Prohibido tocar el género

En muchos comercios antiguos, este cartel presidia la exposición de artículos destinados a la venta. De esta forma el propietario trataba de proteger aquellos productos susceptibles de perder calidad por el continuo contacto con el que los potenciales compradores trataban la mercancía en cuestión. Una situación muy distinta se da en la actualidad, cuando el género hace mención a lo relativo a la cualidad subjetiva de los individuos.

Siendo un tema necesario para abordar en una sociedad moderna, desde un punto de vista sociológico se ha creado un caldo de cultivo abiertamente extraño y claramente hostil, como consecuencia de los episodios sangrientos, dramáticos y mortales y la forma en que unos locos canallas y desequilibrados actúan con sus parejas o ex-parejas; cuando sería más acertado sacar conclusiones sobre la manera cruel en la que los insensatos esclavos de su inestabilidad manejan sus relaciones afectivas, si se las pudiera llamar así, que pretender extrapolar desde ahí cuestiones globales sobre la forma en la que los géneros se relacionan entre si.

Ese no es el factor fundamental, y hay muchos más aspectos en lo social que sugieren aspectos esenciales en el funcionamiento colectivo en relación con el tema del género. Un debate inicial al respecto debería centrarse en los derroteros por los que transcurre el patriarcado reinante en nuestros días, y su próximo futuro. Es evidente que el patriarcado supone la posición privilegiada de los valores, estructura y dinámicas de lo masculino en relación con lo femenino, y cómo desde esa posición no es extraño el beneficio para los varones en relación con las féminas. En todo caso, respecto a ello, lo que sería interesante es saber si las actuales políticas sociales que buscan la equiparación de la mujer respecto al hombre, a todos los niveles, van a dar cabida y solución al papel que la mujer debe jugar en el mundo, o si esa función debería estar más relacionada con la propia idiosincrasia femenina, abocada durante siglos al apagón, la opacidad y el desprecio colectivo.

Esta lectura, que supone una visión macroscópica y obligadamente superficial, tiene sus amplias y significativas diferencias cuando lo que se aplica es más una lectura microscópica de las relaciones de pareja, donde algunas cosas básicas varían. De ahí que, por mucho que se insista, los cambios profundos e irreversibles de las personas tienen que ver con la sensibilidad y no con las leyes, tienen más relación con la variación de las perspectivas desde las que se viven las experiencias que con los reales decretos, con la correcta lectura de las propias emociones y las de la pareja que con las visiones homogéneas que se extraen desde los despachos.

Y en este sentido las personas seguimos avanzando, nos guste o no, en la ampliación de un entendimiento completo de nuestra naturaleza humana, y las persistentes influencias en relación con el pensamiento de género suelen adolecer de perspectivas precisas, documentadas y completas respecto a la realidad de los seres humanos, para centrarse en lo aparente, evitando entrar en la realidad de los dormitorios.

En el ámbito de la pareja hay una realidad de partida que conviene contemplar con detenimiento, que es la complementariedad. Es decir, más allá de aspectos puramente reproductivos y primarios, los seres humanos nos buscamos unos a otros, y en dicha búsqueda lo habitual es que se conformen parejas, sin entrar voluntariamente en más detalles. Por lo tanto, hay un impulso, una expectativa y un deseo hacia el otro, que solo se puede explicar desde el hecho de que con el otro yo mismo “soy más” que sin él. Esto explica que la cuestión se debe centrar en la dependencia y la manera de encararla y manejarla, y no en la reafirmación de la individualidad independiente. Los estudios sobre ella empiezan a ofrecer versiones muy interesantes en lo relativo a las diferentes estructuras relacionales resultantes de eso que hemos dado en llamar amor.

Derivado de lo anterior, si tú eres mi complementario con quién conformar una realidad más amplia, la dependencia generada, por si misma, dará lugar a dos conjuntos emocionales que deberé abordar en cualquier caso y que siempre se van a producir: la pulsión de control sobre el otro (o sobre la relación) y/o los sentimientos de vulnerabilidad y miedo del otro (o de la relación) sobre mí. Una y otra, la dominación y el miedo, serán las variables emocionales activas que siempre estarán presentes en la construcción de un vínculo afectivo; y los ajustes y desajustes resultantes de su manejo son las claves por las que transcurrirá una relación afectivo-emocional.

Al fin y a la postre, los seres humanos en su complementariedad habrán de resolver dos hitos ineludibles en cuanto al amor entendido como vivencia, como son el poder y el miedo.

Es evidente deducir que, ante las dificultades de semejante reto, la tentación sea derivar el problema hacia un enfrentamiento de géneros, como respuesta inmediata e inválida al problema que indeleblemente se tiene que afrontar. Hablamos de una disputa milenaria, en la que es muy fácil acusar al otro de ser abiertamente el causante de mi sufrimiento. Enormemente atractivo, primario, y tan próximo a los fundamentos del odio.

La complejidad del problema, con tantas variantes como individuos hay, está servida, y es tan amplia que realmente solo podría pensarse en abordarla si esta sociedad se implicara de verdad en lo que supone, y se empezaran a plantear de forma sostenida vías para el desarrollo de una “cultura de pareja” en la que los géneros dejaran de reivindicarse y empezaran a conocerse y a aceptarse pese a la diferencias y dificultades, que de por si ya es larga tarea. Y el primer paso consistiría en dejar de dotarse de argumentos para desencuentros en la animadversión, de llenarse de razones para un afán dominador, o de pretender llegar a alguna forma de encuentro desde el rencor, la venganza o el ajuste de cuentas.

Más allá de otras discusiones o debates, lo que parece claro es que este tema, esencial en el conjunto de nuestras sociedades occidentales ahora y en el futuro, solo puede ser tratado adecuadamente teniendo en cuenta la base de su raíz: la generosidad, el polo opuesto con el que estamos habituados a que se afronte en nuestro entorno.

28 comentarios

28 Respuestas a “Prohibido tocar el género”

  1. Alicia Bermúdez dice:

    El ser humano no está diseñado para vivir en pareja. Nace en soledad, muere en soledad, y debiera vivir en soledad. Pero se dan en él ciertas contradicciones que cómo resolver. De un lado el instinto sexual, por mucho que se lo quiera envolver en el papel de celofán del romanticismo y llamarle amor. De otro lado está que sin sexo el mundo se acabaría… ¿Sería tan malo que el mundo se acabase?
    Todos los días nacen personas abocadas a la infelicidad, cuando no a la miseria y a padecer constantes vejaciones y humillaciones. Con negarse a engendrarlos — o dicho de forma más drástica — renunciando al sexo el sufrimiento de millones de seres nacidos por causa del egoísmo o animalidad de sus progenitores desaparecería.
    Y a eso añádase el sufrimiento de los “intervinientes” ¿O alguien conoce a alguien que conozca a alguien cuya vida de pareja no sea un foco (más o menos dignamente llevado, entre personas civilizadas) de conflictos y enfrentamientos y rencillas y rencores?
    “Vida de pareja”, se la llama. Cuando la vida de pareja todo el mundo sabe que no es vida. La vida de pareja es una rueda de molino atada al cuello.
    Me puedo permitir estos dislates quizá porque jamás quise tener una pareja. Y eso tal vez porque siempre sentí un enorme rechazo hacia todo lo que sea sexo y sexualidad. Aunque pueda haber (que los habrá) quienes no lo crean.

    1. duende dice:

      Quizás todavía no hayas sido tocada por la luz y la riqueza que segundo a segundo destila una pareja llena de vida y de elementos positivos destilados de la convivencia a su lado, creo que tu afirmación es transitoria igual que transitorio seguramente sea mi estado de enriquecimiento al lado de mi pareja.

      abrazos

  2. Juan Teruel dice:

    Soy de los que suele pensar que respecto a la mayoría de las cosas se desconoce mucho más de lo que se conoce. La Física teórica indica que la materia perceptible por los sentidos es apenas un 4% de la realidad en la que estamos, el otro 21% se la llama materia oscura porque está fuera del rango sensitivo del hombre, y a la proporción del 75% restante se denomina energía oscura, de la que solo se sabe que que no es ni lo primero ni lo segundo.

    Por eso del comentario de Alicia me sorprende la seguridad y aplomo de sus contundentes y poco argumentadas afirmaciones. Me parece que respecto a la persona hay muchos misterios que resolver, muchas preguntas que hacerse y un montón de cosas que aún descubriremos.

    Nunca el hombre vive en soledad, nunca. Se engendra acompañado, nace acompañado y está toda la vida acompañado. Además de por personas, lo está de recuerdos, de sentimientos y emociones, de fantasías… Aún en el más extremo de su aislamiento crea seres, imagina sueños, establece diálogos consigo mismo o inventándose interlocutores, porque le es imposible vivir sin ello. Quizá lo quiere decir Alicia es otra cosa, como que le es ineludible que lo que vive lo haga siempre desde si mismo. Pero eso no es soledad, es subjetividad, es decir que cada hombre está sujeto indispensablemente a su «sujeto».

    Por lo demás no pienso que vivir en pareja traiga los males que nos indica. Seguramente la pareja en si misma tenga sus propias vicisitudes, no cabe duda, pero los que no viven en pareja los tienen también. Es más, rechazar la vida en pareja para evitar los males e inconvenientes que supone, lleva muchas veces a una situación de individualidad «sin contrario» que asemejan unos no-problemas que pueden ser mucho más nocivos que los anteriores.

    El resto, afirmar que si «sería tan malo que el mundo se acabe», «todos los días nacen personas abocadas a la infelicidad», que el amor es solo instinto sexual, o que la «vida en pareja es una rueda de molino atada al cuello», son frases que posiblemente haya muchas oportunidades de mejorarlas un día mejor que este.

    En cualquier caso me estimula e intriga que el autor nos esté invitando a una conversación sobre el género.

  3. Remedios dice:

    Querido Adam: Visto el enlace que nos envía, hoy no está usted precisamente muy positivo.

    1. Adam Smith dice:

      Remedios, mi referencia al caso de Santa Bárbara estuvo precedida por un comentario que ha sido omitido y que me permito repetir porque de lo contrario esa referencia no tiene sentido.

      Alicia,
      Usted está muy equivocada en su punto de partida. No nacemos en soledad; todo lo contrario, hemos nacidos para ser criados por nuestras madres y ojalá nuestros padres y dentro de un grupo que incluye hermanos y otros parientes. No morimos en soledad, ni siquiera aquellos que por situaciones personales han vivido siempre rodeados de unos pocos. No vivimos en soledad y no queremos hacerlo y no tiene sentido alguno decir que debemos hacerlo. Sí, las decepciones en las relaciones sociales y especialmente en relaciones íntimas pueden ser muy fuertes al extremo que algunos prefieran una vida social muy limitada, donde cualquier contacto con otros pueda ser controlado para evitar nuevas decepciones. Pero pocos, muy pocos, llegan a este extremo; más aún, el problema es que a pesar de grandes decepciones, muchos insisten en repetir experiencias que terminaron mal.

      Vea usted el caso del joven de 22 años que el viernes pasado a la noche asesinó a seis jóvenes en el área de Santa Bárbara, California. Una de mis hijas tiene su oficina a no más de 20 cuadras de donde vivía el asesino que en su departamento asesinó a tres varones a cuchillazos, luego tomó su BMW para buscar chicas universitarias que lo habían ignorado y en su marcha asesinó dos chicas y un chico de no más de 20 años. Locura total pero que el asesino registró en videos y en un documento que dejó, además de haber sido visitado tres veces por la policía y de tener padres que viviendo a poco más de 100 millas (en Hollywood) tenían contacto frecuente con él. Todo lo que se ha escrito en las últimas 36 horas sobre el caso apunta a alguien que enloqueció no por amor sino porque aquellos cercanos a él simplemente lo ignoraban (aunque también hay rumores de que habría sido objeto de bullying). Ojalá usted puede leer lo escrito sobre el caso porque cuesta entender que alguien se haya sentido tan solo en un lugar donde viven miles de jóvenes universitarios al punto de volverse loco.

      1. Remedios dice:

        Ahora lo entiendo, y estoy completamente de acuerdo con usted.

        Gracias y mis disculpas

  4. Paz dice:

    En mi opinión, el debate del género está desenfocado: se trata de respeto a las personas en general, empezando por uno mismo.
    Sólo desde el respeto a los demás y a uno mismo, y desde la generosidad que el autor apunta en el último párrafo, se podrá desenredar este nudo gordiano.

    Qué curioso, cómo se parece al mensaje de Cristo:
    «amaos los unos a los otros y al prójimo como a ti mismo».

  5. Alicia Bermúdez dice:

    Digo nacemos solos porque en el momento de nacer ni en nuestro ánimo ni en nuestra consciencia está existiendo la noción de que otros existan. Nos engendran nuestros padres y nos nacen nuestras madres, sí, pero también nosotros, cada uno, participamos en el hecho de nacer, ponemos aun sin saberlo nuestro esfuerzo personal, afrontamos en absoluta soledad la parte del reto que supone poner los pies sobre este mundo que nos es desconocido.
    Al morir salimos solos del mundo, puede haber personas a nuestro alrededor, pero el viaje lo emprendemos en soledad, cada cual con la suya irrenunciable y única.
    Y sabemos hacerlo. Sin haberlo aprendido en ninguna parte ni haber pedido asesoramiento sabemos nacer y sabemos morir.
    A la hora de vivir, sin embargo, parece que olvidamos todo lo que (aun sin saberlo) sabemos.
    Acudimos a los demás, familia, amigos, siempre en una demanda angustiosa de ayuda, de comprensión, de complicidad, de afecto.
    Y, sí, siempre encontraremos quien nos quiera ayudar. Pero rara vez qué entiende por “ayuda” el demandado se parece ni de lejos a qué entiende por “ayuda el demandante”. Y es que no nos comprendemos; utilizamos para relacionarnos palabras cuyo significado está en apariencia consensuado, pero entre qué significan para cada uno de los que las pronunciamos pueden mediar unos abismos que escapan a nuestra voluntad por buena que esta sea.
    Aun así, y digerido mal que bien que la incomprensión está instalada en nuestras relaciones, establecemos alianzas que, bueno, con tiento y mano izquierda y concesiones y claudicaciones, quizá y con suerte podamos hacer prosperar.
    Y así nos vamos traicionando, cada uno, de a poquitos, y haciendo dejación de nosotros mismos.
    Y me pregunto si a la hora de morir no nos preguntaremos ¿quién he sido?, si hemos sido un “yo” o una especie de puzzle ensamblado a duras penas de qué pretendimos (de nosotros mismos y de los otros) y a qué renunciamos y en qué condescendimos y en qué medida no coartamos el derecho que esos otros tenían, lo mismo que “yo” a ser ellos mismos.
    Eso es lo que pretendía al decir nacer solos y morir solos y vivir solos.
    No es, Sr. Adam Smith, que yo elija “una vida social muy limitada, donde cualquier contacto con otros pueda ser controlado para evitar nuevas decepciones; sé que en todo acto y todo gesto de mi vida estoy corriendo el riesgo de decepcionar y de sentirme decepcionada. Y puedo soportarlo.
    De hecho llevo décadas soportándolo. Lo que no quiero es engañarme y fantasear que sean otros con sus criterios los que me puedan sacar del atolladero de mi propio vivir con mis propios criterios que, acertados o equivocados, se irán modificando, qué duda cabe, y para eso está la vida, pero nunca será por hacerme querer ni por sentirme comprendida o aceptada.

    1. Alicia Bermúdez dice:

      Unas comillas las he colocado mal, pero creo que la idea se entiende.

  6. Juan Teruel dice:

    Alicia haces un planteamiento del ser humano y sus relaciones de lo más curioso, porque cuando lo comentas parece que uno fuera poseedor de un «tesoro» que los demás le pueden arrebatar, y que eso supone una traición en grandes o pequeñas dosis que acaba por convertirse en una «dejación de nosotros mismos». Yo lo veo al contrario, quiero decir, que mis tesoros lo son bastante menos si no los comparto, y si me niego a lo encuentros además es muy posible que me pierda parte de los tesoros de los otros.

    También haces mención de los demás como si para que mereciera la pena relacionarse, te encontraras con personas que estuvieran dispuestas a ofrecerte comprensión hacia ti, como si esa fuera la auténtica misión de mantener una relación. Igualmente dices que te sueles encontrar con la incomprensión porque se debe responder a «una demanda angustiosa de ayuda, de comprensión, complicidad y afecto». Así visto, suena a que para que merezca la pena relacionarse tuviera que haber un beneficio (no le interpretes en el sentido peyorativo), para la persona que se relaciona, y ese es un planteamiento, desde mi punto de vista, excesivamente individualista o personalista -por llamarlo de alguna manera-, ya que hay muchas más cosas que los demás te pueden ofrecer, sin que pasen necesariamente por ayudas en el plano personal, que probablemente no es en las relaciones de amistad donde uno debe buscarlas.

    Cuando hablas del nacimiento indicando que participamos en el hecho de nacer, está claro que así es, y que esa participación es necesaria aunque no conscientemente porque el feto-neonato no tiene esas facultades desarrolladas como son comúnmente entendidas. Por lo que no lo afrontamos en absoluta soledad como afirmas, sino al revés en total simbiosis al depender la vida misma de este del cordón que te mantiene unido en su totalidad a la madre. Y como salimos de este mundo creo que todos, incluida tú, lo desconocemos, como para afirmar en uno u otro sentido si salimos solos o acompañados.

    Qué sabemos nacer y sabemos morir es en lo que coincido plenamente contigo, y que parece que olvidamos ese tipo de sabiduría por el camino también. Igual es que la cosa consiste, no apoyarse en las sabidurías «sobrevenidas», sino en aprender a dejarse acompañar por ellas, proveerse de las que uno cree, y en permitir que los demás nos completen con las suyas discerniendo entre brumas.

    Reciba un cálido beso.

  7. Juan Teruel dice:

    Por último, si ni siquiera damos por hecho la aplastante obviedad de la complementariedad del ser humano ¿cómo vamos a hablar de la forma en que esta sociedad aborda las cuestiones del género?

  8. Manu Oquendo dice:

    La ideología de Género es en buena medida una consecuencia de los procesos políticos de acceso al poder. Dado que actualmente usamos para ello el voto, es inevitable que se establezcan segmentos de mercado y que diversos agentes traten de enfrentar unos con otros aprovechando las numerosas oportunidades que para ello existen.

    El segmento de votantes más numeroso –y, ojo, el más longevo lo que aumenta mucho su importancia– es el femenino. Su importancia resulta crucial para cualquier partido político.

    La captura de este segmento es una industria política de primera magnitud, tanto o más que en marketing de consumo.

    Esto comenzaron a hacerlo en USA los partidos de Izquierda que usando la cuña del género para resaltar postergaciones históricas y otras diferencias en unos 30 años han conseguido convertir un bloque de votantes que tradicionalmente era de hábitos más conservadores que el segmento masculino en un poderoso apoyo del partido demócrata que sería el equivalente simbólico de los bloques de izquierdas continentales en Europa.

    De hecho en dicho plazo el voto femenino se ha desplazado seis puntos.

    Sobre ello se ha publicado mucho. No tengo el enlace pero sí un artículo que lo explica con numerosos datos.

    Título: «WHY HAVE WOMEN BECOME LEFT-WING?
    THE POLITICAL GENDER GAP AND THE
    DECLINE IN MARRIAGE»

    Lena Edlundy and Rohini Pandez
    Columbia University
    October 11, 2001

    El Resumen:

    Abstract

    The last three decades have witnessed the rise of a political gender
    gap in the United States wherein more women than men favor the Democratic
    party. We trace this development to the decline in marriage, which
    we posit has made men richer and women poorer. Data for the United
    States support this argument. First, there is a strong positive correlation
    between state divorce prevalence and the political gender gap – higher divorce
    prevalence reduces support for the Democrats among men but not
    women. Second, longitudinal data show that following marriage (divorce),
    women are less (more) likely to support the Democratic party.

    Saludos

  9. Alicia Bermúdez dice:

    Juan, no me has entendido, o lo que has entendido es lo contrario de lo que quiero decir.
    No espero ni busco comprensión en las relaciones humanas. De lo que me duelo es precisamente de que (en mi apreciación, subjetiva) las personas nos servimos de las demás como si fueran muletas, o haciendo para ellas el papel de muletas. Las relaciones y los afectos rara vez son libres y desinteresados. Pero si tratara de explicarlo más ampliamente volvería a estrellarme. De manera que lo dejo estar.

  10. Gema. dice:

    En una sociedad rarita-rarita..creo que es como normal que las relaciones de pareja?, funcionen rarito-rarito;

    estoy poco de acuerdo en lo que se dice en el artículo en general, las personas no se suelen buscar- en mi opinión- las personas o se «encuentran» o no se «encuentran», y si hay «encuentro»- se puede dar una relación de pareja o no;

    si se da una relación porque «yo soy más», en vez de «me encuentro mejor» cerca de esta persona…
    normal todo lo descrito después..que para mí es penoso!!–
    que las relaciones de amor, pasen por esos vaivenes de Poder y Miedo, y desde ahí se construya-destruya la relación…
    generalmente es lo que ocurre..pero, esto es que suena a penoso total!!

    por lo general se busca a alguién , o se encuentra, alguién quién te atrae desde lo físico-creo, que eso «el físico» es lo primero que se vé..
    después..a ver si es posible una relación medio normal por lo menos, y después a ver si la cosa tira algo mas allá..que allá cada un@ qué entiende por esto..que no sólo tendrá que ver con la sexualidad..digo!!

    en eso de la relación medio normal, o hay sentimientos de afecto reales o verdaderos o esa relación está muerta desde el principio..por mucho intereses que la aten con cadenas;
    y visto así..entramos al trapo: señores!!–queremos rollito primavera, pero no nos hacemos cargo del «bombo», queremos ver la sorpresita del huevo kinder–el hijo, pero como salga problemático la culpa es de la madre,

    las madres andan cansadas, casa- hijos- preocupaciones- y no hay de «exo»..oh!!- vaya..me lio con otra y la culpa es de «ella»…
    que ya no me quiere, pero yo me la paso en el bar cuanto puedo y luego..ele ahí, una de fútbol-please?,

    y…claro, la madre del cordero..cómo yo traigo el sueldo a la casa, mas o menos, lo quiero todo echo- y si llega el caso me plantas las pantunflas en los pies que me lo merezco..por supuesto callada y en silencio..
    ya ya si esto parece del siglo pasado, pero que todavía pasan estas cosas y peores..porque cuando se va «tragando», además- eres tonta, fea..lo haces todo mal además de «hacerlo»..
    y sigue «tragando»..que la sexualidad desaparece, entonces eres peor que antes..etc.etc..
    y en lo casos extremos..pues eso..cómo ya no me soporto ni a mí mismo-cargo toda mi violencia interna con quién mas cerca tengo y a quién ya he dañado tanto que igual hasta se lo merece..

    en fin—así es cómo yo lo veo..puedo estar equivocada..
    relaciones basadas entre el poder y el miedo- aunque haya afectos de por medio…creo llevan a esas cosas tan raras descritas;

    o se tiene una relación donde fluye la confianza, la alegría, el poder hablar con tranquilidad..y vivir al aire de lo que cada un@ quiera..
    o mejor quedarse mas sóla que la luna…que eso de «te estoy ayudando», mientras me lo «estoy cobrando», (de alguna manera, esto va así)..por lo general- funciona pero que muy mal..porque, quién ayuda- o dice «ayudar»..es, si encuentra beneficio..sino DE QUé??—-
    nadie da duros a pesetas, y lo de la incondicionalidad, y reconocer en otros lo que nos dieron y benefició..parece, hoy por hoy que no es del género humano!!

  11. Manu Oquendo dice:

    Ayer traje un enlace a un artículo que ilustra cómo la ideología del «género» es la que ofrece al poder más rendimientos, a corto plazo, de todo tipo y por ello se ha desarrollado al tiempo que se expande.

    Hoy, como bien sugiere Carlos Peiró, es necesario preguntarse cómo la sociedad que emerge en occidente tras Breton Woods (lo siento, pero el «timing» coincide) decide –en general– eliminar los (manicomios/asylums) y que sea el día a día de la calle quien se ocupe de personas que están enfermas mentalmente hasta que cometen un crimen que horroriza a una sociedad incapaz de manejarlo o de entenderlo.

    Como resultado hay un auge extraordinario y creciente de crímenes violentos antes desconocidos que exigen, «lógicamente», el nacimiento de nuevos tipos penales y del gran negocio de «monitorizar el problema» en «observatorios» y «especialistas» de todo tipo. Estamos rodeados de «especialistas de género». Un estereotipo al alza producido en serie. Con Master, vamos.

    Es decir, se crea el problema y luego se vive de él divinamente mientras crece. Ahora comienza en los colegios y dentro de poco lo hará en las guarderías. Se llaman «Externalidades» pero son buscadas, no accidentales.

    En España se producen hoy día unas 70 muertes/año de mujeres a manos de sus parejas. No se reporta ni analiza el caso inverso, muertes de hombres por la misma causa, aunque no es un número nada despreciable. Los hombres muertos en sus casas son ignorados no sea que «contaminen» el negocio.

    Se oculta o se relega a la letra pequeña el dato de las circunstancias concretas de cada caso, del frecuentísimo suicidio del homicida, de su modo de vida, su cultura, etc y se criminaliza a todo un sexo porque tiene rentabilidad política y tiene atractivos efectos económicos. Entre ellos que «dinamiza el PIB» hasta que la cosa no da para más y se muere porque ya no nos prestan.

    Todo ello en España –el país de la civilizada Europa con menor número de muertes de este tipo por millón de personas. Por ejemplo menos de la mitad que los nórdicos y la cuarta parte de Finlandia.
    No tiene un pase.

    En paralelo, en España se producen hoy más de 3000 suicidios al año. Unas 10 muertes diarias el 70% de las cuales son de varones. Silencio. Son 9 ó 10 diarias. Silencio. Concentrémonos en lo «interesante».

    ¿Alguien recuerda un estudio, análisis, pregunta parlamentaria, iniciativa política o titular acerca de las causas de este problema o de por qué ambos tipos de muerte están brutalmente al alza en esta sociedad?

    Pero el rendimiento político es monumental como lo es el negocio organizado a cuenta de enfrentar a ambos sexos.

    Acabamos de ver otro caso de un pobre hombre que se vuelve loco y mata a su hijo pequeño, deja mal herido al mayor porque se escapa, mata a su mujer y se ahorca.

    Titular: «Violencia machista».

    Hasta que nos vamos enterando de los detalles.
    ¿Para esto tenemos universidades y facultades de periodismo?

    Una consecuencia de estos titulares.

    Terreno abonado para otra ley para retirar más derechos a los varones (patria potestad, visitas, etc) en cuanto tengan la menor denuncia (más del 70% archivadas, falsas absoluciones en un gran negocio legal porque son más de 470,000 en 5 años y menos del 10% que terminan en condena al final de un largo y destructivo proceso).

    Imaginemos los casos reactivados a petición de la parte que espera ser beneficiada, las tasas judiciales y honorarios a cobrar, la tragedias personales y familiares que se fomentan desde un poder político que es, evidentísimamente, causa muy principal de este estado de cosas. Una sociedad muy enferma.

    Cómo no vamos a tener una natalidad suicida y un escenario social tan roto que da pena verlo como describe Alicia Bermúdez.
    Un escenario de individualidades autistas frecuentemente compitiendo entre ellos en vez colaborar en una misión común.

    ¿Pero cómo es posible que la gente no sepa que sólo debe casarse si se comparte una misión vital y que vital significa algo muy concreto?
    De nuevo a vueltas con la naturaleza y los fines del ser humano. Si se pierde este norte nada puede funcionar.

    Hemos fracasado en tantas cosas cruciales que se entiende que el sistema esté colapsando.

    Así que, ánimo, hay mucho que arreglar y es mejor dedicarle algo de nuestro tiempo personal

    Un saludo cordial

    1. Adam Smith dice:

      Estimado Manu,

      En Cambalache, Enrique Santos Discépolo partía diciendo que el mundo fue y será una porquería. Su tango, escrito en Argentina durante la Gran Depresión, reflejaba la decepción y el pesimismo que cayó sobre un pueblo que súbitamente debió enfrentar una tragedia. Pero el mundo ni fue ni será una porquería. Que no lo haya sido y no lo será no quiere decir que no haya porquería porque si la ha habido y la seguirá habiendo. Pero hoy hay menos que ayer y mañana quizás haya menos que hoy. Ni ayer ni mañana el mundo quedará definido por la porquería. Como ayer, mañana el mundo seguirá definido por el número, cada vez mayor, de humanos deseosos de vivir por lo menos un minuto más y ojalá por mucho tiempo más, de humanos que hemos sabido convertir nuestro miedo a la muerte en una fuerza positiva.

      Sí, nos ha tocado vivir ya adultos (hoy viejos) un tiempo de grandes cambios en valores y creencias y también en mucho de lo que define las circunstancias de cada uno de nosotros. Pero nos cuesta adaptarnos a esos cambios y nos resulta más fácil denunciar los cambios. Quisiéramos saber mucho más de lo que sabemos para que la adaptación sea más fácil, pero no, no lo sabemos, y el peor error que podemos cometer es ceder a la tentación de creer en quienes dicen saber qué hacer y nos urgen a apoyar y ayudar a sus causas. Ni la frustración ni la indignación nos ayudará a adaptarnos, a superar y sacar provecho de una situación difícil.

  12. Inés dice:

    Carlos, siempre me gusta muchísmo leer tus artículos del blog, se que provocas porque tratas temas que arden y que no hay mas remedio que revisar, que contrastar.

    Pero esta semana este tema que explota como un volcán por lo que de sufrimiento provoca en ese «género» de homo-no-se qué.. está especialmente tóxico.

    Me cuesta tanto leer lo que leo, aceptar que en este pequeño agujero nuestro, aún haya gente que habla de la manipulación de los medios y para explicarse de forma consciente interpreta a su «plumero» los mismos datos, que no tengo mas remedio que decir que sigue habiendo mucho misógeno y mucha misógena, que esa misoginia no es sólo un apartarse del género perverso, sino destruirlo emocionalmente en la mayoría de los casos, o provocarlo aunque lo más triste es tratar de humillarlo, como si eso fuera ya posible.

    La mujer está siendo mirada por los demás, casi igual que a lo largo de los siglos, ( a veces mucho peor, porque en las culturas sagradas se le tenía mucho más respeto).No es muy diferente a lo que ocurre con todas las consideradas «minorías», y no por número ninguna de ellas.
    Se agradece mucho el empeño en demandar – reflexionar- sobre el papel qué debemos hacer o que deberíamos, dónde darnos ese lugar que reclamas, pero lo haremos casi sólas, me temo.
    Ya lo hacemos, ya lo hacían también algunas de nuestras antepasadas – no precisamente las que manipulaban el poder del macho por su sexo- pero sí las demás – esas de las que la historia no habla.
    No lo hacemos por habernos quedado más ricas, más pobres, más solas, más fachas, más marxistas o más histéricas.
    Lo hacemos por nosotras, lo primero, porque en el caso de la mujer y de los otros géneros aún menos reconocidos, nuestra naturaleza está en armonía con nuestro espíritu. Nos encanta ser como somos! (» Que es la vida …. un frenesí».. pero todos dormidos, decía el bueno del Inglés)
    Y si somos minoría, como negros, indios, moros y demás, mejor, me encanta estar en ese gran grupo.
    De hecho hay mujeres con las que me identifico tan poco, que me parecen de otra especie y así serán en pocas generaciones, el género se diversificará en especies claramente distinguibles- las de las mechas, las plastificadas, la mujer maya-de-jogging-ruta-del-colesteró, las de los anillos esos que no salen del dedo, la mujer amenaza-sube-camiseta, la cara-quemada-de UVA como la gran dama de los dineros- con brazos de piscina clorada- y la de la sonrisa falsa con inglés en el «busnis escol» ah y la otra, la de » yo no, yo no, pero me encantaría…»
    En cuanto a los hombres, no los clasifico, ya se que cada uno es de su madre y de su padre.. ellos sabrán de quienes son.

    Si encontramos a un complementario, con un concepto del Amor maduro, no sólo las cuarentonas, sino las y los que nos vienen por detrás, seguiremos creyendo en esa posibilidad, no en la posibilidad de complementar algo que esté cojo sin la otra parte, no, no es eso, sería la multiciplidad de dos partes que ya se han complementado ellas mismas, y entonces ya no sería sumar sino multiplicar, pero sí, como alguien decía » Dos somos más» por supuesto.
    Si en el trabajo » no hacemos escuela», como dicen los jefes, pues que la hagan ellos que nosotros ya vamos al paso que decidimos ir, en cada etapa, que son muy diferentes.

    Lo hacemos por nuestros hijos- para que sean criados en una sociedad de despiertos, que también crean en la pareja, en la familia, o en su propia evolución como personas, que se tomen su tiempo y pasen sus etapas sin traumas, sólos si quieren , con su grupo de afectos, con sus experiencias y sus errores, pero siendo lo más impecables posibles como padres. ( y eso ya nos cuesta lo que nadie sabe)

    Las mujeres y los hombres del hoy y del futuro -no todos- pero bastantes, están por encima de clasificaciones, son mucho más conscientes de lo que lo éramos nosotros. Trabajan juntos y sus grupos de amigos son mixtos ya desde la adolescencia, distinguen mucho mejor el enamoramiento de la amistad, y valoran muchísimo la amistad y el enriquecimiento entre géneros.
    Gemma, has hecho un retrato tan real de lo que ha estado sucediendo hasta ahora y aún por supuesto pasa!, pero ya no se mira de la misma forma por una gran parte de los ciudadanos eso creo yo es positivo, aunque si, seguimos estando bastante perdidos en cuanto a las relaciones. ( a mi también me parecen un poco utópicas a estas alturas, pero la utopía salva a veces.

  13. Gema dice:

    Me llama la atención el último comentario de Manu oquendo, sobre la ideología de género y las muertes de hombres por suicidio..y este pobre que se carga a la familia y luego se suicida;

    que las mujeres lo han pasado pero que muy mal desde la edad media, mas o menos hasta hoy día, está más claro que el agua..
    que el mundo está diseñado a beneficio del hombre preferentemente, se vé incluso en el vocabulario que se utiliza..casi todo es masculino incluso cuando se refiere a una mujer.
    que los hombres lo pasan mal y les pasa de todo con suicidos incluídos…quién no lo pase mal en este mundo en algún periodo de su vida, por favor que escriba ahora mismo la fórmula…la necesito!!

    sin comentarios respecto a lo demás acerca de lo de la ideología de género cuando el trono peligra!!..

    que puedan ser una pasada las leyes y en lo que desemboca la cosa..cuando hay proceso judicial de por medio por maltrato..tela!!
    pero que el problema existe y que ay mujeres que lo pasan pero que muy mal, y que apenas pueden salir de la que tienen encima por precariedad económica, por la atención a familiares y a los hijos etc..que hay mujeres que, el acoso es tan absoluto..que….a veces no queda otra alternativa que tirar por las denuncias.

    En las relaciones de pareja pasa lo que pasa en la sociedad en general, se compite- no se coopera, del amor al odio ay un paso-dicen, la tonteria de la posición socioeconómica o posesiones pervierten las relaciones también casi sin pensarlo..etc..

    y si le añadimos lo de utilizar la relación como una muleta, pues fíjate que lío..cómo esa muleta esté algo resquebrajada y no lo veamos el bacatazo igual es bueno!!
    las parejas se juntan porque se gustaron en algo..y..o se corrigen y mejoran debilidades que compensamos con las parejas o empiezan las deudas, morales de pensamiento, los chantajes, el atar al otro a mis intereses a cambio de– etc..

    pensaré sobre esto de la misión vital etc..que ando mas perdida que marco en la argentina..

    digo yo!!–si estás con alguién que sólo te produce sufrimiento, habrá que abandonar ese asunto ( pareja) o tomarlo desde otras perspectivas?,
    y este pobre hombre–si tan mal se encontraba porqué no ir a un médico a por calmantes o parecido en vez de salir tarifando cómo salió..porque, que es esto de pagar con la MUJER Y DESCENDENCIA toda la ira interna o ajustes de cuentas imaginarios o..vaya usted a saber?,

    con la pareja pasa cómo con las personas en general, creo..o vivimos la vida cómo realmente lo queremos, o..terminaremos encadenados a la tontería mental del verdugo en cuestión que ha visto que sabe y puede manejar, afectos etc..del maneja@do, hasta que llega un buen día en que de una vez se dice, esto así: nunca más!!!

  14. Alicia Bermúdez dice:

    http://prensa.unizar.es/noticias/1405/140530_z0_mundo18.pdf
    Engendró a su hijo en el monte Gurugú.
    ¿Es en esas condiciones la situación tan idílica como para entrgarse a…. los juegos del amor?
    Y ponerse a engendrar hijos.
    Y es que debe de ser verdad que la jodienda no tiene enmienda.
    Y la condición humana tampoco la tiene.
    Asco de mundo.

  15. Remedios dice:

    Alicia: ¿Y desde que situación moral puede alguien juzgar, sin conocer la realidad de lo que sucede más que por un artículo de periódico, lo que otro hace?

    ¿Y porqué presupone que se “entregó a los juegos del amor” y que lo que hacía era “joder”? ¿Cómo sabe que esa situación no era idílica para ella?

    Sobre premisas de este tipo se han hecho juicios, y se han tomado decisiones, absolutamente injustas y crueles como la esterilización de colectivos enteros con una clara intención de exterminio. No creo que esto sea lo que usted pretende, pero no puedo estar ni mínimamente de acuerdo con esa apología contra el ser humano, ni contra su sexualidad, ni contra la asquerosidad de este mundo.

    Habría que recordarle que si la condición humana no tiene enmienda, usted también es humana, luego…

    1. Alicia Bermúdez dice:

      No juzgo, sólo opino.
      Usted está añadiendo unos juicios que yo no he hecho.
      En cuanto a mi asco es sólo mío, no se preocupe por él.

      1. Remedios dice:

        Disculpe Alicia, pero su asco no es solo suyo, también me atañe a mi y a la señora que menciona del monte Gurugú, e imagino que a unos cuantos más. Si, su asco, y el de cualquiera, me importa mucho.

  16. Gema dice:

    Nunca se sabe donde un@ puede encontrarse con el amor si es que acaso lo encuentra uno en el camino..que por lo general se encuentran mas piedras que otras cosas,

    se han encontrado en la india a dos jóvenes ahorcadas en árboles después de violadas..eran , dicen de la casta mas baja dicen, oseáse pobres!!—quizás por eso les ha pasado esto, por jóvenes- chicas y sobre todo–sobre todo, pobres!!!…
    para quienes han cometido tal crueldad, mi repulsa mas activa y ojála se pueda hacer justicia..que será muy difícil..
    la jodienda no tiene enmienda, seguro para algunos, que no para todos..y digo bién ALGUNOS.. en masculino..

    no sólo se trata de violencias de género..sino de «derechos» según la posición socioeconómica que se tiene, los hay que se creen que pueden hacer con la vida de los demás estas cosas y todavía..que ya es difícil!!..PEORES..

    no se pretende encender debates de enfrentamientos entre hombres y mujeres, que hay líos en todos lados, está claro..
    si la vida ha de ser lo más libre que se pueda, la sexualidad de cada persona también y criminales cómo estos, de la india…de por vida…en mi opinión, en cuatro paredes–cuando menos!!————-

  17. Manu Oquendo dice:

    Marie France Hirigoyen ha divulgado con éxito –y mesura no oportunista– sobre las relaciones psicopáticas como son las que según esta autora se dan entre víctima y victimario.

    Hay otro libro, este de Alfred Adler, que vale la pena. Se titula «El carácter neurótico».

    Traigo ambas obras a colación porque ayudan a entendernos sin transferir culpabilidades a otros, percibiendo nuestras propias responsabilidades incluso cuando somos o nos creemos víctimas de otros.

    Adler supera las tesis freudianas exponiendo la fuerza de la pulsión humana por la autoestima y la imposición del propio ego sobre el ajeno, es decir, el cotidiano ejercicio del poder.

    Hirigoyen pone el acento en el hecho de que en una relación perversa ambas partes cooperan como si hubiera una especie de refuerzo recíproco de actitudes y disposiciones.

    La condición humana es frágil y plagada de imperfecciones. De los animales que nos rodean, nosotros somos, con mucho, el más imperfecto y peligroso. También el más pretencioso.

    Afortunadamente en nuestro camino vital y evolutivo como especie lo mejor está siempre por llegar si queremos y sabemos hacerlo. Porque poder, se puede.

    Saludos

  18. Gema. dice:

    Se me pasó decir que el artículo en cuestión para mí que está fenomenal redactado y en cuanto a lo que transmite; es bastante esclarecedor de cómo se dan algunas relaciones humanas en general y de pareja… y de verdad, que está «clavado»…en mi opinión.

    le añadiría unas frases cortas (aforismos), de corte o carácter humanista, (que ayudan a las relaciones con un@ mism@ y con otros)..que dicen así: » la Vida busca el crecimiento y no, la compensación de nada».—-y otra más que dice así: mas o menos que acabo de olvidar la frase tal cual–si obras forzando las cosas hacia un fin, produces todo lo contrario, si las cosas que realizas las haces como si fueran un fin en sí mismo, quedas liberado, (de la opresión interna se entiende).

    esta última frase ya la rectificaré cuando la recuerde o vuelva a leer;

    Me permito decir que este articulista-psicólogo de profesión..de vez en cuando..es un crack!!!!———-

  19. Nico Mba dice:

    Es realmente interesante el artículo de Carlos Peirol, toda vez que no pretende ir a discutir las políticas judiciales sobre la violencia de género, sino cuestionar la generalización del término violencia de género como concepto que explica, en la actualidad, todo tipo de relaciones de pareja, con lo que pueden ser más o menos violentas. Eso lleva a entrar en el origen del problema, que no es que los hombres hayan sido sistemáticamente violentos con su parejas a lo largos de la historia, sino que existen procesos emocionales complejos e inherentes a las relaciones de pareja como es el miedo, la dependencia, el apego y la misma felicidad. En fin, se trata de un juego de emociones, por lo que me gusta la solución que propone el artículo, que es iniciar un debate y un aprendizaje social que empiece a acercar a las personas al manejo eficiente de sus emociones dentro de sus relaciones, ya sean de pareja o no. Personalmente creo que una de los contenidos importantes sería saber distribuir las relaciones emocionales para tener un equilibro que permita mantener simultáneamente relaciones fluidas con la familia, los amigos y con la pareja, eso ayuda a evitar la dependencia durante la relación y, en caso de una ruptura, atenúa la frustración y la soledad que suelen llevar a las personas a cometer los desastres que vivimos en este tema tan importante socialmente.

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