad, etc.
Además como las raíces reales, éstas no son estáticas, sino dinámicas. Pueden adaptar su grosor, ramificaciones y profundidad a medida que en alguna capa hay más o menos fortaleza para la vida del árbol.
En un árbol, no solo sus raíces son importantes, sino también el espacio que existe entre ellas y en la analogía de la mente humana también. Como bien comenta el artículo, la simple belleza es importante. La belleza de existir, de percibir, del “ver adaptar las raíces del árbol”, más allá de valoraciones, identidades, nacionalismos o juicios, puede llevarnos a no solo sobrellevar una vida de cambio, sino a ser el cambio mismo. Y en el mundo actual, el cual requiere tantos cambios en todos nosotros y menos del “mismo nosotros”, esto no solo es deseable, sino inaplazable.
Un afectuoso saludo,
Excelente exposición y comentario de primerísima actualidad , como todos los que se leen por aquí .
La evolución de sociedad occidental es constante , con sus claros y oscuros intenta dar pasos hacia adelante , no tanto como quisiéramos , algunas veces los retrocesos son significativos ,como el momento actual . Dominamos los elementos y no discuto que sea un gran avance , su huso no tanto .
Abecés es necesario mirar atrás para entender el presente , Los egipcios y otros pueblos de la antigüedad son conocidos por sus construcciones en forma de pirámide, unas construcciones colosales , admirables y demás calificativos que se le quiera dar , también esta reaccionado con algo misterioso , por lo chocante de tan enorme construcción, la cantidad de energía gastada en construirla y lo inútil , en el caso de los egipcios, no es un puente , o algo que se le pueda dar utilidad , es una tumba , es algo simbólico? no quiero entrar en detalles de que los faraones eran venerados como dioses y ellos estaban endiosados . El caso es que en nuestros días sea un ejemplo para mostrar en forma de diagrama la composición de una sociedad , como también se hizo con la sociedad feudal , resulta anticuado , en mi opinion el diagrama de la sociedad actual seria una esfera , pero es igual la forma en el fondo es mas de lo mismo , personajes endiosados que nos gobiernan y seguidores a ciegas , y es que el poder es una droga muy fuerte , los grandes reyes y emperadores de la civilización griega y romana tenían a su servicio filósofos que daban cordura y razonamiento a sus actos, el sentirse inmortal por encima de lo terrenal les hacia perder la cabeza , en nuestros días se les llama asesores , pero no ponen mucho raciocinio cuando obedecen a una ideología ya que forman parte de la esfera en la que se encuentran envueltos . La mente humana es compleja y cambia a una persona , la prueba esta en que una persona mediocre cambia de forma radical cuando se le concede un cargo importante , creo que lo hemos visto todos .
Como decía al principio estamos en un momento preocupante , mentalmente los referentes son escasos y el dominio mental por parte de los que ejercen el poder es poco saludable , solo decir para terminar que cuando los vicios son vistos como una victoria social mal vamos . Los vicios acaban enquistándose en los genes si no se le pone remedio.
P.D.T , no tengo costumbre de escribir , seguramente no me exprese lo bien que quisiera , mis disculpas .
Saludos .
La respuesta a todas las preguntas que se hacen en la sociedad está en la Química. Curar una sociedad enferma pasa por los químicos; porque ellos han sido utilizados a través de generaciones para someter a las mayorías. La farmacología y la medicina estudiada bajo modelos prediseñados a los intereses de aquellos que querían controlar el poder. La química la tenemos en todos los productos que consume la sociedad y son ellos mismos quien legislan lo que se puede comercializar legalmente en los mercados; lo que se estudia en las universidades en investigación son los que financian y premian con Nobeles. Ahora toca la energía alternativa y el medioambiente cuando hace más de ochenta años se sabía de las fuentes energéticas que existían y la forma de obtención. La esclavitud de las sociedades han sido atraves de la Química y curarle los síntomas es como curar el síndrome de abstención de cualquier droga. “Contacto cero con la fuente del químico» Pero el poder no te deja, te obliga con sus Leyes a consumir esos químicos que te hacen dependiente y te causan tus miedos. Un sentimiento, una emoción, el amor y todo proviene de reacciones químicas de las que el humano está compuesto. La naturaleza de los mas fuertes e ineteligentes controlan todo el poder. Cambiar una dependencia que se ha generado generacion tras generación es imposible estando en contacto permanente con la fuente que lo ha generado.